LA MUJER SEGUN IRUJO ETXEA

MUJERES REVOLUCIONARIAS
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En este artículo, firmado ni más ni menos que por el presidente de Irujo Etxea, Koldo Viñuales, en un párrafo en que se refiere a la vida de casados de los padres de Manuel Irujo, dice lo siguiente: “En 1890 unieron sus destinos Daniel Irujo y Aniana Ollo. Su residencia la fijaron en Bilbo, en el Campo Volantín, muy cerca de la universidad de Deusto, aunque con el compromiso tácito de que sus hijos nacerían en Estella. Un año después, el 25 de Septiembre de 1891, nacerá Manuel Irujo. En 1893, vendrá al mundo Eusebio Irujo… (Y aquí viene lo fuerte)… Gran gozo para Aniana que, hasta la muerte de Daniel, estaría permanentemente embarazada.”

La primera vez que leí este párrafo tuve que volver a releerlo ya que creí haberlo hecho mal; pero no, literalmente dice eso. ¿Qué entenderá el ínclito Koldo Viñuales por felicidad femenina? ¿Acaso una mujer para ser feliz debe necesariamente estar embarazada?, o lo que es peor, ¿cree Koldo Viñuales que el estado natural de aquella mujer a la que se refiere y su misión en esta vida fue la de la procreación sin descanso? Esta última pregunta la hago en público por que dudo mucho que haya sido la aludida, Aniana Ollo Elordi, fallecida en el año 1950, quien haya hecho tal confidencia a nuestro ilustre articulista Koldo Viñuales.

Por lo tanto, tal reflexión, es un as que este personaje se saca de la manga sin más base documental que sus propias convicciones. Que en pleno siglo XXI y en el llamado primer mundo haya todavía quien considere a la mujer de tal manera es triste y denunciable, pero aún hay algo peor, y es que este señor que ha redactado y publicado tal artículo no es un cualquiera; es educador de jóvenes adolescentes. Procuraré que mis hijas no caigan en sus manos si él no se retracta y recapacita sobre la barbaridad escrita.

Creo también que su partido, PNV, y otros u otras responsables de la fundación Irujo Etxea, debieran responder ante el vergonzante escrito del ilustre Koldo Viñuales.

 

Isi Caballero