¿Qué es el socialismo?, ¿Es posible un socialismo nacional?

EUSKAL HERRIA
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Resumen...

¿Qué no es el socialismo?

El socialismo no es un modo de producción. Los comunistas pensamos que al modo de producción capitalista, en su fase superior, el imperialismo, le ha de suceder el modo de producción comunista, o la fase comunista de la Historia del desarrollo de la Humanidad. Pero el socialismo no es un modo de producción, por lo que no se puede hablar de modo de producción socialista, sino de fase de transición socialista.

Además de esto, el vocablo “socialismo” se ha empleado como nombre de una tendencia política generalizada en las formaciones sociales capitalistas hacia mayor socialización de la riqueza, por medio de la distribución, y hacia un mayor desarrollo de las fuerzas productivas con el objetivo de ampliar la riqueza a distribuir, de tal modo que quien haga una consulta en las obras completas de Marx y Engels se encontrara con al menos cincuenta tipos de socialismo con sus consiguientes adjetivos, que reflejaban nombres o descripciones de las distintas tendencias socialistas en todo el arco de la población y las fuerzas políticas, además de los países, ya en el siglo XIX.

 Ante tanta confusión fue Engels quien aclaró las diferencias y periodizó la historia del socialismo en el siglo XIX, individuando al Socialismo Científico como el socialismo del partido de la clase obrera y de los comunistas. En estos momentos, más del 60% de la población mundial está dirigida o gobernada por regímenes y partidos que se declaran comunistas o socialistas. Pero hemos visto que el socialismo es una fase de transición y no un modo de producción

¿Qué es el socialismo?

En términos teóricos es la fase de transición entre el modo de producción capitalista y el modo de producción comunista, pero más concretamente es el periodo que va desde el momento en que A/ la agudización de las contradicciones del capitalismo determina el inicio del estallido interno del estado capitalista, B/ comienza a surgir una situación de doble poder de clase, C/ la clase capitalista en una larga lucha pierde la hegemonía ante la clase obrera (Estado Socialista), D/ la clase obrera decreta y realiza el desmantelamiento de la forma Estado, (Estado Obrero) y, mediante una lucha de clases interna establece las condiciones de instauración y reproducción del modo de producción comunista. La fase de transición socialista comienza con el inicio del estallido, por agudización de contradicciones internas, del estado capitalista, y termina con el desmantelamiento del Estado Obrero y toda forma estado. Cuando ya están cumplidas esas tareas, predomina el modo de producción comunista y ya ha terminado la fase socialista de transición entre modos de producción históricos.

¿Es posible el socialismo nacional?

 En la fase imperialista del capitalismo, no es posible que un movimiento proletario socialista, a través de su constitución en clase nacional, tomando el poder del estado, pueda ni mantener ese poder ni establecer el modo de producción comunista, por varias cuestiones que ha aclarado la experiencia histórica: A/ inmediatamente que el proletariado se eleva como clase nacional y toma el poder del estado, estableciendo su hegemonía, una coalición de fuerzas imperialistas y un auge del terrorismo burgués nacional convergen en aplastarlo, aislándolo, boicoteándolo y masacrándolo, B/ el modo de producción comunista no puede ser instaurado en un solo país o en países que no estén altamente desarrollados o tengan un campesinado mayoritario.

¿Qué quiere decir esto? Que el socialismo es imposible sin movimientos proletarios nacionales y su convergencia, pero que el socialismo no puede instaurar el modo de producción comunista a partir de un solo país. Por esto, el o los socialismos nacionales son posibles, pero sin su convergencia internacional es imposible que venzan a las fuerzas políticas, económicas, sociales, culturales y militares del imperialismo. Son posibles porque es posible la situación de doble de poder de clase en la forma estado capitalista y la hegemonía del proletariado en un estado capitalista, al menos temporal, pero no es viable. Es decir, no es viable para establecer el socialismo internacional, que solo es uno, EL, el cual, a la vez, no es posible sin socialismos nacionales, no con EL socialismo nacional, del todo imposible, sino socialismos nacionales convergentes en EL socialismo internacional.

Veamos una descripción del comunismo realizada por Marx en La ideología alemana, en 1947:

“5. Desarrollo de las fuerzas productivas como premisa material del comunismo]

[18] Para nosotros, el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que ha de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual(1). Las condiciones de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente [xxiii]

[xxiii] En el manuscrito este párrafo viene introducido por Marx antes del primer párrafo de dicho apartado. (N. de la Edit.)

[18] Con esta «enajenación», para expresarnos en términos comprensibles para los filósofos, sólo puede acabarse partiendo de dos premisas prácticas. Para que se convierta en un poder «insoportable», es decir, en un poder contra el que hay que hacer la revolución, es necesario que engendre a una masa de la humanidad como absolutamente «desposeída» y, a la par con ello, en contradicción con un mundo de riquezas y de educación, lo que presupone, en ambos casos, un gran incremento de la fuerza productiva, un alto grado de su desarrollo; y, de otra parte, este desarrollo de las fuerzas productivas (que entraña ya, al misma tiempo, una existencia empírica dada en un plano histórico-universal, y no en la existencia puramente local de los hombres) constituye también una premisa práctica absolutamente necesaria, porque sin ella sólo se generalizaría la escasez y, por tanto, con la pobreza, comenzaría de nuevo, a la par, la lucha por lo indispensable y se recaería necesariamente en toda la porquería anterior; y, además, porque sólo este desarrollo universal de las fuerzas productivas lleva consigo un intercambio universal de los hombres, en virtud de lo cual, por una parte, el fenómeno de la masa «desposeída» se produce simultáneamente en todos los pueblos (competencia general), haciendo que cada uno de ellos dependa de las conmociones de los otros y, por último, instituye a individuos histórico-universales, empíricamente universales, en vez de individuos locales. Sin esto,

  • A) el comunismo sólo llegaría a existir como fenómeno local,
  • B) las mismas potencias de relación no podrían desarrollarse como potencias universales y, por tanto, insoportables, sino que seguirían siendo simples «circunstancias» supersticiosas de puertas adentro, y
  • C) toda ampliación de la relación acabaría con el comunismo local.

El comunismo, empíricamente, sólo puede darse como la acción «coincidente» o simultánea [2] de los pueblos dominantes, lo que presupone el desarrollo universal de las fuerzas productivas y el intercambio universal que lleva aparejado [xxii].(2)

Resulta evidente que en este fragmento del texto citado ( “El comunismo, empíricamente, sólo puede darse como la acción «coincidente» o simultánea [13] de los pueblos dominantes,” ) no tiene en cuenta Marx el carácter de pueblos divididos y organizados en clases de las formaciones sociales capitalistas, donde el pueblo está compuesto en dos grandes clases sociales. El texto, recuerdo, es temprano y está centrado en otros problemas teóricos, pero refleja indirectamente que el proletariado de las naciones dominantes (que pueden estar compuestas por varios pueblos) tiene que converger internacionalmente, (simultanea y coincidentemente) para instaurar el comunismo. Pues bien, para ello han de constituirse territorialmente en clase nacional, lo que en el Manifiesto Comunista Marx y Engels, en 1948, nos explicitan aśí:

A los comunistas se nos reprocha también que queramos abolir la patria, la nacionalidad.

Los trabajadores no tienen patria.  Mal se les puede quitar lo que no tienen.  No obstante, siendo la mira inmediata del proletariado la conquista del Poder político, su exaltación a clase nacional, a nación, es evidente que también en él reside un sentido nacional, aunque ese sentido no coincida ni mucho menos con el de la burguesía.

Ya el propio desarrollo de la burguesía, el librecambio, el mercado mundial, la uniformidad reinante en la producción industrial, con las condiciones de vida que engendra, se encargan de borrar más y más las diferencias y antagonismos nacionales.

El triunfo del proletariado acabará de hacerlos desaparecer.  La acción conjunta de los proletarios, a lo menos en las naciones civilizadas, es una de las condiciones primordiales de su emancipación.  En la medida y a la par que vaya desapareciendo la explotación de unos individuos por otros, desaparecerá también la explotación de unas naciones por otras.

Con el antagonismo de las clases en el seno de cada nación, se borrará la hostilidad de las naciones entre sí.”(3)

No, no existe EL socialismo nacional, existen LOS socialismos nacionales, función de los comunistas entregados a la construcción de EL socialismo, por definición internacional, es coordinar y alentar la constitución y ayuda a la exaltación en clase nacional del proletariado de cada nación, para construir EL socialismo.

Notas:

(1)Sin olvidar la descripción superior que realizan en Principios del comunismo (“El comunismo es la doctrina de las condiciones de la liberación del proletariado.”), o teória y práctica de la abolición de la explotación y opresión de los seres humanos por los seres humanos.

(2)LA IDEOLOGIA ALEMANA Crítica de la novísima filosofía alemana en las personas de sus representantes Feuerbach, B. Bauer y Stirner, y del socialismo alemán en las de sus diferentes profetas. Capítulo 1, Feuerbach Oposición entre las concepciones materialista e idealista. 5. Desarrollo de las fuerzas productivas como premisa material del comunismo.

Escritos por Marx y Engels entre 1845 y 1846. Publicada completamente por vez primera en la URSS, por el Instituto Marx-Engels bajo la dirección de David Riazanov, en 1932.

(3) Manifiesto del Partido Comunista. K.Marx y F.Engels, 1848. http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm