SAIOAK 3 ETA Balance de un año.

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SAIOAK 3

ETA  BALANCE DE UN AÑO

1970-julio 1971

  

1ª. PARTE.-

“Los comunistas consideran indigno ocultar sus opiniones y proyectos"

 1- ARRANQUE DE UNA NUEVA FASE DE ETA

  1. a) analizando las caídas
  2. A) Análisis del militante ZUNBELZ
  3. B) El balance que ETA misma hace
  4. b) estadios de ETA después de las grandes bajas

la primea etapa

Nota aclaratoria

la segunda etapa

1 / Proposiciones generales

2/ 1970, año del Frente Nacional

3/ Ideología y práctica consecuente

4/ Politiqueo de contubernio nacionalista en el seno de ETA

5/ Las células rojas

la etapa “biltzar” o fase “asamblea”

1) Fase pre-Asamblea

2-DESARROLLO DE LA VIª ASAMBLEA

Primera confrontación

Segunda confrontación

 

2ª. PARTE.

SOBRE ETA VIª.

subjetivismo estructural

paso a un nuevo voluntarismo

  1. A) el proceso de Burgos
  2. B) actitudes frentistas

CONCLUSIÓN

ANEXO (3 documentos de ETA)

Carta a los Makos

Análisis de coyuntura

Recesión de movimiento de masas

Una alternativa: la Amnistía. El PCE, el articismo.

El abertzalismo y la coyuntura actual

1.La alternativa nacionalista de derecha

2.Alternativa revolucionaria

Octavilla

 

Los comunistas consideran indigno ocultar sus opiniones y proyectos"

marx-engels MANIFIESTO COMUNSITA—

 

Marx y Engels nos obligaban en su MANIFIESTO a todos los comunistas a "apoyar por doquier todo movimiento revolucionario contra el estado de cosas social y político existente" y es por lo que, al haber abandonado voluntariamente ETA a partir de la VI Asamblea, considerábamos que nuestro papel de revolucionarios vascos se desarrollaba al exterior de sus límites organizacionales y respetándolos, para intentar encauzar las fluctuaciones de toda su base hacia los intereses políticos de la clase proletaria. Nuestro ataque a ETA no debía ser pues frontal en el sentido de pretender desprestigiar su dirección para hacernos con el aparato organizacional; si así pensáramos, hubiésemos puesto medios apropiados para ello, muy diferentes de los que en la práctica hemos puesto. Nuestro ataque a ETA debía ser frontal solamente en el sentido de romper sus condiciones sociales (ideológicas y políticas sobre todo) las cuales están permitiendo mantener las contradicciones pequeño-burguesas en las que se fundamenta la actividad de ETA. Para ello nuestra labor inmediata era entablar una lucha ideológica, cuyo primer blanco fuese precisamente el área de las concepciones nacionalistas, área que abandonábamos nosotros pero del que ETA —como organización— no podría jamás salir sin una previa crítica de su amplio periodo organizacional, desde que nació hasta nuestros días, lo cual le hará vislumbrar el servicio que viene prestando a fracciones burguesas de la sociedad vasca.

Esto entrañaría consecuentemente una autocrítica de las posiciones de partida pequeño-burguesas y nacionalistas, y si ETA pretendiese efectivamente ponerse al servicio de los intereses del proletariado debería irremediablemente dejar de ser. ETA, por todo cuanto esa organización ha supuesto en la lucha de clases, y debería buscar una nueva salida en la línea de masas con el fin de poder servir a otra clase que la que hasta hoy ha defendido. ([1])

Nuestra tarea, sin poner en duda el hecho de que la base militante de ETA se halla en lucha abierta contra el "estado de cosas social y político" de las oligarquías en el poder, en un primer tiempo es precisamente la de ofrecer a dicha lucha las únicas bases objetivas en las que deberá apoyarse para lograr destruir el sistema capitalista e implantar la auténtica democracia obrera (única democracia capaz de solventar la opresión social, una de cuyas características en Euskadi es la opresión que llamamos nacional). Y esas "bases objetivas" no pueden originarse más que de la lucha ideológica y de la aplicación concreta de la teoría marxista. Aplicación concreta que exige también un proceso teórico y científico además de su puesta revolucionaria en práctica.

Sin embargo creemos que ha llegado el momento de decir cuanto pensamos de la organización ETA, como tal, y eso porque se£ vira a su base militante y simpatizante a fin de calar en el profundo significado que encierra la lucha ideológica como una parte necesaria de la lucha de clases. En efecto, la lucha ideológica no es un proceso cerrado, de laboratorio, a través del cual ciertas ideas y concepciones entablan un duelo a muerte con otras ideas y concepciones que la burguesía hubiese podido destilar en un laboratorio, cerrado también. Nada de eso. La lucha ideológica viene determinada por la naturaleza misma de la ideología, y ésta no es un mero y puro sistema conceptual, sino un modo de vida, de costumbres y de pensar de los diferentes agentes de una sociedad concreta que, como tal, se plasman en una práctica social. Así pues la ideología dominante se presen te como sistematización de la propia práctica social de la burguesía, y como dominante que es, engloba también la práctica de las clases oprimidas en cuanto que son totalizadas por aquella. Por eso la ideología es una instancia social y se refiere siempre a un poder de clase. La ideología pequeño-burguesa es asimismo una resultante de la práctica social de ésa su clase, y aunque participa de la ideología de la clase dominante, la pequeña-burguesía va incrustando en esa ideología su sistematización personal y sus elementos de clase a través de su propia práctica.

La lucha ideológica resulta por lo tanto al confrontarse dos prácticas sociales que concretizan diferentes concepciones de vida irreconciliables entre sí. La lucha ideológica es pues una parte importantísima de la lucha permanente de clases en que se encuentra la sociedad. Y es por ello por lo que atacamos ahora el aspecto organizacional de ETA, ya que su contenido ideológico aparece en el calendario de su actividad diaria, ya parece sobre todo como tal actividad diaria: práctica al servicio de intereses pequeño-burgueses de la sociedad vasca.

Lo que ETA ha escrito en el transcurso de este año no expresa precisamente todo el cúmulo de cuanto sus militantes suponen consiste la ideología de ETA; lo escrito, el papel, no agota el campo ideológico de la actividad de ETA, es más bien el trasluz exterior de algo más profundo: de su práctica social. Y este núcleo interior, esta práctica de clase puede manifestarse en la escritura o puede, por el contrario, quedar encubierta y escondida. Con un ejemplo sencillo se entenderá fácilmente: si los pequeños comerciantes del casco viejo de Bilbao, plenamente acogotados como se hallan por el emplazamiento de los grandes conjuntos monopolistas (como el CORTE INGLES por ejemplo), se reuniesen y programasen una plataforma de acción conjunta contra esos monopolios, podrían utilizar por lo menos una doble expresión:

* podrían lanzar octavillas y hojas afirmando que la concentración capitalista es nociva y que hoy en día no respeta ya ni la misma iniciativa privada y que se trata por lo tanto de combatir esa anarquía en la producción y en la reproducción tan vigorizadas hoy y que están arrinconando para siempre a honrados comerciantes y a campesinos, así como enterrando las buenas costumbres de antaño, etc. etc.,

o podrían también sagazmente:


* demostrar las contradicciones inherentes al régimen de la producción en la distribución de la riqueza, la miseria del obrero, las guerras de exterminio contra los pueblos pequeños, etc. etc. haciendo llamadas a la lucha conjunta contra el capitalismo de Estado.

En el primero de los casos, la ideología de esos comerciantes de Bilbao sería un trasluz claro y sin tapujos de su práctica de clase pequeño-burguesa: es una ideología que no pone en tela de juicio ni un instante siquiera el carácter opresivo de las relaciones de propiedad, sino que intentándolas sostener, busca la marcha atrás del capitalismo hacia su época pasada de libre concurrencia. Sin embargo, en el segundo de los casos, pese a intentar lo mismo y a llevar la misma práctica de cía. se pequeño-burguesa, el ropaje exterior de la ideología aparece como anticapitalista acérrimo, propugnando incluso la unión con los proletarios para desterrar ese capitalismo de Estado. Esta "apariencia revolucionaria” que podría incluso hacer llamadas al socialismo humanitario, etc. etc., es sin embargo un puro ropaje, simple "marasmo de cobardía de los días que siguen a la borrachera" como lo llamaba Marx; ésta apariencia esconde el interior de su práctica pequeño-burguesa, pero dicho velo "revolucionario" hace resaltar lo que detrás se esconde. La primera postura dejaría ver el trasluz nítido de su ideología, la segunda sería en cambio un contraluz de la misma. Por eso, este segundo aspecto es más peligroso y debemos luchar con más ardor contra él, puesto que tal ropaje de la vehiculación ideológica no es nítido sino velado.

Este simple ejemplo nos sirve en la medida en que ETA, a través de las diferentes etapas que elucidaremos, usa el mismo truco para dirigirse al pueblo y a los militantes con el fin de explicar su práctica. En una primera fase, ETA ha respondido nítidamente con sus escritos a lo que en realidad ha practicado. En otra fase sin embargo, sus escritos son también un contraluz, un ropaje "revolucionario" con los que intenta encubrir su práctica pequeño-burguesa de clase.

Por eso, la lucha ideológica contra todas las tendencia y visiones contrarias a los intereses del proletariado no puede prescindir en ningún momento de sacar a flote tanto la ideología misma como su práctica de clase que puede hallarse encubierta tras ella. Es por esto por lo que creemos oportuno, después de un año de actividad cotidiana, ir contra la organización actual de ETA, no tanto para destruir tal o cual aspecto de su jerarquía o jefatura, cuanto para destruir las bases ideológicas que están permitiendo prolongar una situación de debilitamiento de todos sus militantes revolucionarios y de debilitamiento general del campo proletario.

Cuando la ideología de la clase obrera que es fruto de un análisis claro y científico de la sociedad y de una práctica proletaria diaria, sale al exterior, y se manifiesta (en escritos en palabras o actos revolucionarios) nunca oculta nada, "ni sus opiniones ni sus proyectos" sino que nítidamente aparece con todo su contenido porque los proletarios no tienen nada que perder, a no ser sus cadenas.

1ª PARTE. Arranque de una nueva fase de ETA

 

1

Para analizar al curso da ETA en este último año, nos vetos precisados a arrancar desde la situación organizacional a partir de las caídas de Abril/Mayo 1969, en las que todo el aparato da cuadros intermedios y superiores cayó en manos de la represión salvo unos pocos mandos que pudieron exiliarse en compañía de numerosísimos militantes de base.

a) ANALIZANDO LAS CAÍDAS

 

A) Análisis del militante ZUNBELZ

En un suplemento a IRAULTZA I, Zunbeltz constata efectivamente que “toda la estructura organizativa se vio afectada, hasta un grado como no se conocía desde el invierno 1963",([2]) pero a la hora de interpretar esta gran "caída" divergimos totalmente de su análisis . Con el fin de esclarecer nuestros puntos de vista y, sobre todo, para ayudar a los militantes cono Zunbeltz, que piden una "critica despiadada de sus posiciones "haciendo un llamamiento general para que se critique su punto de vista ...pero "por escrito”, intentaremos brevemente sintetizar el período precedente a las grandes detenciones, explicando igualmente las causas de estas.

Zunbeltz, al basarse en el "carácter principal de la lucha revolucionaria vasca (la contradicción nacional entre el pueblo trabajador vasco y el imperialismo español -francés)" ([3]) no reniega jamás de la unidad intrínseca entre la liberación nacional vasca y "la lucha de todos los pueblos del mundo contra el imperialismo "([4]) sino que afina que no habrá liberación sin "destruir el poder político y económico de la oligarquía monopolista”

([5]). Todo lo cual le hace afirmar que "la única clase social capaz de dirigir una verdadera revolución contra el capitalismo es el proletariado".([6]) Sin embargo el análisis de Euskadi y la "contradicción nacional” corresponden en Zunbeltz al esquema clásico de Euskadi, formación social única tanto en el norte como en el sur, colonizada por el imperialismo francés-español;([7]) y de estas premisas anti-históricas, Zunbeltz creerá poder descubrir una estrategia típicamente tercermundista como medio para liberar nuestro pueblo, aunque afirmando que " dadas sus especiales características —sobre todo las de orden social— la lucha guerrillera en Euskadi toma la forma principal de lucha de comandos urbanos”.([8])

Nosotros, y por esas características de “orden social" precisamente, creemos que solamente la lucha de masas dirigida y orientada por el proletariado puede resolver el problema social, fundamento del "desajuste nacional” de Euskadi, como decíamos en SAIOAK 2. La lucha de nasas re vestirá naturalmente la forma violenta caso que persiga una revolución anti-capitalista pues nuestros objetivos proletarios "no pueden ser alcanzados sino por el derrumbamiento violento de todo el orden social existente "como declaran Marx y Engels en el último párrafo del Manifiesto Comunista.

La estrategia guerrillera aplicada hoy a Euskadi no nos viene determinada "por el contenido de la lucha” socialista en Euskadi —como cree Zunbeltz— sino por el contenido de la lucha pequeño-burguesa de la historia montaraz de ETA. La visión ideológica de la realidad que nos confería la organización era la causa de nuestro enrizamiento en la creencia guerrillera y aunque algunos militantes obreros entrasen en ETA, eran el contenido y los métodos de ETA LO QUE ADOPTABAN ESOS OBREROS; pese a hacernos creer a nosotros mismos que la aportación obrera venia a justificar la línea pequeño-burguesa de la organización. No hubo pues "aportación teórica”,([9]) sino asimilación por ETA de ciertos elementos ideológicos proletarios. La primera aportación teórica del proletariado —que todavía no se ha dado en ETA—, es la teoría científica del desarrollo histórico de Euskadi, excluyendo ideologías de colonialismo, etc., y verificando objetivamente que Euskadi y todos sus problemas político-económico-ideológico-culturales son una consecuencia de la opresión social que sufre por parte de la clase capitalista hoy en el poder. Continuación de esta primera aportación del proletariado, inexistente igualmente en ETA, es la certitud de que "en las diferentes luchas nacionales de los proletarios (se deben) anteponer y hacer valer los intereses comunes a todo el proletariado independientemente de la nacionalidad".([10])

 Pues bien, para Zunbeltz ha fallado de hecho la concreción práctica de la estrategia guerrillera urbana que debía desarrollar ETA, pero ha sido solamente debido a que la organización "en un momento tan importante para la lucha revolucionaria ... adoptó conscientemente estrategia de defensa y se colocó estratégicamente defensiva".([11])

 Según Zunbeltz, ajusticiar al torturador Melitón Manzanas supuso un "cambio cualitativo" a partir del cual ya no se debía detener la actividad revolucionaria so pena de pasar estratégicamente a la defensiva. Solamente la táctica debía ser de defensa, tomando medidas de seguridad sobre todo, pero la estrategia debía fortalecer el ritmo de acciones revolucionarias. Para él, en lugar de atacar ofensivamente, ETA permaneció a la defensiva haciendo que sus acciones fueran más numerosas pero de menos envergadura; "se pusieron muchos petardos" dice, pero no hubo una gran estrategia positiva, la cual no entendemos bien en qué consiste concretamente pues nos advierte tajantemente que de ninguna manera quiere referirse a una estrategia cuya única finalidad sea la "destrucción física de las fuerzas enemigas". Para él "la destrucción moral y la desintegración política del enemigo es lo que debemos buscar", y quizá se encuentre aquí la explicación palpable de la falsa interpretación que hace de las "caídas", amén de encontrarse aquí el nudo gordiano del gran descalabro de querer aplicar a Euskadi una estrategia guerrillera.

En efecto, ese objetivo estratégico de "destruir moral y políticamente al enemigo" constituye precisamente el desencadenamiento de la última etapa revolucionaria : la toma del poder político y, por lo tanto ese objetivo estratégico es para nosotros la Revolución misma o la etapa final de una estrategia, y no una estrategia de la lucha de clases. Como Zunbeltz mismo tanto gusta de distinguir entre ofensiva y defensiva, debería además tener en cuenta que si tanto Lenin como Mao fundan sus análisis políticos y militares sobre la disimetría irreductible de la ofensiva y de la defensiva,([12]) lo hacen para diferenciar ante todo las etapas de lucha, puesto que una estrategia justa de la lucha de clases es el diagnóstico correcto y justo de la etapa ofensiva, de la defensiva y de su entreacto, que es la etapa del equilibrio o estabilización relativa de las fuerzas en presencia.

“Destruir moralmente y desintegrar políticamente al enemigo" es lo único que puede objetar Zunbeltz al militar-guerrillero que desea pasar a saco y liquidar de inmediata a fascistas y guardias civiles,([13]) y cree que eso es una finalidad estratégica. Como decíamos eso no es más ”que la etapa final de una estrategia concreta que ha sido dividida en etapas, y es una etapa que constituye de por si el ataque final o la toma del poder político directo.

Se pasa a la "destrucción moral y a la desintegración política del enemigo" —de la burguesía en nuestro caso— cuando el capitalismo se halla en una relación de fuerzas totalmente desfavorable y casi virtualmente acabado. Pero en la coyuntura actual de la lucha de clases, la periodización del estadio imperialista del capitalismo nos obliga en Euskadi y en todos los demás pueblos peninsulares a otra etapa muy diferente de esa etapa de contraofensiva estratégica final que nos propone Zunbeltz.([14]) Hoy, la etapa de equilibrio relativo de la lucha de clases en el que nos encontramos, nos obliga a ir hacia las masas, a potenciar y a desarrollar la capacidad del proletariado sobre todo, en una amplia labor de masas.

El objetivo inmediato y único hoy es acrecentar el poder y la fuerza del proletariado, es decir "la instrucción moral y la integración política” del proletariado (para darle más radicalmente la vuelta a la fórmula de la estrategia guerrillera de Zunbeltz). Mientras el proletariado no acreciente su capacidad ideológica, teórica y espiritual y no se integre a la política revolucionaria de su clase, la destrucción y desintegración del enemigo, son palabras superfluas.

Sin embargo, he aquí una prueba irrefutable de la inoperancia estratégica de los guerrilleros vascos, cuya finalidad estratégica es destruir y desintegrar al enemigo, tomar el poder en una palabra. Pera dirigirse contra la fuerza moral y política del capitalismo oligárquico no es precisamente hacer un vasto calendario de acciones, no es el aislarse del proletariado; es, contrariamente, tener una sola, continuada y repetida acción: meterse en la clase obrera e incrementar su ímpetu, ir a acrecentar el nivel de poder que yace en ella. Ya se encargará de desintegrar políticamente a la burguesía cuando posea suficientes fuerzas para ello, sin necesidad de ir detrás de ningún grupúsculo guerrillero, sino bien fortalecido y guarnecido por la justa línea que sus elementos más vanguardistas irán proponiendo. "Todos los movimientos históricos han sido hasta el presente realizados por minorías o en provecho de minorías. El movimiento proletario es el movimiento espontáneo de la inmensa mayoría en provecho de la inmensa mayoría" proclamaba el Manifiesto Comunista, poniéndonos en guardia precisamente contra el intento de creer que unas minorías puedan jamás suplantarse al proletariado. Es este quien en movimiento espontáneo . (es decir, sin que nadie le avise qua acaba de ”destruir al enemigo" y que puede ya respirar hondo) se lanza en un proceso imprevisto en el que la chispa salta porque el proletariado se halla ya objetivamente en una relación de fuerzas favorable.

De manera que cuando Zunbeltz va a enjuiciar las "caídas" de Abril/Mayo 69, se va a encontrar con que ETA pudo aguantar unos meses nada más la osadía de haber ejecutado un solo fascista, un solo Manzanas. Su explicación es muy superficial: "sólo el desprecio general de las normas de seguridad ha hecho posible que las fuerzas de represión consiguieran la interminable serie de éxitos encadenados que ha conseguido a lo largo de Abril/Mayo". Y es superficial creer que ese "desprecio de las medidas más elementales de seguridad y la confianza suicida en la invulnerabilidad de ETA" era un descuido de la táctica de defensa que se debía haber adoptado, al par que una estrategia de ataque que tampoco se tomó. Las "caídas" en bloque han sido y serán inevitables en tanto en cuanto las acciones violentas provengan de una ínfima minoría, totalmente desconectada de las masas. Ni aún el mayor aprecio de las normas de seguridad podrán protegerle jamás de la represión. Pero avanzando más podremos advertir que muy a menudo los grupos políticos de activistas minoritarios incurren en el desprecio de las normas de seguridad que no es otra cosa que la seguridad que les da el desprecio continuo de las normas y leyes que rigen en la sociedad. El creerse suficientemente fuertes cuando se vive "al margen" y se posee una pistola, es pues, el resultado mismo de la ideología que se profesa. La minoría aislada que considera a los demás, proletariado incluido, como una masa amorfa sin conciencia ni "rebeldía", de la cual ella se auto-define la más avanzada y revolucionaria, es generalmente una minoría , ideológica y prácticamente pequeño-burguesa. Este es el contenido doctrinal en el que se baña y lo que le induce a despreciar cuanto suceda en su derredor (incluso la Guardia Civil le parece un mosquito). De ahí que incluso el despreciar las normas de seguridad no sea descuidar una táctica defensiva, sino en el caso de ETA, el resultado habitual de una ideología y de una práctica social. Es el contenido de la lucha diaria y de la visión de la sociedad que posee ese militante lo que le permite incurrir en una actitud continua de desprecio. Es pues la ideología de clase lo que yace debajo de ese relajamiento normal. Un obrero o cualquier militante que está totalmente entregado a la tarea de fortificar las posiciones de su clase, sabe que él no es nada frente a la represión, pero que él es importante para continuar el combate. Su mayor virtud es la solidaridad para con su clase a la que cotidianamente rinde cuentas. Jamás se permitirá ése —como hábito— bien entendido, la más ligera tontería o el más ligero descuido de la seguridad; el contenido de, la lucha modifica pues totalmente el prisma de la cuestión.

 

B) El balance que ETA misma hace

A los cuatro meses de las caídas, en Septiembre del 69 ETA saca el KEMEN 1 haciendo un análisis de las caídas.

Fundamentalmente este KEMEN ve dos series de causas que motivaron dichas caídas:

1° la escalada y la especialización de la represión (extensión de la red de chivatos, militantes sueltos pero vigilados, aumento del potencial de la Guardia Civil etc.,)

2º los errores propios de ETA (gente liberada muy quemada, falta de clandestinidad, poca preparación de los militantes, demasiada militarización, etc.,) que resumidas consisten en un "relativo desprecio de las labores organizativas".

Todos estos errores no deben imputarse a la escalada, sino a una prolongación excesiva de la misma sin pararse a reestructurar la organización para taponar las brechas que la represión había abierto en ella. El prolongar la acción más de lo necesario sin frenar a tiempo para dedicarse a las inaplazables tareas organizativas, ése fue el error y no la acción misma". Este es el resumen literal de la autocrítica que ETA prometía en la primera página del KEMEN 1.

En este análisis el infantilismo es galopante: el no haber taponado a tiempo la organización, y además el no haber frenado, trajeron el consiguiente descalabro. Es decir, que para la vez próxima no hay ya nada que temer, pues extraídas estas sabias consecuencias "nos fortalecemos como organización y como revolucionarios". Todo será pues cuestión de ”taponar" (cerrar huecos) y de "frenar" (poner tres bombas en vez de dos quizás).

En ninguna línea vemos el más ligero intento de descender a las cuestiones de Zunbeltz —por muy erróneas que sean. Si el coche se ha despeñado ha sido porque el borracho no paró a tiempo; para la próxima, el remedio no será dejar de beber sino atar con una soga el pie al freno —parece ser el resumen de esta autocrítica.

Sin embargo no solamente niega ETA la posibilidad de analizar el contenido de la lucha para ver si es ese contenido el causante de los malos resultados, si no que es más: de la caída saca más argumentos todavía para demostrar la "justeza" de su línea. "La escalada nos devolvió la iniciativa táctica y su balance fue positivo desde el punto de vista de la revolución. El aumento de solidaridad, la creciente unión del pueblo y disposición para la lucha de sectores antes indiferentes fue el resultado de la escalada. En cuanto a sus efectos sobre la organización estos fueron mininos en relación a la magnitud de la represión -aunque no inexistentes. Sabido es que la represión, cuando se extiende, pierde dirección. La represión al caer sobre el pueblo en general (y no sobre su vanguardia) posibilita por fin algo que ya estaba en la conciencia de casi todo el pueblo: la necesidad del FNV. Conceptos como PTV dejarán de ser una abstracción para convertirse en realidades actuantes". (KEMEN 1 pág.  3)

Aquí ya el infantilismo se dobla de un subjetivismo feroz y comienza a rozar el terreno más grosero de la mentira:
"El balance fue positivo" es la viga maestra de la "autocrítica de ETA", ya que aumentó la solidaridad y la unión del pueblo, a la vez que su disposición para luchar. Sin embargo sabemos de sobra que no existió tal, sino que, por el contrario, durante la represión y después de ella, la unión del pueblo fue la unanimidad en el terror y en el miedo. Hubo unanimidad del pueblo, unanimidad de persianas y puertas cerradas. El pueblo asistía desde su observatorio (la prensa, la radio, TV, bar, etc.) al espectáculo odioso de la represión, y unánimemente, eso sí. Sin embargo no existió unión ni solidaridad alguna para luchar; ¿dónde estaban las masas para luchar contra la represión, que era la mínima solidaridad exigida entonces ? ¿dónde estaban las masas para exigir la puesta en prisión —no hablemos ya de puesta en libertad— de aquellos que llevaban días y días de tortura continuada en las comisarías?. Podríamos hablar quizá de que las masas se sintieran a lo menos, concernidas, o en "disposición para la lucha" cuando en la primera batalla, en la más inferior de todas, en la lucha contra la represión hiciesen su aparición, pero ni tan siquiera aparecieron. Debemos entender por consiguiente que esa unión del pueblo y esa su capacidad combativa de la que habla ETA, "el pueblo" los debe guardar en la clandestinidad de la inactividad y que quizá sirvan para que el día de la Revolución, allá cuando Josué dé la señal al sol, las masas empuñen las armas.

Pero el subjetivismo llega ya a cinismo cuando detrás de esta descarada explicación, el KEMEN coloca sin vergüenza alguna una cita adulterada del MANIFIESTO COMUNIS TA, cuando dice: "el verdadero resultado de la lucha es menos el éxito inmediato que la solidaridad aumentada de los trabajadores". Este es el verdadero truco que emplea el equipo de ETA en adelante:([15]) aprehender subjetivamente la realidad y bendecirla luego con una frasecita —adulterada o no— de Marx, Lenin o algún otro gran revolucionario, con todo lo cual la línea subjetiva aparece a ojos vista como un retazo acertadísimo de la teoría revolucionaria.

Lo que con esa cita falseada persiguen es quitar importancia al descalabro de las caídas y justificar "marxistamente” el subjetivismo de la "solidaridad, la creciente unión del pueblo y su disposición para la lucha". Sin embargo la cita nada tiene que ver con ese contexto en el que se la aplica, como tampoco con el subjetivismo que se intenta bendecir invocando a Marx.

En efecto, Marx y Engels hacen un análisis histórico de la sociedad, en el MANIFIESTO, de 1847, constatando el esfuerzo que, en tiempo y sangre está costando al proletariado por organizarse como clase independiente. Examinando su primera fase precisamente, constatan que el proletariado era todavía una masa diseminada y desperdigada, cuya lucha colaboraba con la burguesía contra los grandes propietarios, burgueses no industriales etc., contra los residuos feudales en una palabra. Sin embargo, apurativamente, los obreros van chocando "individualmente" con sus patrones hasta que la lucha toma la figura esquelética de colisión entre dos clases. Es en esta fase inicial del proletariado, sin gran conciencia de clase todavía y con una experiencia de lucha aún tambaleante donde Marx y Engels encuadran la frase:

 

MANIFIESTO COMUNISTA

"A veces los obreros llegan a triunfar; pero es un triunfo efímero. El verdadero resultado de sus luchas es menos el éxito inmediato, que la unión cada vez más extensa de los trabajadores”.

KEMEN 1 (p. 3)

“ El verdadero resultado de la lucha es menos el éxito que la solidaridad aumentada de los trabajadores".

 

Es decir, en esta frase inicial de la lucha del "proletariado contra el capitalismo, la lucha de ellos —de los trabajadores— (y no la lucha general, cono tergiversa el KEMEN) no es tanto su inmediato éxito cuanto su solidaridad y unión que comienza a cohesionar y a independizarles como clase distinta de la burguesía. ETA habla de la lucha, en abstracto, aplicándola a la suya naturalmente, y concluye que su importancia consiste en haber aumentado la solidaridad de los trabajadores. Pero la lucha, en general, la lleva también la burguesía, y vaya que sí, sin pretender aumentar el nivel de lucha del proletariado. Marx y Engels hablan de "sus luchas”, de las del proletariado en esa fase inicial y concluyen lo que concluyen; caso muy diferente es la situación de ETA durante “las caídas” ,donde el proletariado nada se jugaba, ni nada sacó en provecho. Hablábamos antes de que no hubo elevación de la lucha de masas, pero mucho menos existió todavía una elevación combativa del proletariado a raíz de las luchas y de las caídas de ETA del 69, tal y como los hechos lo demuestran.

La floritura de frases marxistas pueden engañar a sus autores, fomentar su subjetivismo galopante pero nunca han engañado al pueblo ni a los trabajadores que jamás se sintieron ayudados por aquel estado de excepción ni por las incordias que pudieron sufrir por ayudar humanitaria o sentimentalmente a algún fugado o perseguido.

Acto seguido de esta seguidilla "marxista", el KEMEN pasará del cinismo al recurso a la mentira, diciendo que "en cuanto a sus efectos sobre la organización, estos fueron mínimos (....) aunque no inexistentes" porque la represión cayó sobre el pueblo en general (y no sobre su vanguardia). Esta mentira se contradice con el encabezado de la misma página en la que dice: "el precio pagado ha sido altísimo "haciendo que" el eje de ETA, sus cuadros (....) ha desaparecido como tal núcleo: el porcentaje de bajas ha sido muy alto". La contradicción es el aire que respira ETA en todo momento, una constatación puede ser contradicha por su contraria en la misma página.([16]) Siempre, lo que subyace es el mismo defecto pequeño-burgués: cerrar los ojos al análisis teórico y enfangarse en el subjetivismo más loco. Pero este recurso es necesario para fomentar el voluntarismo tan típico del activista pequeño-burgués: "todo es cuestión de valor y de cojones"; lo importante es seguir adelante como fuere. Y el voluntarismo sale verdaderamente a la luz en la misma frase, puesto que durante esa época, ETA tenía como meta la creación del FNV ( Frente Nacional Vasco). He aquí el voluntarismo elevado al sumun: hacer hablar al pueblo por boca de los intereses de ETA en ese momento, sirviéndose de cualquier argumento o alucinación que se tenga a mano (en este caso el dispositivo de la represión): El pueblo está ansiando lo que predica ETA, que es precisamente su "vanguardia".([17]) Ni que decir tiene que la represión cayó sobre la organización en exclusiva y que todos cuantos colaboraron personalmente en ayudar o esconder a algún perseguido, pasaron todos sin excepción, a manos de la brutal represión policíaca.

El balance autocrítico que hace ETA en este primer KEMEN, revela ya las taras que en todo momento seguirá manteniendo tal organización pequeño-burguesa.

 

b) Estadios de ETA después de las grandes bajas

Después de la sangría sufrida en Abril/Mayo 69, ETA echa mano de lo que le queda para volver a estructurarla de nuevo. Desde Euskadi, un miembro de la dirección, en una carta a una célula del exterior describió así este proceso:

"Inmediatamente después de las caídas, comenzó un período dedicado única y exclusivamente a re-estructuración: durante los meses de verano y principios de otoño, todos los esfuerzos de la organización, estuvieron centrados en recoger célula a célula, hombre a hombre, todos los restos del aparato que nos había dejado la represión. El trabajo político apenas existió y desde luego el trabajo teórico estuvo ausente de todos nosotros.

Durante esta etapa se "resucita" el KEMEN y se dedica este primer número del Frente Obrero, más a tras otro nuevo KEMEN lo dedicamos al Frente Cultural. Estos KEMEN con un nuevo contenido, lo único que pretenden es "abrir brecha" en cuestiones ideológicas y estratégicas; su contenido no es muy correcto y quizás contradictorio a veces, pero a pesar de todo cumplen un papel muy importante en el momento en que nos encontrábamos.

Con grandes problemas de aparato se celebra, en otoño del 69 el primer BT ([18]) (después de las caídas), en él quedan establecidas dos cosas fundamentales:

-  la responsabilización de todos los herrialdeburus (con los H. recogidos) ([19])

- la necesidad de que ETA se transforme en el Partido Comunista Vasco.

Con esto no quiero decir que allí se vio nuestro “momento” en toda su amplitud, ni tampoco que se afirmase que ETA se tenía que convertir en PC, solamente se dieron unos primeros pasos; se elaboró un esquema, se planteó la alternativa Frente-Partido, etc.

Después de este BT comienza una nueva etapa: la etapa PARTIDO. En esta época el Frente pierde importancia, la política hacia afuera es mantenida solamente por la campaña juicios, campaña que culmina con la condena de Andoni Arrizabalaga y la movilización que le acompaña.

El trabajo en el aparato y en las organizaciones de masas se acelera, pero acompañado de una fuerte corriente hacia la izquierda. Entre los cuadros intermedios (mesas de zonas) se habla de Partido, aunque en ningún momento de toda esta etapa se caiga gravemente en el infantilismo.

Para todos nosotros estaba claro que las definiciones (etiquetas) nos iban a molestar, que no era cuestión de hacer declaraciones altisonantes, sino de construir el PARTIDO.

Al final de esta segunda etapa se comienza a sentir una corriente “izquierdosa” que es barrida por la política que comenzamos a desarrollar. La campaña Frente, Batasun Eguna, etc., (...)

Precisamente con este trabajo político comienza a desarrollarse la tercera etapa, que podemos denominar “esfuerzo exterior”. Cuando comenzamos la campaña (1970, Año del Frente Nacional), todos nos repetíamos una y otra vez que el trabajo más importante es seguir construyendo el PARTIDO, pero nos olvidamos de esto al de poco tiempo y volcamos todos nuestros esfuerzos en la campaña política, en el BATASUNA y el Frente....”

 

Siguiendo las frases descritas por ese miembro de la Dirección Ejecutiva hemos advertido que dichas frases corresponden absolutamente a la trayectoria real que marcó ETA después de las caídas; correspondencia que aparece en los escritos, folletos, campañas y acciones que determinan su actividad durante dicha época. Efectuaremos un análisis de ésta, y por seccionar de algún modo una línea continua distinguiremos varias etapas:

 

la primera etapa

Resulta ser ésta una etapa de reestructuración y se prolonga hasta el BT (Biltzar Ttipia) de otoño. Los salvados de la quema que cargaron con esta tarea fueron dos militantes centrados en torno a las actividades del FO (Frente Obrero), más algún estudiante que otro que dejando definitivamente su libros pasaron a la clandestinidad.

Es muy importante hacer resaltar que aquellos dos militantes habían venido ocupándose, en la fase anterior a la caída, en fortalecer el FOV a través de una serie de intentos por desplazar a las CC.OO. suplantándolas por otras plataformas o Comités de Empresa. El FO era un frente más dentro de ETA que había sido ya puesto en marcha y estaba encaminado a tomar las riendas de la organización una vez que las acciones espectaculares cediesen el ritmo en virtud de la represión. El FO debería llevar el nuevo activismo de predicar la contradicción “social-nacional” en el seno del proletariado.

Estos dos nuevos militantes llegaron de improviso a la dirección después de la gran barrida policíaca y pretendieron meter su nuevo orden en la organización.

Si de las caídas habían sacado el optimismo infundado que hemos visto, su práctica desvaría poco también d aquellas mismas consecuencias que habían extraído: no haber frenado ni haber repuesto el aparato en su debido momento. La consecuencia lógica será su dedicación exclusiva a frenar y a reponer el aparato. Esta es la labor de “re-estructuración” que llamaba aquel directivo, y que en realidad es una mera labor de “parcheo”.

Una organización se estructura, o re-estructura, según el contenido de su lucha, según los intereses que se persiguen; por ello no pueden ser de la misma estructura o andamiaje organizacional un partido al servicio de la clase obrera o un movimiento extraño a los intereses de la clase obrera. Pues bien, la estructura que se adopta en este mero reajuste corresponde a los mismos viejos móviles anteriores. Prueba de ello nos lo da la carta que hemos transcrito y el mimo KEMEN 1, “recoger hombre a hombre todos los restos del aparato .... el trabajo político apenas existió y desde luego el trabajo teórico estuvo ausente de todos nosotros”. Es decir, sin saber si los militantes sirven o no para las nuevas funciones que se especulan, la “estructuración” exige recogerlos, porque después ya se sabrá qué hacer con ellos, ya se les dará algún trabajo. Lo que se escribe en el KEMEN 1,([20]) es la exteriorización literaria de lo que se hacía ya en aquellos momentos; esto es, al estar dedicados a recoger “restos” y cohesionarlos, se escribirá en el KEMEN que los errores de las caídas fueron exclusivamente fruto de un "relativo desprecio de las labores organizativas” y que todo ello podía haber sido evitado, si se hubiesen dedicado unos momentos, antes de sobrevenir la represión, a estructurar los huecos y a frenar el aparato. (He aquí cómo la expresión externa de ETA en esta época era nítida y manifestaba el contenido exterior social de la organización).

La historia de ETA nos enseña que jamás se ha parado nunca a examinar la trayectoria que se venia describiendo. ETA siempre ha tirado para adelante, aún en los momentos más difíciles de crisis ideológica o en los momentos crudos en que la represión hacía estragos: siempre existía material humano para remplazar y proseguir la marcha, y siempre existía también la suficiente confianza ciega en los principios nacionalistas para cortar por lo sano cualquier problemática nuevo (no nacionalista) que hiciera su aparición.

Tampoco en este momento, se paró ni tan siquiera un instante a examinar la motivación ideológica que estaba originando periódicamente una serie de arrestos policíacos gigantes sin lograr arrastrar consigo al pueblo. Y el momento era idóneo porque el origen social de algunos hombres de la dirección suponía, en sí mismo, un cambio cualitativo respecto a precedentes situaciones similares. Lo cual es una clara muestra de la impregnación completa que ETA, como organización segregante de ideología, ejerce sobre todos sus militantes, sean cuales fueren sus orígenes de clase, sean incluso obreros. Ya decía Marx que "cuando una locura se ampara de las masas, llega a ser una condición objetiva", queriendo mostrarnos que una situación subjetiva colectiva se transforma dialécticamente en la práctica y llega a ser un verdadero condicionamiento objetivo. Estos militantes se hallaban demasiado envueltos en ese condicionamiento objetivo organizacional nacionalista para poder desasirse de él e intentar un cambio de rumbo completo: tiraron del carro, pero esta vez justificaron el tropezón tenido con unas apariencias y citas de Marx. Pues tal "teorización" reviste, como acabamos de ver un idéntico subjetivismo, voluntarismo y ocultismo tan característicos anteriormente.

Ya tenemos pues al nuevo equipo formado también con varios antiguos obreros; han conseguido recoger y re-estructurarla, es decir, volverla a estructurar como en el pasado. Ahora se están encontrando con el problema de qué decirles a esos militantes. Se sacan dos KEMEN para "abrir brecha" —como decía el aludido directivo— o como tubería de transmisión", como dice el propio KEMEN; el contenido se resume en lo esencial a:

* justificar ante todo que no ha pasado nada, que todo sigue igual, e incluso que todo marcha mejor porque la “unión del pueblo y disposición para la lucha y la solidaridad de los trabajadores" han crecido.

* justificar el prealable de la ideología nacionalista, de la cual no sólo no se reniega, sino que se toma acta de lo que ya rige, no sólo en ETA, sino en todo el pueblo: "la necesidad del FNV".

* justificar la necesidad de cambio de aspecto del nacionalismo con nuevas aportaciones de elementos ideológicos dela clase obrera incrustadas en la ideología pequeño-burguesa.

* justificar ese cambio de aspecto del mismo nacionalismo anterior con elementos ideológicos obreros con una fraseología revolucionaria y apelando a la obediencia más sumisa delos militantes.

En efecto, los fundamentos nacionalistas de la ideología siguen en pie, pues en ningún momento se ha intentado la ruptura con ellos a través de una autocrítica de los móviles nacionalistas guerrilleros y a través, sobre todo, de un análisis histórico de la sociedad vasca, de su opresión de clase y de las condiciones de lucha que de ellas se derivan. La ciega fe en la necesidad de un FNV que desde casi su nacimiento propugnaba ETA, se mantiene incólume, al igual que se mantiene el voluntarismo de creer que ya lo pide "todo el pueblo" cuando sólo es una idea fija que funciona en el cerebro organizacional desde tiempos remotos. Sin embargo hay variantes muy importantes en el nuevo cariz que va a tomar esa ideología nacionalista, y lo constituyen ciertas aportaciones de la clase obrera que se han enquistado en la ideología pequeño-burguesa de ETA a lo largo de su práctica en el campo obrero durante la fase previa a las caídas.

Para que ciertas expresiones como “pequeño-burgués” o "sentimiento obrero enquistado" dejen de ser clichés de fácil recurso, hacemos un paréntesis para insertar una nota sobre las características de dichos conceptos:

 

NOTA ACLARATORIA:

La ideología nacionalista que hizo resurgir ETA, allá por los 60, y que se concretaría en la práctica social que comenzó a desarrollar en Euskadi, es un típico producto de las capas intelectuales vascas como representantes de la pequeña-burguesía.

              "Lo que les caracteriza a los representantes de la pequeña-burguesía, es que su cerebro no llega a sobrepasar los limites que el pequeño-burgués mismo no sobrepasa en su vida, y por consiguiente, resulta que se ven empujados teóricamente a los mismos problemas y a las mismas soluciones a las que se ve empujado prácticamente su interés material y la situación social de los pequeños-burgueses. Tal es, de una manera general, la relación que existe entre los representantes políticos y literarios de una clase y la clase que ellos representan".

                            ( Marx, 18 Brumario, Ed. Sociales. Paris 1948 Pág. 201)

Marx no nombra solamente “los intereses materiales" cuando determina a la pequeña-burguesía como clase, sino que además añade su "situación social", enseñándonos que no es suficiente conocer las relaciones de producción para localizar a la clase pequeño-burguesa sino que además se requiere analizar su contexto y su situación social; esto es, la envolvente social de toda su ideología y de toda su política. Lo científico es pues examinar los efectos característicos e idénticos que, tanto en el plano político como en el ideológico , producen en Euskadi unas fracciones de clase, pese a ocupar diferentes puestos en las relaciones de producción. Esos efectos idénticos en lo ideológico y en lo político nos permiten delimitar a la pequeña-burguesía como clase netamente diferenciada.

Como sabemos, las relaciones de producción características a la pequeña-burguesía son la pequeña producción y la pequeña propiedad. La pequeña producción es una especie de artesanía familiar o una pequeña empresa en la que el propietario de los medios de producción es además un trabajador directo. Los beneficios no le vienen tanto de extorsionar el sobre-trabajo de algún asalariado (caso que hubiese alguno) sino de los beneficios que se extraen de la venta de mercancías. La pequeña propiedad es el comercio pequeño en el que trabaja el propietario mismo (y su familia entera, la mayoría de las veces) pudiendo tener también algunos asalariados.

Ambos son unos modos de producción no netamente capitalistas, sino mas bien de transición al  Modo de Producción Capitalista y que por su forma de mercado simple está destinada a desaparecer con el incremento del capitalismo. Es de esta clase de la que Marx decía que "estaba destinada a desaparecer".

Sin embargo, con el avance del MPC y con su estadio monopolista sobre todo, hay otra clase que, en lugar de desaparecer, comienza a existir; se trata del asalariado no productivo, vgr. el trabajador del sector de servicios, el empleado de comercio o banca ( y en cierto sentido, los técnicos e intelectuales), etc. que no producen directamente ni mercancía ni plus-valía. Estos venden su fuerza de trabajo, y les viene de su salario el hecho de sentirse explotados al trabajar más de lo debido.

Estas relaciones de producción que hacen aparecer unas fracciones de clase pequeño-burguesas determinan su puesto ambiguo en la sociedad; el poseer una pequeña propiedad o producción les obliga a acercarse ideológicamente de la burguesía (por su sentido respetuoso de la propiedad privada) y al mismo tiempo alejarse del proletariado por su miedo angustioso a proletarizarse). Pero a la vez les hace acercarse al proletariado (por cuanto son trabajadores directos) y alejarse de la burguesía(por cuanto se hallan económicamente oprimidas por el gran capital) —el baserritarra trabajando a tiempo entero en el caserío, o bajando a la fábrica y subiendo luego a cuidar sus vacas participa netamente también de esta ambigüedad.

En su pureza neta sólo existen dos ideologías de clase: la ideología dominante burguesa y la ideología de la clase obrera. Sin embargo esas ambigüedades que como hemos visto, existen en ciertas fracciones de clase, hacen posible la aparición de un conjunto ideológico "pequeño-burgués" que corresponde a la ideología burguesa dominante pero en la cual la pequeña burguesía plasma sus propias aspiraciones económico-políticas. La ideología dominante posee también elementos de la ideología obrera, como muy bien lo vio Lenin, y de ahí lo dificultoso para la clase obrera de independizarse totalmente en lo ideológico de su clase antagónica; de ahí también la necesidad de lucha o revolucionarización ideológica. La ideología pequeño-burguesa con mucha más razón posee "elementos" de ideología obrera en su seno, que ella igualmente adapta a sus propias aspiraciones.

Pues bien, ese conjunto ideológico al que llamamos pequeño-burgués se caracteriza sobre todo por su acérrimo "anti-capitalismo". Es un anti-capitalismo contra el gran capital y contra las grandes riquezas, propiedades o fortunas, pero es a la vez un anti-capitalismo capitalista, puesto que de ninguna manera intenta cambiar el sistema de propiedad, lo cual haría de él un proletario más. De ahí un querer "echar para atrás a la historia" y hacerla volver a los inicios capitalistas de la "justa" concurrencia: el pequeño-burgués cree por consiguiente en un igualitarismo dentro del sistema de propiedad privada. Se esforzará pues por participar en la política de clase, para hacer valer su voz, pero sin tocar para nada el sistema; pregonará que las "clases de arriba" están demostrando su ineptitud para conducir sin antagonismos la sociedad, y que ella o el gobierno de los "más aptos” podrán remediar la situación. Como desconocen el mecanismo capitalista creen que las contradicciones y antagonismos que el sistema capitalista suscita son debidos a "insuficiencias personales" y no a la estructura misma de opresión de la propiedad privada de los medios de producción. Por ello defenderá con denuedo la "neutralidad" del Estado, que no debería servir ni a los de "arriba" ni a los de "abajo": es decir, cree en un Estado metafísicamente neutro, independiente de su servicio a una clase. Derivándose de ahí, el "fetichismo del poder" que denunciaba Lenin, y que es la completa seguridad en el Estado que, al ser neutro, es como la pequeña-burguesía, una especie de centro neutral donde no existen antagonismos ni capitalistas ni proletarios. La pequeña-burguesía querría que toda la sociedad llegase a ser pequeño-burguesa

            "... (el pequeño-burgués) se vanagloria, en su fuero interno, de su conciencia de ser imparcial, de haber encontrado el equilibrio justo, pretende ser considerada en el justo medio, Un tal pequeño-burgués diviniza la contradicción pues la contradicción es el fono de su ser. No es sino la contradicción social puesta en acción y debe justificar en la teoría lo que II es ya en la práctica"

                  (Marx, Carta a Annenkow, 28.12.46)

Sin embargo la ideología de esas otras fracciones de clase que venden su fuerza de trabajo, pero que no participan en la producción (de plus-valía), la ideología de esos hombres de corbata produce el mismo efecto ideológico que venimos describiendo, se bañan en la misma contradicción neutralista y equilibrista. También su ideología es "anti-capitalista", en el sentido que pretende una "justicia" social en la que los salarios sean mejor distribuidos, donde la fiscalidad es rechazada, etc. Pero la inseguridad de su salario les lleva a temer el cambio de sistema capitalista, y lo sostienen como tal. Porque el Estado es también neutro para estos, pero siendo fuerte y evitando la revolución. El fetichismo del Estado que describíamos para los anteriores, es algo diferente para estos, porque la promoción individual, el subir puestos en su trabajo, etc. les hace representar la neutralidad del Estado de una manera burocrática.

En Euskadi la simbiosis de los efectos ideológicos y políticos de la pequeña-burguesía los llegó a realizar, en parte, ETA, pero sin obligar a la pequeña-burguesía a desempeñar un papel de fuerza social más que en ocasiones contadas.

Vayamos por partes:

       1.- La situación económica de los años 60 supuso el agudizamiento general del avance monopolista en sectores hasta entonces incluso poco afectados (comercio sobre todo). La pequeña industria se vio envuelta en un proceso irreversible al igual que la pequeña propiedad agrícola, la pequeña artesanía, el comercio, etc. En Euskadi esta situación se dejó sentir sobremanera al haber poseído una estructura económica de la que estas categorías sociales medias habían venido gozando ventajosamente.

       2.- La situación ideológico-política acentuaba todavía más esos efectos de sacudida pequeñoburguesa. La opresión lingüística, el euskera, era algo que venía pesando sobremanera en estas fracciones de clase (baserritarras, comerciantes, pequeños productores, trabajadores de corbata, etc.), y la opresión de su cultura por la cultura de clase dominante, cultura anti-vasca... —al servicio de las oligarquías— pesaba también sobre ellas las secuelas de la guerra que en Euskadi provocaron la hoguera del "hecho" vasco como tal, siguen todavía haciendo mostrar cenizas muy calientes.

        3.- La opresión más total que sentían estas fracciones, hallaron satisfacción plena en la ideología nacionalista burguesa y en una práctica activa que ETA se encargaría de encauzar en buena medida.

La nueva situación social de la pequeña-burguesía hacía imposible el parlamentarismo y el fetichismo en el Estado, en la medida en que éste ahora aparecía inadecuado ante los ojos de los vascos con vistas a sufrir una transformación interior y hacer resurgir en su seno la neutralidad. La pequeña-burguesía de tiempos de Sabino Arana se metió de lleno en el juego parlamentario para hacer de "sus" representantes unos diplomáticos "aptos" que podrían negociar una situación ventajosa económicamente. El Estado centralista era juzgado en aquella época por los pequeños-burgueses vascos como un instrumento capaz de ser reformado y puesto al servicio de la neutralidad pequeño-burguesa,—ansiando ésta una situación de retroacción foral— (sobre este punto en el SAIOAK 4 expondremos claramente las vicisitudes de dicha práctica nacionalista, que en definitiva fue recuperada por la gran-burguesía).

La dictadura militar-fascista impuesta por las oligarquías, el sistema de excepción capitalista que sufrimos, acarreaban una opresión política muy clara. La pequeña-burguesía vasca no podía abrigar la menor esperanza de reformar el statu quo del sistema capitalista; no podía —como es su tendencia— enmarañarse por los correajes estatales para hacer cambiar su institución, para hacerlos " neutrales", lo cual implica que la pequeña-burguesía vasca no se integra al aparato político franquista, con las ansias de proteger bajo su manto sus intereses materiales y su situación social tan desesperada. La opresión política es pues un primer aspecto del no poder utilizar el Estado para sus intereses pequeño-burgueses. Pero además, la ideología nacionalista, la visión de estar "colonizados" y avasallados como nación, hará que a ese primer efecto de opresión política se le añada este otro efecto de querer construir otro Estado Independiente. En definitiva, el cretinismo parlamentario y la fe en el Estado, en que cayó la pequeña-burguesía vasca hasta 1936, será sublimado ahora por un cretinismo no menor: confiar en que su salida es construir un Estado aparte, libre e independiente. El instrumento es el mismo, ya que el Estado nuevo debería mantener el statu quo "neutral", sin "conformismos de clase", con que la pequeña-burguesía sueña. El nacionalismo vasco de ETA responderá de esta manera plenamente a sus intereses de clase y a toda su situación social.

       4.- ETA es sólo una manera de aplicar este nacionalismo pequeño-burgués. Otra manera de cretinismo pequeño-burgués mucho mayor es la aplicación de ELA del mismo fenómeno: es la conciencia ciega en la posibilidad de obtener lo mismo, mediante la participación en los mecanismos del Estado, a través de las reformas del juego parlamentario, etc., ELA es una continuación congruente de la práctica pequeño-burguesa anterior a la guerra. Es de esperar que los más "aptos", sus grandes jefes y bonzos ya llegarán algún día a convencer al pueblo de las ventajas que se sacan de la participación en la Constitución Burguesa o Social-Demócrata de Madrid. Todo deberá ir por partes, primero el Estatuto y luego cada cosa a su debido tiempo. Mientras tanto 'nada de moverse!, abstención completa y preparación de gente idónea y formada, preparación de cuadros que en su día garantizarán la neutralidad estatal en la sociedad igualitaria (incluso llamándola "socialista").

       5.- La práctica nacionalista de ETA que irá increscendo hasta nuestros días, tiende a llevar a su radicalización la opresión política de la pequeña-burguesía, proclamando la destrucción del Estado opresor Español y Francés y la construcción de uno, nuevo e independiente, en Euskadi; los intereses materiales e ideológicos de la pequeña-burguesía, su situación entera, encontraban de esta manera una "teorización" correspondiente a través de las tesis colonialistas de los métodos guerrilleros.

Es ahora cuando se comprende la afirmación de Marx de que los representantes políticos de la pequeña-burguesía transcriben en la teoría la práctica pequeño-burguesa de la clase que representan; pero nos advierte también Marx que "su cerebro no llega a sobrepasar los limites que el pequeño-burgués no sobrepasa en su vida" y es ahí donde se sitúa justamente la causa de las contradicciones que en todo momento aparecen "teorizadas" en las publicaciones y en las acciones de ETA. Son contradicciones que existen en la práctica de todos los días del pequeño propietario, productor, comerciante, asalariado de corbata, etc. y que el cerebro de la organización o cualquier buró político no pueden sino plasmar literariamente.

El cerebro del representante pequeño-burgués no puede sustraerse tampoco a las fluctuaciones que sufre el movimiento real de la pequeña-burguesía; pues ésta describe curvas y reveses según la coyuntura, aproximándose a la burguesía en ciertos momentos álgidos o arrimándose al proletariado en otros. La inestabilidad real de esta clase es el balanceo tan típico de no ser propiamente ni proletariado ni burguesía capitalista, es el balanceo de su ideología buscando una neutralidad, es el balanceo determinado por la coyuntura de la situación de la lucha de clases: momentos de euforia burguesa o momentos de aumento de la capacidad combativa del proletariado. Este balanceo práctico será también "teorizado" y puesto en el papel por ETA, tal como comprobaremos.

     6.- Por todo lo cual la práctica activista de ETA logrará arrancar de todas las unidades de clase pequeño-burguesa (del seno de la familia comerciante sobre todo) sus hombres más radicales y decididos.

La pequeña-burguesía al ir reconociéndose en la práctica de esos elementos salidos de su seno en la mayoría de los casos, se iba sintiendo cada día más cohesionada y ligada. De su seno comenzó a emerger una conciencia sicológica, en tanto que conjunto de sentimientos, pensamientos, aprobación de acciones de esos militantes decididos, en oposición radical hacia las otras clases. Esta conciencia sicológica se fue formando a medida que detrás de las persianas aplaudían clandestinamente ciertas acciones violentas, a medida que prestaban sus casas, recogían dinero u otra ayuda, a medida que a veces ellos mismos eran objeto de registros o incluso de detención abusiva. Esta cohesión era el cemento que iba endureciendo y modelando a la clase pequeña-burguesa como clase con unos efectos políticos comunes. Pese a que la pequeña-burguesía no pueda conseguir a largo plazo mantener una posición propia de clase social, la escena política de la lucha de clases de Euskadi le iba ofreciendo ya una particularidad para que adquiriese un peso políticamente específico y relativamente autónomo. La ejecución del siniestro torturador del pueblo, Manzanas, fue un momento clave de la consolidación de esa conciencia sicológica: toda la pequeña-burguesía celebró con unánime regocijo la fiesta. Incluso, no cabe duda de que también participaron en la euforia de aquel acto grandes grupos del proletariado arrastrados por esos elementos ideológicos pequeño-burgueses extraños a su clase (el terrorismo personal por ejemplo).

Durante el estado de excepción que se prolongó, y ante los grandes arrestos fascistas de Abril/Mayo, esa conciencia-sicológica seguía encerrada detrás de los pestillos de cada domicilio. Todavía la pequeña-burguesía no desempeñaba un papel de auténtica fuerza social. Habrá que esperar al Proceso de Burgos para asistir a ello. Los efectos del carácter individualista de la pequeña-burguesía se seguirán manifestando sin embargo a nivel teórico y práctico en el cerebro y en el cuerpo de ETA: un grupo de activistas, minoritarios pretende ser la vanguardia organizada (teorización) al igual que los "individuos" de la pequeña-burguesía pretenden ser la clase neutral y futura del sistema burgués (práctica).

Decíamos que en esta primera fase post-caídas se asiste a una nueva aportación o enriquecimiento de la ideología nacionalista a base de elementos ideológicos importados de la clase obrera. Algunos militantes de ETA, después de haber trabajado en la fábrica o después de haber estado en contacto en el FO, con la ideología de ETA comienzan a enquistar nuevos elementos en el seno de la ideología pequeño-burguesa del nacionalismo etarra. El concepto utilizado ahora es el de “PTV” (Pueblo Trabajador Vasco): fórmula que logra mantener la acostumbrada ambigüedad haciendo de puente entre el nacionalismo craso independentista y la necesidad de abrir los ojos a la realidad de clase de Euskadi.

Para afirmar con más fuerza que ante la necesidad de independizar Euskadi de España y Francia, para corroborar con más vigor la “descolonización” de Euskadi, los “obreristas” de la dirección ven la necesidad de afirmarse en la clase proletaria. Es decir, en vez de partir de los intereses de clase del proletariado (que es una premisa fundamental para elaborar una teoría y una ideología revolucionaria) parten de los intereses tradicionales de la pequeña-burguesía y aplican a estos un residuo, un excremento más bien de los intereses obreros.

“Superada la falsa dualidad liberación nacional/liberación social, cuando la dimensión de clase ha comenzado a entrar de lleno en las masas del PTV, las dudas sobre el objetivo de nuestra lucha han desparecido: nuestra liberación nacional solo puede ser nuestra liberación como clase trabajadora” afirma el KEMEN 1, y luego lo pone al servicio explícito del nacionalismo burgués: “y esta organización del proletariado industrial (FOV) cuando se encuentra con otros sectores populares con intereses comunes, en una fase histórica de una país determinado (ahora en Euskadi) en situación de dependencia nacional, luchan juntos y forman el FNV”.

En una palabra, el esquema de la situación de dependencia nacional, que era lo que desde siempre afirmaba ETA, continúa rigiendo como eje estratégico al servicio del cual se pondrán esos nuevos elementos ideológicos proletarios como son la “liberación de la clase trabajadora, la “dimensión de clase”, etc. El interés de la clase obrera es ante todo la ciencia de la historia  aplicada teórica y prácticamente a cada lugar y en cada momento Y el análisis del desarrollo histórico de Euskadi enseña precisamente que no existe tal “situación de dependencia nacional”, sino que por el contrario existe la atadura histórica  de las clases ascendentes vascas construyendo la gran nación junto con las burguesías catalano-castellanas. Si distinguir problema nacional y social es una “falsa dualidad” que hay que superar, la superación del problema solamente se da al aplicar el materialismo histórico a nuestra sociedad, para ver que el problema de la opresión de clase en Euskadi: es una característica peculiar de la historia de Euskadi oprimida por las clases dirigentes, y nada más. ETA no supera pues la falsa dualidad irreductible, al caer en la mistificación burguesa de la dependencia nacional([21]) y al poner esa “liberación independentista” por encima de los intereses objetivos de Euskadi, que son los intereses independientes de su clase obrera.

El proceso que seguirá esta liberación —nos dice el KEMEN 1— es el FNV lo cual implica una estrategia nacional vasca y no una estrategia social. Mejor dicho todavía, la estrategia nacional es también necesariamente una estrategia social, pero de la clase social pequeño y medio-burguesa vasca, en contra-posición a la antagónica estrategia social del proletariado. El proceso guerrillero de “acción-represión-acción” se mantiene pues en este KEMEN, haciendo incurrir de nuevo a ETA en la gran contradicción de la cual no puede desasirse: porque si el proletariado es el elemento dirigente de la revolución, su proceso es un proceso de masas y de movimiento dirigido por la clase obrera ante  todo, y de ningún modo un proceso en el que una minoría guerrillera hace acciones espectaculares para que la represión se cebe en el pueblo, hasta que éste se levante en trompa a través de una larga espiral acción-represión. El proceso revolucionario del proletariado no tiene nada que ver con éstas minoría que afrontan directa y físicamente al poder opresos, y jamás podrá sentirse concernido por un tal método (como la historia de ETA  lo demuestra), puesto que la revolución como proceso es la acción política intensiva, cotidiana y directa de las masas, obreras a la cabeza.

Resulta pues evidente cómo elementos ideológicos de la clase obrera van enquistándose en la ideología pequeño-burguesa de ETA, la cual les modela según sus apetencias pequeño-burguesas propias. Esta es otra manera de nadar en la contradicción, como muy bien demostraba Marx.

Por ultimo resaltaremos otro rasgo característico de ésta primera etapa post-caídas cual es utilizar la fraseología proletaria para llamar a la obediencia más estricta de los militantes. Es instrumento es el KEMEN 2, encabezado con un título antisonante: “la verdad es siempre revolucionaria”. Sirve todo ello para apretar las tuercas organizacionales de la militancia y disciplina. Se trata de otro elemento ideológico obrero utilizado sagazmente por la organización pequeño-burguesa.

En efecto, la organización del proletariado debe su fuerza, además de su rectitud teórica, a su justa práctica organizada y a sus virtudes sociales de sacrificio por la clase, militancia extrema, solidaridad y disciplina acérrimas. El nuevo equipo no ha sabido utilizar el arma prealable de la rectitud teórica marxista, que les hubiera servido para hacer una crítica implacable de la trayectoria nacionalista de ETA y para vislumbrar un recto enfoque de la opresión real de Euskadi rompiendo consecuentemente con ETA como organización. Pretenderá —como decíamos antes— restañar las rajas, y re-estructurarlo todo, sin advertir que la re-estructuración está en función del contenido, esto es, de los intereses que quiere lograr la estrategia. Para esta tarea de re-estructurar una organización nacionalista pequeño-burguesa, el nuevo equipo querrá valerse d algunos elementos organizativos que potencian una organización proletaria.

Veamos pues, aquí también, otro "enquistamiento" ideológico que sufre la organización pequeño-burguesa, tan individualista, espontaneísta y cuasi-anárquica siempre. Con frases como: "militante viene de militar, actuar, trabajar; luego todo miembro de una organización que no actúa no puede ser considerado militante; pero toda organización política revolucionaria tiene unas directrices políticas determinadas" o otra como "la disciplina y aceptación de órdenes es algo que ocupa el primer lugar en la conciencia de todo revolucionario" ([22]) se pretende cambiar la subjetividad del militante, y hacer de él un organizado incondicional al igual que los revisionistas o reformistas pretenden hacer del militante obrero. Pero una vez más la organización sufrirá de los mismos defectos organizacionales y de idénticas caídas en tromba (como la de Vizcaya del 71, repetición mecánica de la de Artecalle de 1969) puesto que cambiar la subjetividad del militante se podrá conseguir después de mucho esfuerzo , pero no así cambiar la subjetividad colectiva de la organización pues ésta no es fruto de la suma aritmética de las actitudes personales de cada militante sino la resultante de una práctica diaria de cada militante determina da por una ideología y por la lucha por unos intereses concretos. Eran la pequeña sociedad de ETA quienes originaban la subjetividad colectiva de no-militancia, indisciplina, espontaneísmo, etc., etc., y sería transformando las bases teóricas de esa micro-sociedad que es ETA, como se lograría transformar el potencial subjetivo de militancia y disciplina de cada militante. ETA se propone confiarlo todo a la estructuración, cuando ésta resulta ser un reflejo consecuente de puesta en práctica de la teoría y de la ideología.

La organización, pese a su lenguaje revolucionario , continúa igual, y sus pobres resultados se advierten ya sin gran esfuerzo, al analizar la segunda etapa. Antes de pasar a ella queremos empero decir una palabra sobre esta "disciplina y aceptación de órdenes" ciega que se le exige al militante. En realidad, este "enquistamiento" de elementos ideológicos del proletariado en la ideología pequeño-burguesa de ETA llegará a constituir la ocasión para que en el seno de ETA nazca por primera vez la Burocracia. Hasta entonces, la práctica guerrillera, la repetición de caídas y la sangría constante de los mejores cuadros habían impedido cualquier intento de " hacer carrera" en ETA. Por la dirección se pasaba como un meteorito, se iba a la cárcel, al exilio o a la pacífica vida civil sin dejar el menor rastro, raíz o huella.

Pero estos elementos ideológicos "enquistados", además de tener como causa un período en el que la lucha del proletariado es intensa y en el que los representantes de la pequeña-burguesía oscilan hacia él, revisten una función dentro de ETA. Quienes los utilizan, aún haciéndolo con toda la buena voluntad pequeño-burguesa, van adquiriendo conciencia de ser imprescindibles e irremplazables.

La justificación es sencilla: "nosotros salvamos la organización, le damos la nueva ideología obrera, y se trata de que cualquier elemento anti-obrero y nacionalista neto no se haga con ETA. Que los militantes se disciplinen y obedezcan, nosotros ya iremos quitando las lacras de la organización, pero eso sí, poco a poco. Hoy lo más importante es la estructura sólida y aceptación sin chistar, consiguiendo lo cual ya iremos metiendo paulatinamente conciencia proletaria gracias a la sabia dirección de nuestra omnipotente oficina política".

La función que denunciamos es la de hacer nacer en ETA una élite "ordenadora" y biempensante con muy pocas "posibilidades" de error y con muy pocos visos de comenzar un periodo de auto-crítica a nivel de organización entera. Este defecto, que aparece por vez primera en ETA con una cierta cohesión, será una de las claves que explicaran el balance del último año que intentamos hacer. Pero tampoco esto es culpa de esos dirigentes, como muchos des contentos o expulsados han denunciado. No se trata en absoluto de culpar a fulano ni a mengano de", "burócrata" "dirigista" "liquidacionista" o "revisionista". Las causas son sociales y colectivas. Expliquémonos. La clase pequeño-burguesa se caracteriza —como decíamos en la nota— por su devoción al elitismo; ella confía en el individuo "más apto" que remediará la situación. Los representantes ideológicos de la pequeña-burguesía vasca, aunque nadando siempre en la contradicción, se habían considera do todos quien más quien menos, como los salvadores y la vanguardia del Pueblo Vasco. En esta etapa de ETA, los militantes de la dirección recogen algunos elementos de la ideología obrera, como venimos repitiendo, pero adaptándolos a la ideología de la clase pequeño-burguesa que ellos representan, y en adelante, pretenderán ser ellos el faro iluminador y mesiánico del movimiento vasco. Pero un servidor de la pequeña-burguesía no puede interpretar correctamente la lucha por la emancipación del proletariado. Ve la necesidad de organizar la vanguardia del proletariado pero llega a creer que dicha vanguardia es quien organiza y hasta incluso hace la revolución. No comprende que la revolución es la clase obrera entera y global quien la hace, la mayoría y en un momento inesperado;([23]) su vanguardia, el Partido organizado, no es quien hace la revolución, ni quien pretende dominar a la clase para ir haciendo de los obreros unos adeptos totales e incondicionales de su doctrina.

El Partido organizado de la clase obrera no intenta llegar a ser como fuese un partido grande de masas, es mas bien la organización de militantes comunistas que lleva la acción de aumentar la fuerza y la potencia social del proletariado. Su manera de servir al proletariado es la calidad y la justeza de los principios y su aplicación revolucionaria, sometiéndoles siempre a la crítica y a la discusión (y dentro del Partido a las tendencias, naturalmente).

El representante ideológico de la pequeña-burguesía , aunque incluso haya sido obrero, sabe y ve todo esto pero lo ve y lo sabe desde su óptica y desde las aspiraciones de la clase que representa. El elitismo conjunto se ve transformado de esta manera, en esta nueva fase, en una creencia irracional de su propia capacidad directiva, dado que es él precisamente quien más enterado está de los problemas obreros. Aspirará pues a hacerse perpetuar, a mantenerse en la cabeza del aparato, creyendo que solamente así podrá ir llevando la organización hacia la»izquierda". La burocracia y el dirigismo que despuntan ahora no son pues un fallo personal de tal o cual jefe ni ningún defecto individual, sino el resultado de esas condiciones objetivas pequeño-burguesas. (Ideología y práctica de ETA) En un momento en el que su balanceo habitual se nutre de elementos ideológicos proletarios. Estos no tienen nada que ver con los intereses y la ideología real del proletariado; la burocracia no tiene nada que ver con los intereses y la ideología real del proletaria do; la burocracia no tiene nada que ver con la ideología obrera, aunque si tiene mucho que ver con el movimiento obrero. Efectivamente los partidos socialistas de la II Internacional cayeron en un defecto parecido: revisar el marxismo y utilizarlo en el movimiento obrero para servir los intereses parlamentarios de los "dirigentes socialistas". Las huelgas obreras que servían para aumentar el potencial de clase pero que no cumplían esta misión de apoyo al juego electoral, eran frenadas y rotas por todos sus medios. Los social-demócratas con los que rompió Lenin, llegaron a ser los representantes de la burguesía que absorbiendo los elementos ideológicos del proletaria do, encauzaban una práctica reformista en el seno obrero, al servicio de su legalismo parlamentario. Ellos creían también en la fuerza del Estado, en su transformación pacífica, adoraban de una manera también el Estado capitalista, por cuanto su transformación interna, pacifica y parlamentaria, podría asegurar la traída del "socialismo".

El revisionismo, esa práctica anti-proletaria de los partidos comunistas actuales, llega a obrar de una manera semejante, de freno y de utilización del movimiento obrero, aunque guiados por diferentes móviles, como la defensa del bloque "socialista constituido en unos cuantos países", la coexistencia pacífica en el seno del sistema capitalista mundial.

Como venimos diciendo, los representantes de la pequeña-burguesía nacionalista vasca, recogiendo eses mismos elementos ideales del campo contrario a su clase, los aplican a la suya para re-estructurarla e intentar fortalecerla, según su criterio de clase naturalmente. Esos jefezuelos se dispondrán esta vez a "sentarse para largo" en la dirección pretendiendo regir ETA al estilo de un Partido Socialista —o marxista-leninista como pretenden con la "disciplina y la aceptación de órdenes" vertical—. Esta actitud se irá haciendo estructural, y en un momento dado, llegará a hacer creer a sus burócratas que, en efecto su organización es la vanguardia del proletariado. Pero esto lo dejaremos para analizarlo en su debido tiempo. Bástenos recalcar tan sólo con este inciso de la "burocracia", que su nacimiento tiene profundas causas sociales en la actitud práctica de la pequeña-burguesía que, en esta época de duras luchas obreras (huelga de LAMINACIÓN DE BANDAS, ORBEGOZO, ALTOS HORNOS, despegue de las acciones obreras en Pamplona, etc.) sufre un balanceo hacia el proletariado y es calcado teóricamente en la nueva formulación "clasista" de ETA.

El cerebro de los representantes de la pequeña-burguesía efectivamente no llega a sobrepasar lo que su clase no sobrepasa en la práctica

 

la segunda etapa

Tal como nos describía la carta de aquel miembro de la dirección, comenzaba esta etapa después de la primera reunión del BT tenida después de las caídas, es decir en otoño del 69; y fundamentalmente debía ser "la etapa-Partido" en la que se acelerase "el trabajo en el aparato, acompañado de una fuerte corriente hacia la izquierda". Las acciones exteriores debían ser nulas, salvo el apoyo a acciones de masa movilizadas por la campaña de los juicios, la de Andoni Arrizabalaga sobre todo. El BT constata la recogida del aparato y la "necesidad de que ETA se transforme en el Partido Comunista Vasco". La carta nos habla de una efectiva "corriente izquierdosa pero que no cae en el infantilismo de que un cambio de etiqueta sea suficiente para recubrir un cambio objetivo de clase en el seno de ETA.

El análisis de ese responsable ejecutivo de ETA viene a distinguir a continuación una tercera etapa, que supone precisamente barrer con la anterior a fin de pasar a la acción política exterior," volcando todos los esfuerzos en la campaña política, en el Batasuna y en el Frente Nacional Vasco". Pero esta supuesta tercera e tapa no es algo específicamente distinto de la anterior sino su verdadera plasmación en la práctica: es el fruto organizacional de una práctica de clase pequeño-burguesa consiguiente a una "teorización" pequeño-burguesa con fraseología "obrerista" . Nos vamos a explicar.

No existe ningún corte repentino —como creyó ese directivo— entre la segunda y tercera etapa, ocurrido de improviso de la noche a la mañana; como tampoco existe un barrer la fase de labor interna de construcción del Partido Comunista Vasco, con la imprevista escoba nacionalista del Batasuna y de la campaña pro-Frente Nacional Vasco. Existe pura y llanamente una continuidad de la teoría izquierdosa pequeño-burguesa a través de una práctica derechosa. La ligazón —como "podremos comprobar— es total, por lo cual hablaremos sencillamente y sin más distinciones de una segunda y simple etapa.

Los nuevos cuadros directivos mitad por mitad antiguos obreristas de ETA y estudiantes de la "izquierda vasca", se proponen ser consecuentes con sus principios de liberación nacional vasca dirigida por el proletariado. La liberación nacional era el principio intocable de ETA que echaba sus raíces en el falso análisis de la dependencia nacional de Euskadi. Se suponía que el pueblo vasco era una formación social única en sus dos vertientes (Norte y Sur) por la acción del imperialismo capitalista delos Estados Español y Francés. Los burgueses vascos que habían hecho la revolución burguesa, la única apropiada para sus objetivos económico -políticos de clase, construyendo así el Estado español, eran borrados del mapa vasco: no eran vascos, sino españoles. A la otra fracción de la burguesía vasca que había nacido, crecido o fortalecido al par de esa revolución burguesa, pero que ahora se hallaba desplazada de la hegemonía económico-política debido a la concentración monopolista, se la venía suponiendo vasca. Al hallarse en situación anti-monopolista, estas fracciones pequeño-medio-burguesas atacaban naturalmente al capitalismo, pero no al sistema capitalista como tal sino a su forma última monopolista e imperialista nada más. Estas fracciones de clase burguesas son las que segregaron el nacionalismo o se adhirieron a él: esperanzadas en que manteniendo intacto el sistema de propiedad y sus relaciones productivas podrían obtener unas prerrogativas favorables con el fin de gobernarse ellas mismas en Euskadi.([24]) El nacionalismo de ETA correspondía a una fracción de esa burguesía vasca y tomó el radicalismo de una fracción de ella igualmente; de la fracción de la pequeño-burguesía que "desaparecía".([25]) El nacionalismo clásico Aranista que había llegado a enquistar predominantemente elementos ideológicos de la gran burguesía hizo balancear al PNV hacia una política reaccionaria y clerical al servicio de la oligarquía monopolista. ETA tomaba ese nacionalismo pero haciéndolo corresponder, según sus diferentes fases, a la práctica de la pequeña-burguesía, ahora acérrimamente independista y "anti-colonia lista".

Pues bien, esos nuevos cuadros directivos reajustan esas nociones ideológicas según su capacidad de comprensión de la lucha de clases. Resultando de ello que la ideología proletaria asimilada por la ideología pequeñoburguesa nacionalista da como fruto la noción del PTV. La actividad del trabajo que es uno de los grandes pilares sociales del marco vasco, halla su máximo exponente en la fuerza de trabajo, fuerza explotada por el capitalismo cuyo imperialismo está explotando también todo el marco y toda la realidad vasca. La liberación del pueblo vasco habrá de tener como primera alternativa la liberación de su fuerza de trabajo explotada; de ahí que el PTV deba ser la vanguardia de la lucha: "todo aquel que vende su fuerza de trabajo en situación de dependencia nacional". Es así el PTV el elemento más revolucionario del pueblo vasco.

Como observamos, existe una contradicción visceral en el hecho de aplicar al proletariado una situación que le es completamente extraña. A través de su arma teórica marxista, el proletariado discierne la no existencia de tal dependencia nacional vasca como país colonizado por España; discierne que la realidad es la opresión social de las clases capitalistas (con la burguesía vasca en cabeza) y que su "dependencia" respecto a ellas no es nacional sino social. Lo "nacional" por cuanto expresa la unión sagrada de todas las clases vascas dispuestas a luchar contra la soberanía imperialista española, no tiene nada que ver con los intereses del proletariado. En cambio, lo "nacional", por cuanto expresa la consecuencia característica en Euskadi de una opresión social (económica y política, ideológica y cultural, lingüística y sicológica, etc.) y de un desarreglo originado por la acción opresiva de las clases capitalistas, entonces y solamente entonces, es correspondiente con los intereses revolucionarios del proletariado. Luego lo "nacional" no hace relación a "situación de dependencia nacional" tal como se ha dado a entender sino a "situación de dependencia social".

Resulta patente que los intereses del proletariado son puestos al servicio de una causa ajena a la suya; justamente al servicio de las aspiraciones propias de la pequeña-burguesía. Pero al poseer esta formulación, tales elementos obreristas podrán hacerse aparecer como aspectos tremendamente izquierdosos.

Los intereses de la pequeña-burguesía de hacerse dueños de la futura situación social (¡y a esto llaman libertad!) van empujando también hacia adelante a sus representantes ideológicos; la teorización de ETA en su BT de otoño ha sido de esta manera empujada a sus mismos problemas y a sus mismas soluciones: ETA deberá hacerse cargo de la revolución deberá convertirse en el Partido de vanguardia de ese PTV: en el seno de la dirección se hablará de "la etapa-Partido" y "entre los cuadros intermedios (mesas de zona) se habla de Partido" también.([26]) El elitismo que nos caracterizaba aparecía en forma de vanguardismo político; hasta ahora lo constituía una minoría guerrillera urbana y ahora, lo constituye una mino ría consciente auto-llamándose proletaria. Existe un balanceo real de la pequeña-burguesía hacia el proletariado en este momento en el que la situación social es de lucha caliente y salvaje contra el capitalismo, pero además es un momento en el que sus intereses materiales están sufriendo un rudo ataque por parte del monopolismo; balanceo práctico que será trasladado a la teoría por esos nuevos dirigentes, alumbrando izquierdismo y hasta reflexiones comunistas.

Un comunismo que todavía no tiene derecho de llamarse tal porque no saca su fundamento del materialismo histórico a través de un análisis concreto de la situación con creta de Euskadi. Es el socialismo utópico tan característico en la pequeña-burguesía pero que indudablemente puede ir radicalizándose a medida que su práctica contra las oligarquías vaya coincidiendo(a través de unas plata formas de contacto)con el proletariado. Incluso podrá adoptar todos los puntos de vista de éste, abandonados previamente los de la pequeña-burguesía -que no era ni es por el momento el caso de ETA.

Todas las intenciones izquierdistas de construir el Partido quedaron en agua de borrajas en menos que cantó el gallo. Las campañas Batasuna y pro-FNV se encargaron de mostrar la inconsistencia de aquellos propósitos; mejor dicho, mostraron su verdadero contenido pequeño-burgués. ¿Cómo se explica haber determinado en el BT una fa se de trabajo hacia adentro, hacia la construcción del partido y, al poco, ver comenzada una fase espectacular  de trabajo hacia afuera, hacia la construcción del FNV?, ¿se adecúa quizás la politiquería frentista con el trabajo rudo y constante de ir cambiando los esquemas teóricos y organizativos de la base?, ¿a qué puede responder la súbita aparición de una ETA a lo clásico, después de aquel aparente corte ideológico?. Son cuestiones que debe remos ir respondiendo al par que analizamos publicaciones, cartas, actitudes de dirigentes y la práctica de ETA de esta segunda etapa. Iremos por partes, distinguiendo varios apartados que clarificarán la respuesta a estas cuestiones pese a que tales diferentes apartados tengan valor lógico nada más y se hallen incrustados en una continuidad lineal de la práctica de ETA durante la etapa que analizamos:

 

1/ Proposiciones generales

Lo que tratamos de clarificar puede ser esquemáticamente enunciado como correspondiente al problema de la representación de clase, y más concretamente, como el problema que atañe a la viabilidad de abandonar una clase para defender los intereses de otra. Surgen así tres preguntas:

* ¿qué contenido deberá poseer la teoría de ese representante político que quiere identificarse por primera vez con la clase obrera?.

* ¿logrará ése o esos representantes teórico-político hacer transformar una organización entera pequeño-burguesa en una organización proletaria?.

* ¿qué contenido y qué prealables deberán poseer para ello?.

Estas son las cuestiones previas y fundamentales que deberá afrontar ETA VI Asamblea en lo que concierne a su primer paso por llegar a constituirse en una organización de clase o al servicio de la clase obrera; luego tendrá que elucidar con validez sobre la necesidad de si tiene que pasar ella misma a ser una organización independiente de clase o, más bien, si deberá desaparecer como organización para engrosar una organización de clase existente ya entre los revolucionarios comunistas o para ir desde la base apoyando tendencias revolucionarias proletarias. Como hasta el presente no ha existido en ETA ninguna res puesta a esos problemas ni tan siquiera todavía un esbozo claro de estas alternativas, dejaremos para el final de este trabajo un intento por nuestra parte de responder a esas perspectivas acuciantes en que se desenvuelven los militantes revolucionarios de la base de ETA. Por el momento nos interesa esta problemática en el grado en el que ETA sigue sin abandonar la representatividad pequeño-burguesa.

La representación de clase de ETA, tal como hemos venido comprobándolo, corresponde en todo momento a los intereses de la pequeña-burguesía vasca y se nutre de sus defectos y de sus "virtudes" radicales. Existe un momento sin embargo en el que la ideología oficial adoptada parece haber renegado de los principios precedentes adoptando el lenguaje del socialismo revolucionario y la con sideración de las necesidades comunistas en Euskadi. Pero es la práctica quien, sobre todo, somete a la prueba del fuego las afirmaciones izquierdistas y las valida(ya veremos que la práctica de ETA durante esta etapa invalida toda aquella "teorización" anterior). Pero además la teoría misma posee también ella, una prueba de fuego sobre la justeza de los principios. La teoría de ETA, la de la dependencia nacional, la del PTV, la de la necesidad equívoca de PCV y de FNV, la de estrategia de la espiral ascendente de acción-represión-acción, etc. surge como reflejo de las contradicciones de la pequeña-burguesía , oscilante entre las aguas de la burguesía y del proletariado, entre el sistema de propiedad privada y el miedo a su proletarización (y toda su situación social); oscilación y contradicción y contradicción plasmada por sus representantes en una sabia ideología de balanceo, ora hacia los intereses nacionalistas ora hacia el proletariado, recalcando el peso según la coyuntura de cada momento. "Un tal pequeño-burgués diviniza la contradicción pues la contradicción es a el fondo de su ser" decía Marx en la citada carta.

Esta teorización es una recogida de elementos nada más y no constituye de ningún modo un núcleo independiente de elaboración dialéctica. Esta teorización no emplea el método materialista del análisis de la historia y mucho menos sus mecanismos dialécticos; no obra nunca a través de una generalización consciente cuyas conclusiones permitirían cernir con precisión la realidad de donde ellas se sacan. Es decir que impiden comprender la naturaleza del capitalismo y la opresión de clase del largo desarrollo de la historia vasca.

  Pero por el contrario, esa teorización constituye una generalización inconsciente de elementos dispersos en los que la conciencia de la realidad objetiva se halla perdida. Es de este modo como la nueva ideología de ETA podrá a lo más incitar a los militantes a meterse en el mundo obrero pero no ofrecerles ningún método correcto de lucha. Debido a esa carencia de comprensión exhaustiva de la realidad, la táctica estará dirigida por las tradiciones establecidas ya desde siempre en la organización o por un empirismo superficial. Tal teorización corresponde pues a un puro proceso ideológico en el sentido que denunciaba Engels: "(es un proceso)... en el que las verdaderas fuerzas motrices que le mueven permanecen desconocidas para ese pensador"

El sentimiento obrero tal como es recogido por la ideología pequeño-burguesa de ETA dará necesariamente unos traspiés voluntaristas al no hallarse bien calzado dentro de la ciencia proletaria. Sufrirá necesariamente una constante distorsión subjetivista entre la afirmación altisonante y ultra-revolucionaria y la práctica real. Se debe a estas razones teóricas el que una teoría pequeño-burguesa no puede jamás salir de sus contradicciones ni a nivel de teoría ni a nivel de práctica. El voluntarismo de querer ser partido comunista vasco no tenía nada que ver con las necesidades objetivas del proletariado de Euskadi; era más bien la "necesidad" intuida por los representantes pequeño-burgueses que necesitaban ser élite en el campo obrero esta vez, para dirigir el proceso nacionalista de liberación nacional. Dado que el interés' del proletario es totalmente ajeno al nacionalismo, el representante pequeño-burgués sentirá la necesidad de implantar en el seno de él intereses nacionales extraños . Un PCV como transformación desarrollada a partir de ETA no podía ser otra cosa sino una pica voluntarista capaz de infiltrar peligrosamente en el proletariado unas actitudes nacionalistas, pero incapaz de desarrollar en él
la fuerza de clase que posee. En la fórmula "PCV" es “vasco" lo que ante todo se persigue por antagonismo a un "PC" revolucionario —inexistente por cierto— que pudiese potenciar la unidad de clase de todos los proletarios oprimidos por el capitalismo y su sistema imperialista.

Es por esta contradicción inherente a la ideología misma, situada al margen de la teoría y de la ciencia , por lo que el voluntarismo de ETA de querer convertirse en partido proletario se plasmará prácticamente en una serie ininterrumpida de efectos nacionalistas al servicio de los intereses burgueses. No existe equivocación ni error; existe tan solo en esta etapa el hecho de aparecer tal como se es, aunque de una manera velada.

 

2/ 1970, Año del Frente Nacional

"cuando comenzamos la campaña 1970, año del FNV todos nos repetimos una y otra vez que el trabajo más importante es seguir construyendo el partido, pero nos olvidamos de esto al de poco tiempo y volcamos todos los esfuerzos en la campaña política, en el Batasuna y en el Frente"
(carta del ejecutivo de ETA desde Euskadi).

Efectivamente el trabajo interior de preparación de los mejores militantes con el fin de "construir el partido" es relegado súbitamente a segundo plano. En lugar de incrementar la formación, la crítica y la lucha ideológica, todos los militantes se vuelcan en la nueva consigna frentista. Se tiran los 4 llamamientos generales "BATASUNA* (unidad) y otros dos llamamientos: "La clase obrera y el Aberri Eguna" y "Llamamiento a la clase obrera ante el Batasun Eguna y 1 de Mayo". Las octavillas y pergaminos son la ocupación principal del militante.

Paralelamente se efectúa una política de alianzas para dar contenido a ese BATASUNA o UNIDAD NACIONALISTA de clases que comienza por un acercamiento a EGI (Eusko Gaztedi: Juventud del PNV) quien lanza algunos miles de hojas volantes con slogans parecidos a los de ETA. Se establecen contactos con otros sectores nacionalistas, entre los que es de destacar ELA (Solidaridad de Trabajadores Vascos que fue un sindicato de la burguesía del PNV y que se halla escindida hoy en día).

La primera realización es prevista para el 26 de Abril en Gernika, día del Batasun Eguna. Luego debería seguir el 1 de Mayo; el 7 de Junio, día de Xabi Etxebarrieta / Artajo/Asurmendi; el 24 de Agosto se preveía otra actividad conmemorando algo así como el aniversario de la proclamación de la república en Eibar. Para finales de año se programa una reunión cúspide, por arriba, entre diferentes organizaciones y sectores nacionalistas con el pro pósito de cimentar por arriba una embrionaria estructura de Frente Nacional, resultado de dicha campaña nacionalista por abajo.

El balance de estas actividades de unión de todos los nacionalistas no es muy brillante. Sobresale el Batasun Eguna de Gernika para impedir el cual la Guardia Civil se había instalado en las carreteras vecinales; pese a todo, unas mil personas llegan a concentrarse en pequeños grupos en dicha villa, pero son disueltas por la numerosa fuerza de la BPS y GC, efectuándose numerosísimas arrestaciones. Todos los militantes son movilizados para Gernika, quedando muchos de ellos en Durango; la "fiesta" toma un carácter no tanto popular ni de masas sino de compañeros en militancia o simpatía. Cuadros obreros de la organización son arrestados cuando se disponían a poner "cócteles incendiarios" en las cercanías de Amorebieta. El 1º de Mayo no fue tampoco un día de combatividad de las masas nacionalistas. Y este es todo el fruto por abajo de aquella campaña frentista. El resto es la labor propagandística a través de hojas y panfletos fortificando en el pueblo la ideología frentista de unidad de todos los abertzales de las distintas clases de la sociedad vasca; advirtamos sin embargo que la media y pequeña-burguesía como clase, no se movilizan en ésta campaña, asistiendo satisfechas al agradable espectáculo de la asistencia de sus diferentes representantes, de su movilidad y de su unión. La pequeña-burguesía relega con alago a estos sus fieles la representación de su clase; los considera su élite capaz sin sentir la necesidad de un mayor compromiso. El que las mutuas discrepancias y roces existentes en el seno nacionalista vayan limándose es cosa buena y a aplaudir: sus representantes van por el buen camino, !que sigan en él! ¡Pero la pequeña-burguesía no actúa como fuerza social más que en sus efectos ideológicos; todavía no coagula una práctica política global de esa clase como tal. A nivel ideológico empero tales efectos se dejan sentir pues las contradicciones objetivas de su clase son suficientemente divinizadas en esa ideología llena de contra dicciones y que va cobrando cuerpo sólido. ETA es el máximo catalizador de estos efectos ideológicos, las demás facciones se contentan con seguirle o con aprobar sus slogans de Batasuna, etc.

La carta del dirigente de ETA seguía así: "La campaña Gernika nos ha dado unos resultados bastante buenos:

  1. a) EGI ha dado un paso del que difícilmente podrá volverse atrás (Para el PNV ha sido un R.I.P.)
  2. b) Ante el PC hemos reforzado nuestra postura
  3. c) ELA está quedando bastante al descubierto y, desde luego, le es mucho más difícil andar con ambigüedades. La movilización no ha sido extraordinaria pero desde luego que ha rebasado nuestros cálculos más optimistas".

Desde este punto de vista la Campaña frentista es óptima para la ETA pequeño-burguesa, organización ocupada en aumentar su caudal de mano de obra militante; las más resueltas fracciones de EGI se llamarán en adelante EGIBATASUNA y ven en ETA la organización más resuelta en el campo nacionalista puesto que ella es quien está planteando más convincentemente la unión de todas las clases abertzales. Es en este sentido en el que el abstencionismo de ELA, su estarse quieto esperando tiempos mejores , y finalmente, su tener que arrimarse al campo ideológico del Batasuna son una razón de "quedar al descubierto" ante la acción ideológico-práctica de unidad nacionalista que va tomando cuerpo. Evidentemente que ante el PC se re fuerza una vez más la postura de ETA de ser la organización más importante y representativa de la pequeña-burguesía con la cual deberá contar el PC para su planeado pacto anti-franquista. En adelante, sus posturas cara a ETA irán evolucionando positivamente hasta su mejora total con el Proceso de Burgos.

Pero el PNV no solamente no escucha su Réquiem, sino que va viendo aumentar el bastión de la ideología nacionalista que podrá pasar a sus manos cuando venga el momento preciso. El proletariado no participa en esta campaña frentista aunque unos pocos elementos se caractericen por salirse de su seno apoyando otros intereses. Tal es la significación de obreros poniendo cócteles en los festejos frentistas, y tal es su concepción pequeño-burguesa de construir el Partido.

No existe pues un “olvidar” la construcción del Partido ni un “barrer” tales propósitos izquierdistas —como el dirigente obrero de la dirección de ETA nos sugiere—; se trata sencillamente de una lógica total entre una ideología y una práctica pequeño-burguesa. Y sus efectos son también por consiguiente enteramente lineales.

 

3/ IDEOLOGIA Y PRACTICA CONSECUENTES

Después de las primeras actividades frentistas, ETA saca un documento oficioso de información, titulado “a todos los Makos”, y fechado el 19 de Marzo de 1970; nos basaremos fundamentalmente en él, porque resume esa linealidad entre la ideología y la práctica que tratamos de analizar (considerando su importancia lo publicamos in-extenso en el ANEXO).

Este documento va a tratar de fortificar “teóricamente” el reajuste entre la ideología izquierdosa y la práctica derechosa. En otros términos, es la “teorización” más nítida de los frutos prácticos que está dando la ideología pequeño-burguesa con elementos ideológicos obreros: “a algunos ha extrañado que justamente ahora, cuando parecía que íbamos a dar el salto hacia la izquierda, estrechemos lazos con EGI y busquemos acuerdos con el PNV (es decir con la derecha). Vale la pena detenernos”.([27]) Efectivamente, vale la pena detenerse en ello, no sin haber resaltado antes el hecho de que ETA  esperaba “que iba a ir más gente” a aquellas concentraciones frentistas, a las que simplemente acudió toda su militancia y simpatancia. ETA, saca conclusiones positivas pese a la nula movilización de masas, dado que ha incidido en un fracción de EGI, haciendo de ésta un reducto más de militantes suyos en perspectiva (pese a que se afirma con el mayor subjetivismo que poseen un retraso de 3 años y pico!).

Algunos militantes quedaron extrañados en efecto de la incompatibilidad lógica entre las aspiraciones del trabajo interno por ir sentando bases y abriendo perspectivas de clase distintas a la pequeña-burguesía, y las aspiraciones reales de exteriorizar una vez más la predominancia de recoger más nacionalistas haciendo campañas frentistas. Esos militantes del exterior se extrañaron en efecto ante esta aparente contradicción; pero todavía no habían hecho más que empezar a avanzar en la comprensión de esa contradicción pequeño-burguesa no discerniendo el sentido más que aparente de ella. Este documento serviría para que esos militantes del exterior se adentrasen en el análisis marxista estudiando los intereses de clase que defendía su organización, ETA,  a través de la práctica nacionalista de Frente Nacional y de Batasuna popular.

El documento que comentamos pretende negar la existencia de tal contradicción. Su argumentación es clara:

* la contradicción principal entre la oligarquía y PTV es una contradicción originada por la lucha de clases.

* que en Euskadi es una lucha de liberación nacional

* acaudillada por el proletariado

 Hasta aquí aparece el sello netamente nacionalista con el que la pequeña-burguesía ha “enriquecido” su ideología y sus aspiraciones propias trayendo algunos elementos ideológicos del proletariado. Ya nos hemos detenido en ello algo más arriba, recalcando en lo extrínseco que le es al proletariado de Euskadi su “liberación nacional” exigiendo una pretendida “ independencia nacional”. En Euskadi, y lo repetimos una vez más, la lucha de clases toma el aspecto nítido (y se encarna en) la lucha de clases. La supresión de toda la opresión que sufre es tan sólo obra de la revolución socialista que deberá acaudillar el proletariado con sus obligaciones internacionalista. La dependencia y liberación nacionales son un concepto que corresponde a intereses burgueses y pequeño-burgueses que no lograrán hace incurrir en ellos la causa del proletariado vasco

Pero para mayor aclaración y por si quedaba alguno duda al respecto, el Documento explica:

* los sectores burgueses anti-oligárquicos participan en esa lucha de liberación nacional en la medida en que son arrastrados por la práctica política del proletariado.

Esto resulta absolutamente grotesco pues toda la historia del nacionalismo nos demuestra que la causa nacional que han estado llevando dichas fracciones burguesas vasca ha sido llevada independientemente de la práctica política del proletariado. Es más, ha sido positivamente llevada contra la práctica obrera y en ocasiones de gran crisis ha sido puesta al servicio del capitalismo monopolista (años 1920, 1931 y 1933, como aclarará el SAIOAK 4).

Pero es además erróneo el considerar que el proletariado internacionalista deber arrastrar a las burguesías desplazadas vasca en pos de una lucha de liberación nacional vasca, totalmente extraña a sus intereses de clase en Euskadi. Si las arrastra, es en pos de su liberación social, socialista, comunista y libertaria. Así mismo resulta completamente subjetivo aparte de su falsedad y error, el que este arrastramiento que efectúa la práctica del proletariado se produzca fundamentalmente “por factores tales como: tradición vasquista, cultura nacional, etc. O sea; solidaridad de tipo abertzale... La contradicción nacional como fundamental factor de unidad de varias clases” (sic)

De cuando acá la “tradición vasquista” llevada a cabo hasta nuestros días bajo los ideales de JEL (Jainkoa eta Lege Zarra: Dios y la Ley vieja, axioma fundamental de la “jelkides” peneuvistas), y representada bajo el manto de la castidad virginal de la raza vasca, sea una de las armas fundamentales del proletariado para arrastrar tras de sí a la burguesía? ¿cómo esa “cultura nacional” que hasta el presente ha sido la consideración de la búsqueda d la esencia vasca perdida, podrá jamás se el arma proletaria para arrastras a la burguesía?

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El contenido que da ETA a esa tradición vasquista y a esa cultura nacional salta bien a la vista y corresponde a la unidad de clases que pretende el nacionalismo, desde sus orígenes hasta nuestros días. ETA se descubre por lo que es al mostrar que la contradicción nacional que di rige el proletariado conduce a su propia exterminación : no a diferenciarse e independizarse como clase sino a unirse con otras; esto es, la liquidación del proletariado como clase, la liquidación de la lucha de clases en pro de la lucha nacional de dichas fracciones burguesas vascas anti-monopolistas.

Resulta pues patente que no existe ruptura ni contradicción entre la ideología izquierdista y la práctica frentista, pues ésta es su simple puesta en práctica. "La práctica del proletariado" que dice arrastrar a la burguesía vasca es la práctica zigzagueante de la pequeña-burguesía que pretende mantener su neutralidad y su puesto dirigente entre los dos antagonismos irreconciliables de la burguesía y del proletariado. La cultura nacional vasca es algo abstráete que encierra dos culturas concretas de clase y que se hallan enfrentadas a muerte; la tradición vasquista es igualmente algo abstracto pues hay una larga tradición de lucha del obrero vasco por un lado (constituirse como clase independiente y aumentar su potencial de clase) y por otro hay una tradición de la burguesía vasca, burguesía con mucha tradición y solera también. La solidaridad abertzale que cree discernir ETA no es mas que la "teorización" de la práctica pequeño-burguesa por unir a las clases vascas, haciéndonos mostrar de esta manera su pretendido centrismo a-clasista. Este es otro concepto sin ningún fundamento objetivo, puesto que la solidaridad de clase por la unidad obrera es la única solidaridad abertzale o patriota (por cuanto esa solidaridad de clase podrá decidir solamente y solucionar el problema de la opresión total de Euskadi como pueblo diferenciado).

De lo cual se deduce que en las condiciones actuales del capitalismo opresor la disposición de las fuerzas vascas es justamente lo opuesto a un frente nacional vasco tal como a éste se concibe. ETA pasa a justificar con ideas vagamente proletarias la necesidad de ese frente de unión de clases en Euskadi afirmando que "el proletariado como clase es no solo la única capaz de dirigirlo sino también la única clase capaz de consolidarlo y crearlo". Cae así en el subjetivismo de querer hacer decidir al proletariado a través de las apetencias y aspiraciones de la pequeña-burguesía ya que ese frente no solamente está siendo dirigido por la burguesía sino también creado y consolidado por ella, resultando consiguientemente que una especie de FNV se acababa de constituirse en Euskadi hace poco, no solamente sin una intervención del proletariado como clase, sino habiéndola excluido como tal.

Pero tal frente FNV resultaba en la práctica ser también un frente de clase, de las clases burguesas vascas precisamente. A eso se le llamará luchar por el socialismo cuyos objetivos inmediatos —nos afirman, por si todavía quedaba alguna duda— "no son estrictamente socialistas sino anti-oligárquicos"; este es y no otro el socialismo sin máscaras de la pequeña burguesía cuyo utópico e irrealizable reino es implantar su hegemonía de clase después de "despedazar" al capitalismo monopolista. Para asegurarnos más de sus intereses, nos informarán todavía que en esta lucha la vanguardia proletaria reniega de sus objetivos de clase ( como vgr. la socialización de las empresas, etc.) distinguiéndose solamente por ser la primera en la defensa del euskera, la más abertzale , la más decidida contra los monopolios. Resultando pues claro que luchar contra el capitalismo monopolista no es el socialismo de los medios de producción; luego necesariamente será el capitalismo no-monopolista de la libre concurrencia, de la prosperidad del capitalismo inicial, etc. es decir, la pura y simple marcha hacia atrás histórica.

Al igual que se concibe el FNV, se concibe también el partido obrero sujeto al servicio del Frente y obligado a renegar de los intereses independientes de la clase que representa: "de manera que tenemos que esforzarnos a la vez en potenciar la creación del Frente y la del Partido concluye el documento. De donde se deducirá que la tarea inmediata de ETA es "ir a la substitución de ETA por el Frente, con lo que ETA iría a la vez especializándose (digamos) como Partido de la clase obrera vasca y vanguardia vasca".

La contradicción en que nadan estos pensadores de la pequeña-burguesía refleja ya al máximo la contradicción práctica de las fluctuaciones y temores pequeño-burgueses. Como por arte de magia su organización podrá servir a todos, a los de arriba y a los de abajo; será a la vez Frene y Partido: "la contradicción es en el fondo de su ser" resumió de ellos Marx.

El subjetivismo se ha convertido definitivamente en voluntarismo; ver la realidad de clase con las gafas de sus aspiraciones pequeño-burguesas (-subjetivismo) convertirá en adelante a esas aspiraciones en la punta de lanza y vanguardia de una lucha de clases así concebida (-voluntarismo). ETA será la organización y vanguardia proletaria a medida que se potencie el Frente; su voluntad lo querrá así, porque la realidad la ha escondido también así.

En adelante, todo va a estar justificado por este esquema, y todo será justificar ese mismo esquema; las actividades pro-FNV serán consideradas justas y correspondientes a los intereses del proletariado. De manera que cuando ETA cree funcionar a doble filo: política de acercamiento a derecha y política hacia la izquierda —como preconiza ese documento— está continuando en la creencia de la neutralidad de clase de la pequeña-burguesía. Es decir que se mantiene dentro de los límites de la clase pequeño-burguesa, nada neutrales por cierto ni fuera de la lucha de clases. El balanceamiento en el que cree moverse ora a derecha, ora a izquierda, no es pues un balanceamiento querido y buscado teóricamente sino un balanceamiento requerido y exigido por la práctica de los intereses que ETA representa: pequeña-burguesía anti-capital monopolista, pero capitalista; y a la vez, partícipe también de ciertos sufrimientos de la vida proletaria por su proletarización creciente y por su situación social.

Este balancearse implicará a su vez el mantenerse "neutrales" en la polémica entre comunistas y revisionistas; una prueba más del desprecio por parte de la organización neutra y pequeño-burguesa ante la acuciante necesidad para el proletariado de discernir su camino revolucionaria Aparece claramente aquí que tal PCV "neutro" no tendrá nada que ver con los intereses proletarios por el comunismo y contra el reformismo y revisionismo. El documento mismo asigna su contenido a ese "futuro" partido" nosotros nos contentamos con tratar de que las masas españolas comprendan el verdadero contenido revolucionario de nuestra lucha". ¡Estupendo! de manera que las masas vascas tienen derecho a la ofuscación y a la anulación de la lucha de clases real y objetiva que deben llevar y las masas españolas deben comprender que esa lucha es revolucionaria. Es decir, deben comprender los españoles que esa lucha nacionalista vasca es lo que no es. Tal es la puesta en marcha del aparato teórico de los representantes objetivos de la pequeña-burguesía vasca; tal es la justificación literaria de su práctica de clase. Linealidad absoluta para cuya profundización ponemos en manos de todos los militantes, al final de este trabajo, este importante documento llamado "a todos los Makos".

 

4 Politiqueo de contubernio nacionalista en el seno de ETA

A la vez que la dirección va marcando caminos tan sinuosos y contradictorios, ora acercándose sin tapujos a los nacionalistas netos, ora fraseologizando con estilo comunista, los militantes comienzan a optar por una línea u otra de aquel balanceo.

En Bélgica, tres militantes se dan de baja arguyendo que ETA se está "españolistizando"; su proposición teórica más elaborada parte del análisis colonialista propugnando un Partido Socialista Vasco De Obreros y Campesinos. Es en estos últimos donde afianzan sus motores nacionales puesto que loa campesinos vascos son, a su modo de ver, la clase que, doblemente explotada, mejor guarda la riqueza cultural y euskérica de las contradicciones "de clase" de la sociedad vasca.

Cuando ETA va acercándose a EGI para recoger de ella militantes y cuando está propugnando ser la constructora del gran BATASUNA nacional, no puede menos que quedar consternada ante las resquebrajaduras que van perfilándose en su seno. Porque también, y paralelamente, militantes activistas del exterior comienzan de la misma manera a autonomizarse de la dirección, y bajo pretexto de su desviación españolista y del no-activismo militar de la organización, deciden actuar en diferentes ocasiones por cuenta propia, a espaldas de la dirección o, incluso alguna vez en contra de sus consignas.

Ante estos elementos militaristas tan temerosos de la languidez inactiva que la nueva fraseología izquierdosa les podría acarrear, la dirección cierra los ojos utilizando un politiqueo de mano tendida (que no creemos conveniente desvelar en sus detalles más significativos, por cuanto la única beneficiada en ello sería la policía franquista). ETA confía tenerles sujetos en base a una cohesión ideológica tradicional con el fin de poder utilizarlos, la ocasión venida, en alguna acción espectacular con la que piensa cerrar su 1970, Año del Frente Nacional.

Los dirigentes piensan que en la Asamblea ya irán siendo contrarrestados sus elementos militares más autárquicos. Mientras tanto, ¿para qué agudizar las contradicciones en el seno de la organización?. Es así como ETA comienza ya a ser víctima de sus propias contradicciones pequeño-burguesas que muy pronto estallarán hacia el exterior, pero que la están haciendo ya dispersarse en su mismo interior.

 

5/ Las células Rojas

Por otra parte la práctica frentista y la "teorización" sobre ella, en el documento que brevemente hemos comentado, motivaron un choque en amplios sectores de militantes exiliados. Para estos el rumbo de la organización era simplemente el de continuar la línea clásica pequeño-burguesa, hacia la captación de adeptos nacionalistas sobre las mismas premisas ideológicas.

El descuido de análisis 'histórico, de una teoría correcta según la situación real de Euskadi, estaban impidiendo avanzar. Es así como nacieron diferentes células en Bayona, Paris, Bruselas y Lovaina. Su finalidad era 1º, apoyar la dirección del interior por cuanto que ciertas corrientes más descaradamente pequeño-burguesas obstaculizaban su progresión hacia posturas de clase diferente (la tendencia guerrillera y la colonialista especialmente) y 2º ponerse al servicio total de la organización para las tareas que fuesen requeridas (pasar al interior, formación de cuadros, etc.).

Sin embargo para estas células la tarea fundamental consistía en la clarificación ideológica, en la labor de profundizar el sentido que estaba teniendo ETA en Euskadi, en el estudio de las taras nacionalistas en el proletariado. En una palabra, la necesidad de pararse y de enfrentarse con la situación real para dar una base científica a la lucha por los intereses del trabajador, despejando todas las nubes pequeño-burguesas de ocultamiento subjetivista y de voluntarismo. Una autocrítica organizacional era la exigencia de estas células rojas; rojas porque la mayoría de sus militantes pretendía adoptar el marxismo y la solución comunista al problema de la lucha de clases de Euskadi.

Las diferentes células rojas comenzaron a mantener entre si un vínculo muy rudimentario aunque no hiciesen grandes trabajos por cohesionarse ideológicamente. Fue esta la respuesta militante ante el documento "A todos los Makos" y ante la práctica nacionalista que se estaba desarrollando. Insertamos a continuación como botón de muestra, una resolución tomada el 16-6-70 por la célula roja Elorrio que fue enviada al igual que todas las resoluciones al miembro del ejecutivo de ETA que coordinaba el exterior. Es un botón de muestra cualquiera, pero lo transcribimos porque teniendo presente que la estructura de ETA era el nacionalismo, se trataba de enfrentarse con la solución del "problema nacional" dado que era el elemento inicial que estaba impidiendo tomar una clara postura en defensa de los intereses del proletariado. Dice así:

"Como en la carta decíais, en ETA "hay un caballo de batalla" primordial: el Problema Nacional. Este es el punto de dispersión ideológica actual dentro de ETA, ya que el resto de las divergencias (PARTIDO: cómo, cuándo y bajo qué siglas y directrices generales; FRENTE: cómo, cuándo y qué términos ) son un producto directo del enfoque que personalmente da cada militante a la cuestión nacional o que éste atribuye a tal o cual tendencia interior. Es muy natural que sea ésta la piedra de toque de la situación del momento, pues esta misma cuestión nacional ha sido hasta el presente el coagulante de todos los militantes, y a la vez, la lima de cuantas discrepancias aparecen. Creemos que en gran parte será también ésta nuestra piedra de toque para el futuro, ya que revolución existirá o no existirá en virtud, principalmente, del recto enfoque que los revolucionarios demos al problema social vasco y al de sus hombres.

Las masas se moverán, no hay duda, pero los intereses que las hagan mover pueden ser o los reales y auténticos, u otros ficticios, fabricados para encubrir algún otro interés. LA UNIDAD IDEOLÓGICA, BASAMENTO NECESARIO PARA LA CREACIÓN POR ABAJO Y DESDE LA BASE, DE UN PARTIDO DE LOS TRABAJADORES (manuales e intelectuales) pasa necesariamente por la afrontación crítica de este problema nacional y por la emisión de una teoría lo más ajustada a las condiciones reales e históricas de Euskadi; teoría que debe ligar indefectiblemente el problema y el internacionalismo proletario para llegar a ser revolucionaria.

Lo revolucionario empero, no es aplicar esquemas tercer-mundistas, u otros a nuestras condiciones reales, sino elucidar por el contrario con sangre fría estos condicionamientos históricos en que hoy se está desarrollando el pueblo vasco y deducir de ellos lo contradictorio; es decir, descubrir los puntos más y menos débiles de la opresión de nuestro pueblo, a partir de los cuales justamente puede ser negada y suprimida esa opresión en virtud de la acción de las masas vascas.

Los problemas internos e igualmente los externos podrán ser solventados positivamente en la medida en que hagamos un nuevo esfuerzo por ser auténticos en desbrozar los intereses reales del PV y sepamos aplicarlos convenientemente en la práctica. Los solventaremos positivamente —decimos— pese a que tengamos que reducir al silencio a ciertos de nuestros militantes, y pese a que tengamos que ata car las posiciones adversas con más firmeza teórica que hasta el presente lo hemos hecho. No nos queda pues sino recomenzar, como si fuésemos párvulos, a examinar de "P+a=Pa" nuestro problema nacional, "caballo de batalla" como nos decís.

Efectivamente el problema no es sencillo, pero depende en gran parte del método que empleemos para ir avanzando. Nos parece que lo fundamental es:

1º Poseer una historia real de PV, diferente necesariamente de la que el Estado opresor y sus ideologías atávicas nos enseñan; pero muy divergente asimismo de lo que las buenas intenciones de nuestra burguesía o sus ideologías posteriores nos han enseñado. Necesitamos urgentemente una visión clara de la realidad, históricamente acontecida y no tanto históricamente deseada, sobre las fuerzas económico-sociales que han movido a nuestro pueblo, vigentes hoy y condicionan el porvenir revolucionario o no.

Como se trata de dar soluciones concretas, hoy por hoy nos remitiremos a lo que os enviamos en la primera parte de nuestra crítica al Beltzismo. De ahí podremos ir sacando algunas variantes de práctica económico-sociales que serán fundamentales a la hora de ver nuestra historia real. (...)

2º Analizar todos los trabajos que se han hecho sobre la cuestión vasca y criticarlos minuciosamente. Para lo cual tendríamos que nombrar, a nivel de organización, una comisión competente, la cual trabajase seriamente sobre las interpretaciones que se han dado a nuestra historia real y sobre las líneas políticas y estratégicas que les han sucedido. La creación de tal Comisión es urgente, no solamente para el tema que nos ocupa, sino para ir archivando, analizando y criticando las diferentes posturas y quizás nocivas a la revolución que irán apareciendo como hongos.

3º Examinar exhaustivamente la teoría y la práctica socialista sobre la cuestión nacional. Pasar por el cedazo de la crítica la teoría y práctica del PC en lo que nos respecta.

4º  Elaborar consiguientemente una línea de demarcación histórica y sociológica que permita emitir unas premisas fundamentales sobre las que se apoyará nuestra estrategia. (...)"

  Pese al confusionismo que se advierte en esta resolución de una célula roja, se vislumbra por lo menos un intento de salirse del área nacionalista y de centrar el problema bajo el punto de vista de la clase obrera. Fue en la medida en que las células rojas comenzaron a llevar una autocrítica de sus posiciones como llegaron a la comprensión del papel objetivo que estaba desempeñando ETA en la lucha de clases de Euskadi. Las diferentes células rojas potenciaron pues la lucha ideológica en su seno, elaborando críticas al colonialismo según estaba siendo defendido por sus "teóricos" en aquellos momentos, críticas a los métodos activistas y foquistas, críticas a las posiciones frentistas así como a algunas ponencias, etc., etc. Comenzaba a existir entre ellas una mínima coherencia y se pensaba abordar internamente la línea que seguían los dirigentes de la organización. Crítica absolutamente interna y por los canales oficiales de la organización, aunque ante los militantes sedicentes de la organización (velezanos, curas, culturalista, militares, etc.) las células rojas apoyasen sin ninguna reserva a la dirección de ETA. Fue así como las células rojas necesitaron confrontar su postura en pro de las posiciones de clase obreras a las que querían servir, con las posturas pequeño-burguesas dela directiva de ETA, posiciones que se proponían abandonar; por otra parte estaban defendiendo intransigentemente a esa misma directiva contra elementos más descaradamente burgueses.

Las células rojas flotaban a pesar de todo en las aguas internas de ETA, con bastantes de las contradicciones que en ella existían; de ahí su disponibilidad total para con la dirección, pues esperaban ir cambiando los criterios internos de la ideología etarra desde dentro.

 

 la etapa "biltzar" o fase "asamblea"

No distinguimos esta nueva fase de las dos anteriores por cuanto en ella la línea estratégica y los análisis de ETA supusiesen algo cualitativamente diferente de las dos anteriores; al contrario mas bien, los mismos defectos y la misma dinámica organizacional que venimos detallando van a aparecer de nuevo con igual o mayor intensidad.

Debemos empero distinguir una tercera etapa en un sentido lógico, ya que esta fase constituye el encuentro abierto entre las diferentes tendencias que prevalecen en el seno de la ideología y de la práctica pequeño-burguesa. Sin embargo estas confrontaciones van a revestir un doble carácter:

* 1 una confrontación centrípeta en la misma ideología nacionalista,

* 2 una confrontación centrífuga cuya posibilidad es abandonar el nacionalismo y la representatividad de clase pequeño-burguesa.

Esta confrontación se verifica también en el seno mismo de la organización, y es por este doble carácter de la lucha de tendencias por lo que distinguimos lo que llamamos "nueva etapa". [28][29]

El documento oficioso "A todos los Makos" ([30]) señalaba ya la cercanía del VI Biltzar Nagusia o Asamblea, y la existencia de diferentes ponencias preparadas o en curso de preparación, haciendo ver con ello que en el seno de la organización existían diferentes tendencias “a la derecha y a la izquierda" de la dirección.

Sin embargo, estar a la izquierda o estar a la derecha no tiene en sí ninguna validez para juzgar la rectitud de una ideología o de una estrategia. La burguesía utiliza este vocabulario de "izquierdas y derechas" expresando de esta manera la capacidad de integración de su sistema capitalista como tal, el cual permite diferentes oposiciones de derecha y de izquierda dentro de los cauces marcados en su constitución. De entre los numerosos resortes que la burguesía posee para canalizar su hegemonía política en la sociedad, uno de los más importantes es el de la utilización de correas de trasmisión ideológicas que va destinando a cada clase social en particular. Así por ejemplo, los partidos políticos y los sindicatos son una pieza fundamental de estas correas de transmisión ideológicas y burguesas, actuales en el seno de la sociedad; la propia clase burguesa posee aparatos ideológicos y políticos apropiados a su clase. A la pequeña burguesía y al proletariado les son destinados también  nos aparatos ideológicos y políticos, unos partidos o sindicatos que tienen por misión mantener el sistema capitalista mediante el hábil juego parlamentario. Solamente un partido revolucionario puede sustraerse a este sistema de los aparatos ideológicos de Estado, renegando a estar a la derecha o a la izquierda. Pues bien, "estar a la derecha o a la izquierda" es simplemente hacer contrapeso parlamentario y servir al engranaje del sistema capitalista; en ciertas fases de la lucha de clases el partido de los trabajadores utilizaba el parlamentarismo como contrapeso ideológico, y para hacer llegar al proletario la necesidad de sacudirse de la ideología dominante. Pero este juego atrapó a quienes lo utilizaban.

Cuando Lenin comenta los pasajes en que Marx fulmina el juego parlamentario, nos advierte: "esta interesante crítica del parlamentarismo, formulada en 1871, es también válida hoy, debido a la dominación del social-chovinismo y del oportunismo.

...."Decidir periódicamente para un cierto número de años qué miembro de la clase dirigente hollará y aplastará al pueblo en el Parlamento, tal es la verdadera esencia del parlamentarismo burgués no solamente en las monarquías constitucionales parlamentarias sino también en las más democráticas repúblicas" ([31])

Queda bien claro que la izquierda y la derecha no poseen más que una demarcación de clase y Lenin se encargó de desenmascarar tal política de "clase dirigente". Solamente una delimitación de clase es correcta en la sociedad de clases actual. ETA que pretende en su literatura devenir Partido Comunista, cataloga también las diferentes ponencias o trabajos para la Asamblea de estar situadas a la derecha y a la izquierda de la de sus dirigentes. Una vez más, sirviendo de centro las ideas de tales representantes ideológicos de la pequeña-burguesía, los

trabajos que se preparan girarán en torno a su eje, le desbordarán por la izquierda o por la derecha, pero jamás podrán poner en duda su estatuto de clase pequeño-burguesa. Es éste precisamente el sentido exacto en que está entablada la confrontación de las tendencias a las que nos referíamos.

En efecto, ponencias que recogen el etnismo, la situación colonizada de Euskadi, la lucha contra España y Francia podrán llevar la etiqueta de derechosas y, contrariamente, ponencias que puedan poner en tela de juicio la construcción del Frente tal como se está construyendo, por que presta ayuda al PNV o porque no constituye una pieza fundamental de la revolución, etc. y que pretende un frente de clase autónomo serán consideradas de izquierdosas.([32])

Ni una tendencia ni la otra atañen a los estatutos ideológicos de la clase social que ETA representa; ambas giran en torno al axioma sagrado del nacionalismo pequeño-burgués recogido asimismo en el documento aludido: "la revolución vasca es un proceso político autónomo, lo cual exige que nuestra independencia estratégica sea mantenida" y pese a que también haya que "destruir el franquismo y la oligarquía" lo que se persigue es "construir el Estado Socialista Vasco" (ibíd. p. 8).

El esquema de la dependencia nacional, fruto de la total falta de análisis histórico y del desconocimiento más absoluto del mecanismo capitalista como factor único de clase que origina la situación de opresión de clase de Euskadi, es el esquema nacionalista preestablecido. Según él, representantes literarios podrán "teorizar" sobre la necesidad o no de un Frente, sobre la conveniencia de esta o aquella manera de un PCV, etc. haciendo aparecer tendencias de izquierda o de derecha, pero tendencias que se desarrollan dentro de la misma perspectiva de clase y dentro de los intereses y apetencias de la pequeña-burguesía «asea. Todas estas son tendencias centrípetas, porque mantienen el estatuto de clase y las perspectivas social nacionales de la estrategia vasca. Incluso ciertos izquierdosísimos aspectos de ponencias que declararán que ETA debe pasar a transformarse en PC, o en ELNAS,([33]) no son más que rotativos diferentes de las mismas perspectivas de clase pequeño-burguesa, centrípetas al nacionalismo naturalmente.

Sin embargo, existía otra tendencia que, considerando el estatuto de clase sobre el que se estructuraba ETA, venía a rechazar tanto el frentismo como las necesidades acuciantes de transformación en PC. Para esta tendencia , ETA debía confrontarse con lo que era y afrontar lo que representaba. Cualquier futura viabilidad estaría en función de la clase que quisiera representar; caso de querer ponerse al servicio del proletariado, debería cambiar ETA cualitativamente su estatuto de clase, para lo cual no bastaría hablar del proletariado sino sobre todo abandonar a la otra clase.

Eran las células rojas quienes planteaban esta alternativa en el seno de la organización. Su tendencia era centrífuga en el sentido en que estaba pidiendo el abandono de clase a la que se servía; para lo cual no podían contentarse con continuar y admitir los presupuestos ideológicos de la tendencia mayoritaria en la Asamblea. Había que pararse, y recomenzar una larga fase de autocrítica a nivel general de toda la organización

Esta tendencia de las células rojas preparaba una ponencia contra las tesis nacionalistas del colonialismo, del etnismo, lingüismo, etc. y contra las transformaciones comunistas de ETA igualmente. Se estudiaron en dos células, qué es el Partido, para qué y cómo se construye concluyendo además que ETA no podía aspirar a ello. El resultado a aparecido parcialmente en SAIOAK 2.([34])

Considerando la total divergencia de estos dos planteamientos dentro de ETA las células rojas manifiestan a la dirección que la situación no estaba preparada para ir a la Asamblea para someter el futuro organizacional a una aprobación mayoritaria que decidiese sobre tal divergencia. Para las células rojas la cuestión no era hacer vencer la tendencia más izquierdosa sino la de hacer vencer la nueva óptica de clase, para lo cual había que poner un freno al nacionalismo congénito y criticar la larga práctica nacionalista de ETA, para renunciar en lo posible a seguir sirviendo intereses pequeño-burgueses.

Consideraban pues que una organización que representa a la pequeña-burguesía no podía pasar a defender al proletariado sean cuales fueren los resultados de una Asamblea: una autocrítica, una lucha ideológica, una re-evolucionarización proletaria debían calar prealablemente en todos los militantes y en la organización entera.

La confrontación ideológica era pues una confrontación entre dos clases, y no entre dos fracciones extremas de una misma clase, por lo cual las células rojas decidieron hacérselo conocer" personalmente a la dirección de ETA.

Es de esta manera como dicha tendencia de exterior convocó un pre-Biltzar o pre-Asamblea a la cual asistiesen la dirección y representantes de las células rojas, a fin de tratar de todas estas cuestiones capitales, máxime cuando el documento "A todos los Makos" (exponente del nacionalismo vertebral de aquellos izquierdosos dirigentes) era rechazado en bloque por las células rojas.([35])

 

l) Fase pre-Asamblea

La pre-Asamblea tuvo lugar, tal como previsto, en el exterior. Asistieron a ella más de veinte miembros de las células rojas y dos miembros tan solo de la dirección ejecutiva.

La primera obligación que habían acordado espontánea
e imperativamente todos los miembros de las células rojas allí personados fue la de su completa disponibilidad para cualquier tarea que exigiera la dirección, aún la de entrar al interior, etc. La segunda fue la de solidarizarse con la dirección contra las otras tendencias, llamadas "derechosas", pues todavía confiábamos en la transformación interna de ETA.

Existió pues previamente una disponibilidad absoluta para con la organización y, además un acuerdo táctico con la tendencia que estaba marcando la dirección de la organización.

Los militantes rojos se limitaron a atacar y criticar aquella práctica de balanceo pequeño-burgués justificada por la literatura del balanceo, tal cual era recogido en el documento "A todos los Makos". Delos dos directivos que fueron enviados al pre-Biltzar tan solo hablaba uno y defendía enconadamente dicho documento y su correspondiente ideología. Al cabo de tres días de discusión, los militantes se desolidarizaron de la ideología de ETA tal cual estaba siendo defendida por aquel miembro del CE. El otro directivo asistente se desolidarizó asimismo de su compañero, explicando que la ideología de aquel documento había sido criticada recientemente en un BT. ([36])

De esta manera aquel primer contacto con la dirección o Pre-Asamblea no resolvió nada, sino que por el contrario vino a agravar más todavía aquel afrontamiento de tendencias que se fundamentaba en dos concepciones de clase. En las células rojas fueron informados todos sus miembros de cuanto allí se trató y todos decidieron unánimemente mantenerse en oposición a la dirección mientras sus directivos no aclarasen 1º/por qué fue enviado un ejecutivo que mantuvo en calidad de representante oficial posturas rechazadas oficialmente, 2º/ cuál era la postura oficial.

  Para resolver esta anómala situación fue convocado un segundo pre-Biltzar, igualmente en el exterior, aunque con menor asistencia de los militantes de las células rojas pero con la asistencia del grueso de la directiva ejecutiva de ETA. Esta segunda pre-Asamblea tuvo que ser suspendida y disuelta a las pocas horas de su apertura debido a una falsa alarma.

Sirvió tan solo para que el dirigente oficial de la pre-Asamblea anterior creyera lavada su mancha ideológica con una confesión al estilo sacramental tan común en los confesionarios. No hubo por su parte ni por la de la dirección una crítica de la ideología nacionalista ni de su práctica de balanceo; se limitaron a confirmar que las posturas aparecidas en el documento aludido habían sido oficialmente invalidadas. Pero de hecho en las breves horas de discusión seguía latente la misma concepción sobre la fase actual de la revolución, es decir, la fase democrático-popular vasca que alude el documento y la lenta transformación de ETA en Partido.

Aparte de defender la revolución socialista como fase en que actualmente nos situamos, los miembros de las células rojas defendían la unidad indisoluble de la lucha de todos los proletarios, su estrategia independiente de clase, el análisis marxista del desarrollo histórico de Euskadi y del hecho "nacional". A efecto de lo cual, los respectivos basamentos ideológicos seguían tan profundamente divergentes como antes, implicando dos intereses de clase antagónicos.

 

 

2~ Desarrollo de la VI Asamblea

Esta Asamblea constituye el máximo momento de afrontación de las diferentes tendencias existentes en el seno de ETA. Antes de pasar al examen de esta confrontación deberemos detenernos en unos preliminares necesarios para situar dicho momento:

* Desde el punto de vista formal la convocación de la Asamblea fue correcta (según las costumbres que rigen en la organización) ante los ojos de los que estábamos en el exterior. Fueron convocados: la dirección ejecutiva, los liberados en calidad de Herrialdeburuak, las mesas de los diferentes Herrialdeak, los liberados de las delegaciones exteriores a Euskadi, todos los miembros elegidos en el primer BT de ETA (es decir en la V Asamblea; salvo López Adan que había dejado voluntariamente de ser militante de ETA y salvo un miembro que se hallaba en prisión), un representante de cada célula roja y cinco representantes de la tendencia militar.

Como se puede comprobar, la convocación es correcta desde el ángulo demócrata de hacer partícipes de la Asamblea a todas las tendencias. Es de notar que hasta el presente no se había llevado a cabo tan extrema democracia en ninguna convocatoria a la Asamblea precedente. Otro asunto que desconocemos es el de saber si en realidad, los que se presentaron del interior eran efectivamente lo que decían representar o mas bien, eran escogidos a dedo para tal misión; pero en este asunto nada podemos opinar.

Asistieron todos los convocados, excepto:

- tres miembros del BT de la V Asamblea quienes formando el bloque militar-beltziano, se limitaron a enviar un compañero en calidad de antena.

- los representantes de la tendencia militar quienes obraban con la misma táctica que los precedentes.

- el representante de la célula roja de Paris (pero viendo suplida su función por un miembro del antiguo BT y por una representación más nutrida de la célula roja de Bayona).

* No quedaba pues sino confiar la confrontación de tendencias al voto mayoritario de los militantes reunidos en la Asamblea. Sin embargo, para que su desarrollo no escapase de las manos de la dirección, ésta había congregado a todos los asistentes del interior (mayoría absoluta en la Asamblea) con dos días de antelación so pretexto de efectuar un BT ampliado con la base. Resulta interesante comprobar cómo las formalidades democráticas son llevadas con tanta habilidad oficial: solamente que se dejaban cabos sueltos como las afirmaciones de ciertos dirigentes de que "ya que el exterior había formado un bloque, el interior tenia derecho también a formar otro” y ... más compacto naturalmente. Resulta interesante también comprobar cómo todo cuanto vinimos criticando del e elitismo de los representantes ideológicos de la pequeña-burguesía aparece de nuevo en estas circunstancias de crisis ideológica y de afrontación teórica. Los jefes pequeño-burgueses se creen llamados a perpetuar su sabia dirección y necesitan arropar bajo ella a los dirigidos, no fuese que se extraviasen ante tendencias peligrosas para su “pureza ideológica”.

Durante la Asamblea se comprobó que los jefes ya se habían encargado de “esclarecer” lo que las células rojas se proponían, sin dejar a éstas la ocasión de explicar su origen y su postura.

* Paralelamente a esta reunión, se efectuaba, en un lugar próximo, otra reunión de la tendencia militar, en la que se decidió no participar a la Asamblea sino enviar una sola persona en calidad de antena mientras se pasaba a la acción rápida en el interior excomulgando a los asistentes a la VI Asamblea, bajo el epíteto tan burdo de españolismo y todavía más, acusaban a un militante de las células rojas de dirigir la Asamblea y de liquidar ETA, de ahí el epíteto de “españolismo brunista”. Para la incapacidad ideológica de tales el recurso llegó hasta esos extremos tan fáciles de la mentira.

* Por cuanto a los militantes de las células rojas se refiere, seguían estos dispersos en sus respectivos lugares salvo un pequeño núcleo que, hallándose próximo al lugar de Asamblea supieron de aquella actividad fraccionaria y militar y se presentaron en el lugar donde estaba concentrado el BT “ampliado”. Indicaron la conveniencia de que algunos responsables se personasen en el interior para cortar todo intento de confusión y de fraccionamiento. Ni qué decir tiene que el peligro se consideró como inexistente o muy ínfimo pues, tal como veremos a continuación, la tendencia militar apenas constituía un serio peligro ante los ojos de los dirigentes de ETA.

 

Primera confrontación

Reunidos en Asamblea y a petición de los militantes de las células rojas se pasó a tratar el asunto de la labor fraccional. Quien hacía de “antena” se negaba a revelar nada sobre su precedente reunión, arguyendo que no daba razones por honestidad. Los militantes de las células rojas obligaren al presidente a imponer la disciplina de la Asamblea y, pese a la persistencia de  ese elemento de no revelar lo más mínimo de su propósitos (aunque se le hizo saber que eran ya conocidos por la Asamblea) se la imputaron los cargos de complot y de trabajo fraccional. A petición de los militantes rojos, y ante un cierto silencio general de lo militantes del interior se exigió la expulsión de todos los militantes que se habían reunido contra ETA en aquella Asamblea fraccionaria. Pese a alguna abstención fueron eliminados de ETA.

Esta primera confrontación con los elementos más radicales y obstinadamente nacionalistas fue llevada a cabo bajo la dirección de las células rojas: la pasividad de los militantes de la dirección y del interior era empero harto elocuente. Si la política de balanceo a la derecha estaba exigiendo un acercamiento hacia EGI, ELA, e incluso hacia personalidades del PNV. ¿Cómo iba a ser expulsada una fracción cuyo contenido tanto arraigo tenía en ETA?. Si ETA preconizaba pasar a la construcción del IPCV dentro y a la par que un FNV. ¿Cómo iba a cortar la posibilidad de ofrecer a militantes nacionalistas que incluso se decían socialistas un plazo mínimo con el fin de consolidar el avance hacia el nuevo “comunismo nacional” vasco?. Máxime cuando cortarse de ellos iba a provocar el consiguiente obstáculo de verse llamados “españolistas” por elementos de la misma clase que ETA trataba también de representar.

Esta expulsión y esta situación embarazosa para ETA hicieron que a las pocas horas de la expulsión de los fraccionalistas, el Presidente de la Asamblea propusiese revisar aquella expulsión con nuevos argumentos como “la existencia de malentendidos y la “necesidad” de frenar la escisión fundad quizás en motivos personales”.

El Presidente, después de una conversación de varias horas con el militante expulsado proponía todavía más: suspender momentáneamente la Asamblea para ir a buscar a los elementos militares que habían decidido boicotear la Asamblea. Esta balanceo expresa una vez más la necesidad ideológica que había en ETA de permanecer en el seno del nacionalismo pequeño-burgués, y de no desgarrar aquella frágil cohesión que durante esta crisis ideológica podía escindir ETA en dos.

Había efectivamente más razones de unión que de separación con las tendencias etnista, colonialistas y activistas. Existía todo un basamento fundamental en común (el nacionalismo vasco), unas aspiraciones idénticas, (el estado socialista vasco) solamente los sentimientos divergían, solamente el acercamiento sentimental en unos hacia el proletariado, en otros hacia “lo vasco” eran un punto de discrepancia: bien merecía la pena traicionar momentáneamente siquiera, al sentimiento obrero en aras de la unidad vasca.

Aquellas horas de contubernio oral con el expulsado hicieron quizás ver de cerca el Presidente de la Asamblea que entre ellos estaban más cerca que de las posturas de clase propugnadas por las células rojas. La afinidad de sus intereses de clase propuso de este modo revisar de nuevo el proceso contra los militares.

Pero por otra parte ETA no podía tampoco deshacerse sin gran embarazo de algún elemento de las células rojas debido a su gran tradición activista y organizativa. Antes de optar por la disyuntiva, ETA optaba por las componendas unitarias. Mas nuevamente los militantes rojos se opusieron en bloque al proyecto, explicando los motivos ideológicos que yacían bajo la tendencia militar y que venían explicitados en una carta abierta de uno de sus dirigentes (carta que fue parcialmente publicada en SAIOAK 2, pág. 2). Lograron hacer valer por fin sus razones, ante la duda general que se apoderó de la mayoría de los militantes de la Asamblea. Para las células rojas la renuncia a los intereses de clase pequeño-burguesas pasaba por la expulsión de aquellos representantes puramente activistas y decididamente nacionalistas “anti-españoles"; después de esta faje previa se podría pasar a abrir brecha en el sentimiento izquierdista del resto de los asistentes con el fin de lograr una larga etapa de crítica interna que pudiese llevar a ETA —según pensábamos todavía— a defender sin ningún tapujo los intereses del proletariado.

 

Segunda confrontación

Fue más larga esta segunda confrontación. Existía en todo momento por parte de la dirección la premura del tiempo y la necesidad de decidir unos mínimos puntos ideológicos que justificaran la Asamblea y la continuidad de la línea precedente. Se hizo un amplio orden de materias conducente a desgajar esos mínimos puntos ideológicos ; sin embargo las células rojas manifestaron la necesidad de empezar por hacer un balance organizativo y global. Se leyeron algunos informes sueltos (informe "M", informe sobre algunos Herrialdeak, sobre la campaña Batasuna etc.) pero al comprobar que ninguno de aquellos informes descendía a la raíz de las taras pequeño-burguesas, los militantes más decididos de las células rojas enseñaron cómo la estructura secular de ETA seguía manteniéndose sobre el nacionalismo, el voluntarismo, las constantes de activismo y frentismo, las constantes de dirección personal y "Buruzagitza" elitista en momentos de crisis, etc., etc. Lo que se trataba de asir eran esas fundamentales constantes cuya intermitencia hacían oscilar la organización de izquierda a derecha. Hablar de ideología cuando no se halla a la vista (o se está tratando de ocultar)el basamento pequeño-burgués de los intereses que se han de tendido y se defienden, es pretender una vez más seguir con el ocultismo del pensador-representante de esa clase cuya "voluntad” tiene la rara habilidad de prescindir de la realidad e interpretarla según sus propias aspiraciones. Eso equivalía a repetir de nuevo la V Asamblea que, hablando del proletariado, mantenía incólume la plataforma de dependencia/nacional y toda su secuela nacionalista.

Todo eso equivalía a incurrir una vez más todavía, en los mismos defectos en que la organización como tal y todos y cada uno habíamos incurrido. Transcribimos unas palabras de uno de esos militantes decididos a servir a la otra clase, pronunciadas en estos momentos del debate:

"... resultando así que no hay condiciones para hacer un salto adelante... dadas las constantes intermitentes a lo largo de nuestra historia de ETA que son unas condiciones materiales de la clase social por la que estamos militando. Estas coordenadas organizativas de activismo, voluntarismo, frentismo , activismo y demás, son ya en si flor de una ideología subyacente. Entonces, a pesar de que la formulación ideológica pueda ser de nuevo un poco alterada, si ese sustrato condicionante no se toca ni critica es señal de que se seguirá actuando fundamentalmente por encima de la nueva formulación. Iremos siguiendo con esos condicionamientos anteriores y pequeño-burgueses..."'

Resulta claro que para la tendencia roja —aún sin una homogeneidad total— ponerse al servicio de otra clase e intentar defender los intereses del proletariado no estaba en proporción directa a la nueva fraseología que se pu diese aceptar, sino en razón proporcional a la capacidad de autocrítica general de todos los Militantes decididos a ello. La crisis ideológica resultaba de este iodo profunda, y más que restañar las grietas que se iban abriendo, era oportuno sajarlas completamente para poder contemplar ETA tal como era desde dentro. Todos los asistentes cayeron en cuenta de esta gran crisis ideológica y la única alternativa apareció para todos a las claras: de terminar una nueva etapa de ETA en la que la actividad fuera la del trabajo ideológico y teórico y su consiguiente paso al trabajo en el medio obrero.

Una vez más la tendencia roja consiguió frenar la avidez de querer lanzar a todo trapo unos puntos ideológicos; pero resultaba patente que las dos tendencias no habían llegado a mutuo acuerdo. Con el fin de instrumentalizar esta crisis ideológica y de no romper amarras, todos los militantes del interior propusieron a los militantes de las células rojas unos puntos mininos:

1.- Es necesaria una única práctica política y una unidad estratégica y de programa.

2.- La dirección teórica y práctica vendrá marcada por el CE del interior.

3.- En base a posibilitar la lucha ideológica que irá orientando a la organización serán establecidos unos cauces de tendencias.

4.- Para instrumentalizar los cuales:
dos representantes de las células rojas engrasarán en el CE
con voz pero sin voto
con la función de asegurar los canales de esa lucha ideológica entre las dos tendencias.

5.- Se establece la posibilidad de que algunos elementos de las células rojas se disciplinen directamente al aparato en el exterior y se sometan únicamente al CE (multicopiteros, mugueres INPROP. etc.)

6.-Existirá la obligación de desarrollar la lucha ideológica interna a través de los instrumentos establecidos; nunca fuera de ellos.

7.- Se prohíbe la labor fraccional y el complot bajo pena de expulsión.

8.- Sometimiento a labores de propaganda generales.

Una vez hecha esta proposición, la tendencia roja, reflexionó sobre estos elementos fundamentalmente disciplinarios. Estos puntos parecen demostrar más un carácter de penalidad que de franca lucha ideológica, pues efectivamente se habla constantemente en ellos de canales de lucha ideológica y de instrumentalizar las tendencias pero sin explicar cómo y sobre qué paridad podrán expresarse los trabajos y la crítica interna.

Se consideró por consiguiente que se podían aceptar plenamente todos los cánones citados, pasando a aclarar en qué debían consistir los canales de lucha ideológica
a llevar a cabo. Es así como un representante de esta tendencia roja leyó los ocho puntos dándolos uno a uno como aprobados por todos; añadió sin embargo esta resolución aditiva por la que la lucha ideológica permitiera hacer avanzar a la organización hacia posturas críticas y que se exigía fuese también aprobada por el interior. Decía así dicha resolución añadida:

1.- Una tendencia puede ser considerada como una corriente ideológica interna con puntos comunes e intransigibles pero con puntos abiertos a la discrepancia y sometidos paritariamente a discusión interna, pese a que pueda resultar mayoritaria o minoritaria ya que respeta la unidad de dirección y acción.

2.- Todo el instrumental ideológico interno a la organización será paritariamente explicitado por las dos corrientes de tendencias (vgr. KEMEN).

3.- En el andamiaje oficial de propaganda, prensa, agitación pueden sin embargo distinguirse:

- órganos oficiales de la organización encaminados a las masas en los que se explica la concepción estratégica que lie va la práctica de la organización (vgr. ZUTIK). Estos órganos serán únicamente de la dirección y fuera de la lucha de tendencias.

- órganos oficiales de la organización encaminados a trasladar la lucha ideológica no solamente a los militantes sino a las mismas masas (vgr. IRAULTZA). Estos deberán estar sometidos a todas las tendencias sin discriminación alguna.

La tendencia roja, como tal tendencia pretendía situarse fuera de la órbita nacionalista y por ello tenía pocos puntos comunes con su opuesta —a no ser una larga práctica organizacional en común—. Sin embargo, al considerar que un largo trabajo de revolucionarización ideológica en el seno de la organización podría dar frutos y hacer militantes decididos al servicio del proletariado, creyó oportuno exigir que su continuación en ETA dependiera de la posibilidad de ese trabajo interno; el KEMEN era una plataforma para ello. Esta condición fue aceptada por el interior al igual que la del ZUTIK u otros órganos en los que las células rojas no influyesen para nada.

La tendencia roja consideraba además que tan necesaria como la anterior era, la posibilidad de llevar el combate ideológico al pueblo mismo. Los principios eran principios de clase y por la lucha de clases; sus ideas comunistas al no tener "intereses separados del conjunto del proletariado” no podían permanecer en el claustro pequeñoburgués del coto organizacional etarra. Al no ser sus principios mis que la expresión general de la lucha de clases, no podían confinarlos al uso interno sino llevar los a todos los trabajadores. La tarea de hacer cambiar la representatividad de clase de ETA se lograba solamente haciendo patente el hecho de que había que hablar claramente al pueblo, y a las masas trabajadoras, de lo que ETA venía significando en la lucha de clases de Euskadi y de su papel pequeño-burgués radicalizado. Con esta acción los mejores militantes irían abandonando las premisas nacionalistas gracias a la potenciación de una lucha ideológica abierta a todas las organizaciones que luchan en Euskadi, y gracias sobre todo a una nueva práctica de clase abandonarían definitivamente el cauce "activista" de las aspiraciones nacionales.

Lo que resultaba era que ETA, en una de sus fases anteriores, había abierto un canal de lucha ideológica ante el pueblo. Era este canal lo que se quería aprovechar ahora para hacer valer ante el pueblo las nuevas opciones de clase de algunos de sus militantes.

Pero bien claro resultaba que "IRAULTZA" con toda su fachada abierta seguía siendo un coto cerrado para los representantes literarios de la pequeña-burguesía. ETA no estaba dispuesta a dejar pasar nociones de clase antagónicas a las suyas por ningún conducto, aunque uno en concreto (el IRAULTZA) se había disfrazado con esa vestimenta en una fase anterior.

El IRAULTZA 1 quiso ser precisamente aquel instrumento que hiciera avanzar al pueblo y a los militantes lanzando una óptica nueva de la revolución vasca tal cual la concebía un solo militante, sin que por ello ETA tuviese que admitir como único aquel punto de vista.

El mismo IRAULTZA 1 advertía que: "... Beste maila bateko zerbaiten beharrean gengoan, teoría eta ideologiazko zurtzola edo plataforma bat alegia huts hori betetzeko dator IRAULTZA; hori uste dugu behintzat. Beste aurrerapenak eta urratzak bezalaxe IRAULTZA bera ere gure gizartearen baldintzek heiek sor arazten dute.. IRAULTZA gure aldizkari hau ETA-k argitaratzen du eta babesten. Hunek ez du, ordea, adiarazten berehorrialdetan agertuko den guztia ETA-ren jokaerarekin bat etorriko denik. Aitzetik: izenpetzaile edo idazle bakoitzak bere gain artuko du bere lana", pp 3-4.

Las células rojas creían discernir, continuando este paso inicial de ETA, una posibilidad para hacer llegar al pueblo, y al trabajador en particular, el mensaje de la opresión de clase existente en Euskadi y de la urgencia de una organización de clase única para solventarla. Solamente en la medida en que ETA pudiese proponer algún instrumento apto para hacer llegar al pueblo, aherrojado por el nacionalismo, los principios de la revolución socialista, podría ella misma —como organización— admitir en bloque la práctica de clase proletaria y dejar de ser aquella ETA de siempre. Desde esta práctica ETA podría ir abandonando sus servicios incondicionales a la pequeña-burguesía vasca.

Todo fueron disculpas e incluso mentiras para no admitir que la lucha ideológica llevada por todas las tendencias bajase al pueblo. Cuan lejos estábamos de conseguir que aún las tendencias mas inconcretas de los revolucionarios de las fábricas pudiesen tener un papel donde expresarse libremente en plataformas ideológicas abiertas! la ETA oficial ya se encarnaría de esclarecer y de dar luz, pero luz de un solo color, del color de su clase exactamente.

Negarse a revolucionar las mentalidades de todo el pueblo a través de una multiplicación de la teoría y del pensamiento proletario es solamente un imperativo burgués Es solamente la burguesía quien quiere llevar a cabo ese trabajo de lavado de cerebro de la mentalidad nacionalista en las masas y solamente sus representantes podían impedir que las tendencias rojas exigiesen que ETA sirviera también para eso.

Los argumentos para negar el que por ejemplo se utilizara el IRAULTZA con el objeto de abrir perspectivas nuevas de clase fueron los siguientes:

1) "en las masas no debemos abrir una lucha ideológica porque entonces renunciaríamos a mantener la unidad política de la organización" (sic).

Esto demuestra que una organización pequeño-burguesa no tolera el romper su unidad ideológico-política en benefició de otra unidad ideológico-política. Es decir, que la unidad de clase pequeño-burguesa por muy contradictoria que pueda ser representada literaria y políticamente evitará normalmente verse rota en provecho del aumento de la unidad de su antagónica clase obrera. Este es un clásico aspecto del argumento político utilizado por toda clase social. Todas las clases quieren mantenerse y preservar su unidad , solamente que algunas olvidan que eso no depende exclusivamente de factores subjetivos y voluntariosos sino de factores objetivos; vgr. el incremento
y la concentración de la industria están constituyendo en sí un factor fundamental de unión y de potenciación de la clase obrera.

La pequeña burguesía defiende también su indisolubilidad ideológico-política de clase, y es más pretende ser ella el canon imperante en la sociedad ("quiere que toda la sociedad sea pequeño-burguesa", decía Marx).

2) "las diferencias de tendencia deben ser subsana das dentro del partido comunista y no dentro de las masas. El Partido debe haber elaborado ya rectamente a través de una lucha interna una teoría apropiada a las condiciones reales. Ahora bien, estas directivas leninistas pueden ser consideradas como no revolucionarias obrando por consiguiente en contra de ellas. Así por ejemplo el grupo italiano IL MANIFESTO; nosotros también podremos llevar la lucha ideológica a las masas a través de tendencias deferentes a condición de renunciar al leninismo" (sic)

De este argumento cuyo contenido es más vasto que lo que a primera vista resalta (pues se refiere a la concepción marxista-leninista del Partido Político y a su relación con la clase obrera) nos interese resaltar lo que solamente en la Asamblea se resaltó. Se objetó que, efectivamente el leninismo es intransigible para un Partido Comunista revolucionario; no obstante,

1º hay que profundizar mucho más para ver si IL MANIFESTO es tan o más leninista que el PCI, ya que Lenin se refiere siempre a la vanguardia revolucionaria del proletariado, la cual después de una franca y dura confrontación interna elabora un análisis justo y "concreto de la situación concreta". ¿Es éste quizás el caso del PCI?¿No será que IL MANIFESTÓ demuestra precisamente que el PCI no posee un análisis correcto que conduzca a la revolución, por lo que su tarea leninista consista consiguientemente en trabajar en las masas y fuera del PCI, dirigí endose con todos estos problemas y de una manera abierta a todos los trabajadores?

2º pero no es este el caso de ETA ni válido para tal organización porque se trata precisamente de una organización de clase pequeño-burguesa; afrontada interiormente con una tendencia que persigue servir al proletariado intervenir en la construcción de la vanguardia revolucionaria. ETA no es un partido comunista ni obligado como tal a un centralismo democrático, sino que es una amalgama de diferentes representantes de la pequeña-burguesía o de simpatizantes del proletariado. Para cambiar completamente los intereses de clase de ETA, se precisa justamente entablar una lucha sin cuartel a la ideología.

Con esta argucia izquierdosa quería aquel directivo de ETA influir en el ánimo de los militantes del interior, previniéndoles que se podría conceder a la tendencia roja la posibilidad de utilizar un instrumento oficial para llegar a las masas (el IRAULTZA por ejemplo) pero a condición de dejar de ser leninistas. Se advierte el disfraz proletario para esconder la cara pequeño-burguesa de la organización y para justificar la impotencia de esa clase social ante una confrontación ideológica extendida a las masas. El subjetivismo que estaba haciéndole interpretar la realidad según sus pretensiones de clase, se metamorfosea de nuevo en ETA en un voluntarismo dogmático: ETA era y actuaba como PCV ya que así lo quería ella, y de ahí que debiera guardar el cofre sagrado de la unidad de práctica, de dirección y de ideología ... porque así lo mandaba el leninismo.

Antes que dejar de prestar sus servicios a la clase que sirve y antes de perder su unidad de clase, la organización pequeño-burguesa se metamorfosea en izquierdista, haciendo aparecer ultra-revolucionario lo que en realidad es conservador y reaccionario.

3º Se quiso pretender que no se podía transigir con el IRAULTZA como instrumento para canalizar la lucha ideológica de las diferentes concepciones de ETA, porque el IRAULTZA era de la organización y transportaba la ideología oficial. Pero esta mentira cayó por su propio peso en la Asamblea, y quien quiera comprobarlo puede leer el pro logo mismo del IRAULTZA, algunos de cuyos párrafos hemos trascrito más arriba .

La mentira, como el hacer decir al IRAULTZA lo que no dice, puede ser incluso en ciertos casos un arma más al servicio de los intereses político-ideológicos de los representantes de la pequeña-burguesía nacionalista.

4º “ETA implica una única ideología. Es así que ante el pueblo seriamos dos ideologías con el IRAULTZA. Luego no somos ETA” (re-sic).

Esta última barbaridad del argumento reaccionario fue el último utilizado por un militante hoy dirigente ejecutivo. La escolástica servil no duró demasiado pues resultaba evidente que la situación en que se encontraban todos los asistentes era debida precisamente a una divergencia ideológica y a la convivencia de dos tendencias ideológicamente irreconciliables. Precisamente era teniendo presente esa disparidad ideológica por lo que las células rojas proponían una larga etapa de transición ideológica conducente a servir los intereses del proletariado, pues eran conscientes de que efectivamente no pertenecían a ETA por cuanto que ETA era todo aquél cúmulo de activismo y nacionalismo pequeño-burgués sino por cuanto podía ser en adelante un instrumento capaz de dar una base científica al sentimiento obrero de los militantes, haciendo de ellos unos elementos revolucionarios al servicio de los intereses independientes del proletariado.

Después de agotados los demás, el último recurso de la organización pequeño-burguesa es aferrarse a sí misma, aún a costa de renunciar a su clásico balanceo de tender la mano. La tendencia contraria, al incurrir al anatema ideológico deberá así abandonar la organización (porque por ejemplo podrían resultar dos ETAs).

A través de este debate que puede parecer quisquilloso y hasta infantil, se debatían a fondo dos concepciones totalmente opuestas sobre las necesidades proletarias. La necesidad de organizar la vanguardia obrera y el Partido era, por un lado, la tarea inmediata para aquellos dirigentes de ETA; poco importaba que nuestra organización es tuviese fundamentada sobre la arena ideológica y con el cemento más barato de las concepciones pequeño-burguesas: esto ya se iría ventilando en el seno del Partido, en el interior de la organización.

Para los representantes rojos, la meta inmediata divergía totalmente: se trataba precisamente de informar, de educar y dar conciencia a la propia base y a la clase trabajadora y de hacer que la gran masa de ella tomara en sus manos la lucha ideológica y una práctica independiente y consciente de clase. La tarea no era pues para estas la de hacer el partido o la vanguardia (más o menos tempranamente), sino que estábamos en el momento de ir a las masas para acrecentar su movimiento y su capacidad de lucha. Por eso reivindicaban estos el abrir la teoría y el contenido del socialismo a todo el pueblo y especialmente a las clases trabajadoras, y el renunciar a la teoría y a la práctica de ETA.

"En cuanto que el conocimiento teórico permanezca como privilegio de unos cuantos (académicos) dentro del Partido, éste se encontrará en gran peligro de ir al fracaso. Solo CUANDO LA GRAN MASA DE TRABAJADORES TOME EN SUS MANOS CON MAS VIGOR LAS ARMAS DEL SOCIALISMO CIENTIFICO, todas las inclinaciones pequeño-burguesas, todas las corrientes oportunistas se anularán. El movimiento se encontrará entonces sobre un terreno firme y seguro (...) No puede lanzarse mayor calumnia o insulto en contra de los trabajadores que la réplica: las controversias teóricas son sólo para los académicos" —Rosa Luxemburgo—. [37]

Las concepciones pequeño-burguesas pretendían ser las únicas iluminadoras de la lucha partiendo ya de una misión dirigista y castradora de las necesidades comunistas actuales. La última fase de la Asamblea conducía pues a un callejón sin salida. La tendencia roja que se había mantenido en ETA sin largar amarras, esperando conseguir el mínimo que exigían los intereses de la clase a los que ella representaba, se vio cortada de esta alternativa. La situación de exiliados no podía seguir vendiéndose a menor precio; pero su defensa de la clase obrera tampoco podía transigir con mantenerse en una organización nacionalista pequeño-burguesa teniendo taponada su boca. Dentro de ETA la última alternativa intransigible, ya que se habían aceptado todas las mociones unitarias y disciplinarias, la última pues era el derecho a llevar la ideología proletaria desenmascarando al nacionalismo. El servicio a la clase obrera obligaba a los militantes rojos de ETA a no callar y a hablar públicamente de las alternativas de clase (“... es indispensable extender en la clase obrera una visión concreta de la marcha más probable de la revolución" proponía Lenin en el tercer PSD ruso) y obligaba([38]) asimismo a desvirtuar las posiciones burguesas de la organización sacudiendo la ignorancia tanto de los militantes como del pueblo entero ("nadie podrá despotricar contra los representantes del proletariado si hacen todo cuanto está en sus manos, y si todos sus esfuerzos se dirigen contra la resistencia de la reacción, contra la traición de la burguesía; contra la ignorancia de las masas",([39]) en resumen, dentro de ETA aquellos militantes podían renunciar a todo salvo a la manifestación pública de su pensamiento; la palabra era un acto revolucionario y "el revolucionario vulgar no comprende que la palabra es también un acto” (Lenin ídem).

Una vez negada esta instrumentalización necesaria para que sus intereses de clase defendidos no fuesen traicionados, los militantes rojos se consideraron fuera de ETA, nada les ligaba a seguir representando a la pequeña-burguesía vasca. Ante los ojos de los militantes de la otra tendencia cabía todavía una solución de compromiso, pues no deseaban verse privados de aquellos elementos, no tanto por la correspondencia ideológica que con ellos había, como por la notoriedad pública de alguno de ellos en la historia activista de ETA.

Propusieron de esta manera, hacer "tabla rasa" de toda la Asamblea, exceptuada la expulsión de la tendencia militar (por la cual solamente las células rojas se habían batido sin tregua, y —se suponía— no podrían tolerar tal marcha atrás) nombrando una comisión compuesta por dos miembros de cada tendencia, la cual en pequeño-comité iría determinando las modalidades de una nueva confrontación a corto y largo plazo. Es decir, que la solución sería negociada por arriba.

Los representantes de las células rojas se reunieron para deliberar y obligaron a expresarse individual y personalmente a cada uno de sus miembros. Había quien proponía aceptar aquella última oportunidad y había quien argüía que ETA ya no servía para la causa del proletariado vasco. Finalmente, decidieron que cada cual tomase la responsabilidad individual de seguir o de abandonar la organización.

 Reunidos de nuevo en Asamblea por última vez y cuando los militantes del interior esperaban que las células rojas diesen los nombres de sus dos representantes, oyeron exponer espontáneamente a todos y a cada uno de ellos lo que pensaban. Se excluyeron de ETA todos salvo un militante, argumentando cada cual sus motivos. Así acabó la inconciliabilidad de las dos tendencias.([40])

Cuando las tendencias rojas abandonaban la sala de reunión, se oyó una voz: "os damos el IRAULTZA" (la contradicción seguía sonando todavía cuando la puerta nos cerró de la Asamblea, y seguirá sin duda sonando cuando más militantes revolucionarios de ETA vayan abandonando a su organización para ponerse a servir a la clase obrera). 

 

 

 

2ª PARTE. Sobre ETA VIª 

 

Una de las características más importantes del nacionalismo vasco durante este último año ha sido la pugna entre dos fracciones diferentes de ETA por hacerse con la representación exclusiva que hasta el presente había conservado la organización.

Después de la V Asamblea surgió también una pugna similar entre ETA y ETA-berri. Esta última organización estaba compuesta por militantes expulsados que durante cierto tiempo creyeron oportuno seguir reivindicando el epíteto de NUEVA-ETA, indicador de su procedencia; hoy, implantados en fábricas o Universidades constituyen el movimiento KOMUNISTAK y han abandonado cualquier pretensión sobre el apelativo ETA. Sin embargo a raíz de la VI Asamblea la lucha se ha centrado mucho más sobre este aspecto de la representatividad de ambas fracciones.

La fracción militar ha llevado su argumentación hacia las aguas de la V Asamblea, considerando que cinco elementos suyos procedían del BT elegido en aquel Biltzar. La continuidad de ETA era pues legalmente reivindicada por ellos, al añadir que el BT reconstituido después de las caídas de 1968 no era legal puesto que se haba efectuado sin una necesaria convocación a Asamblea. De este aspecto leguleyo y jurídico sacaba también esta fracción su continuidad ideológica. Para ello hacía aparecer a su antagónica como una ETA españolizada y con los mismos objetivos que los expulsados en la V Asamblea arrebatar el abertzalismo, táctica de división, servir al imperialismo español de verborrea marxista, etc.([41]) La continuidad ha ido pues traspasándose de la legalidad hacia el vasquismo, aprovechando toda oportunidad para ello: "cuando la ETA patriótica proclama su deseo de luchar por la independencia nacional, está en continuidad con las masas populares; cuando la ETA "marxista-leninista-españolista" rebaja esta actividad patriótica a nivel de la lucha por la  autodeterminación adopta una actitud reaccionaria".([42])

Esta fracción ha tirado un suplemento a IRAULTZA 1 , varios ZUTIK y hecho algunas declaraciones grandilocuentes en varios periódicos extranjeros. Su apodo "militar" ha sido desenvainado con acierto, raptando al Cónsul alemán, especialmente. Por lo demás su "militarismo" se ha traslucido bajo la mera forma de espumarajos racistas y anti-españoles. Nuevas divisiones y dimisiones están afectando estos días la difícil unidad de criterio de esta tendencia.

La otra fracción de ETA, continuadora de la VI Asamblea, no poseía en activo ningún antiguo miembro del BT elegido en la V Asamblea,([43]) por lo que los argumentos que ha utilizado en su pugna han sido otros. Principalmente, críticas personales contra miembros de la fracción militar y argumentos de representatividad activa sacados de la lucha de los últimos años de la organización. La primera serie se centraba en el ataque personal y apasionado, que fue incluso rechazado e invalidado por los mismos militantes de base quienes se negaban a repartir aquellas hojas tan llenas de impotencia que la dirección de ETA VI, comenzaba a sacar.

La segunda serie se ha centrado, casi exclusivamente, en una hábil maniobra por hacerse con las voces de militantes encarcelados. En efecto los 16 de Burgos, y casi la totalidad de los presos han secundado la línea de ETA VI, enviando a la dirección cartas de reprobación en contra de la tendencia militar, pese a que su elaboración teórica rozase en la mayoría de los puntos con los principios de los militares. A partir de este apoyo decisivo, ETA VI podía demostrar que su continuidad, muy por encima de las maneras leguleyas, correspondía a la práctica real desarrollada por la organización durante los últimos años. Porque suplir los puestos vacantes de miembros del BT, caídos o exiliados, no era precisamente un trabajo de consultar los reglamentos, sino que dadas las estructuras activistas de la organización, era una labor de suplir puestos con los hombres más dotados que se encontrasen a mano. Los de Burgos fueron precisamente esos hombres y no se les puede achacar —sin gran desparpajo cómodo— el haber incurrido en fallos reglamentarios. ETA VI posee pues, a nuestro punto de vista, la representación efectiva de la organización ETA, en cuanto sigue promulgando la misma representatividad de ETA de antaño, pero con una aceleración de sus elementos ideológicos obreros existentes ya en el pasado en su ideología nacionalista. Pero la ETA V sigue siendo igualmente la continuidad de la ETA de antaño con aceleración de los principios étnicos y más reaccionarios de la pequeña-burguesía. Un jefe de estos, hace muy poco todavía, en una reunión de estudiantes de Pamplona afirmaba: "con los obreros no hay nada que hacer. !Qué se las arreglen cono puedan!".([44]) En efecto, ETA VI (organización a la que nos referiremos) puede ser considerada hasta el presente —tal como comprobaremos— como otro movimiento de los representantes de la pequeña-burguesía. Para que el balance de este año resulte más claro no seguiremos su línea según la cronología, sino que seccionaremos su continuidad según la estructura que van presentando su ideología y su práctica da clase. Intentaremos efectuar pues, no un análisis diacrónico o siguiendo su línea temporal, sino un análisis en profundidad de los aspectos crónicos que se siguen manifestando en ETA, y de los nuevos que pueden ir apareciendo también. Para ello nos serviremos de todos los materiales que ETA ha puesto en manos del pueblo, de los militantes y de la práctica que ha ido siguiendo en Euskadi.

  

Subjetivismo estructural

 Este defecto se sigue manifestando con el vigor de siempre en ETA, no resultando ser un simple fallo momentáneo del que utilizando la crítica se puede salir; al contrario más bien, tal subjetivismo constituye la incapacidad misma para discernir la realidad objetiva, deduciéndose de ello una incapacidad congénita para llevar a cabo cualquier autocrítica. Por ejemplo, después de cuatro meses dedicados al ataque personal y panfletario contra la tendencia militar, la dirección de ETA al ver rechazada la incompetencia de tales ataques por sus mismos militantes, decide correr un tupido velo. Para ello nada mejor que hacerse una autocrítica: "nos hacemos una autocrítica organizativa de los fallos cometidos por personalismos organizativos, e insistimos en que se dejen a un lado esos métodos".([45]) ETA cree que dándose unos golpes de pecho ha lavado brillantemente su culpa. Nada más erróneo.

Decir "nos hacemos una autocrítica organizativa de los fallos cometidos" es decir que se hace una autocrítica, pero no es hacer una autocrítica. Para hacer una crítica o una autocrítica (que no es más que la crítica de uno mismo) no sirve para nada refutar a un "teórico" ni denunciar las ambiciones de algunos hombres políticos, ni tampoco estigmatizar ninguna élite dirigente de una tendencia, partido o sindicato, sino se trata de proceder a una crítica elaborada (y ligada a la acción) de un proceso social e histórico determinados.

ETA no hizo ninguna crítica de la tendencia militar, se limitó a atacar personas, o la institución autárquica de los activistas expulsados. ETA no descendió a la causa del conflicto mutuo en el seno de la organización pequeño-burguesa en una situación histórica en la que una parte de la organización adaptaba espectacularmente "cosas obreras" a sus propios intereses nacionalistas, mientras que la tendencia antagónica reforzaba el nacionalismo con mociones ideológicas más reaccionarias y racistas tomadas de la burguesía decadente vasca. A ETA se le escapaba el contenido de este proceso, se limitaba a atacar bien que mal, con las uñas y los pies, a las personas e instituciones relativamente contrarias a sus ideales.

Por ello tampoco estaba ETA habilitada a hacerse una autocrítica; esta debía fundamentarse en el contenido de clase de aquel traspiés suyo al atacar personas, etc. La autocrítica es solamente el arma del proletariado, pues sólo él posee la ciencia y la audacia de profundizar en el contenido de la historia yen el sentido de todos los acontecimientos políticos y aún de los traspiés que él mismo puede dar. La autocrítica se funda en saber discernir la estructura de clase de cualquier práctica realizada en la sociedad, y en saber atacar los pasos dados en falso, para sacar de ellos la gran lección histórica de no volver a repetirlos y de habituarse a confrontar todo proceso real con los ojos del materialismo; la autocrítica es pues así un arma del proletariado que le permite avanzar en la ciencia de la sociedad y en la práctica de la lucha de clases.

Evidentemente que ETA dice "autocriticarse", pero confunde autocrítica con confesión. Al no existir crítica objetiva del "militarismo", ETA no podrá efectuar una autocrítica, pues ello le obligaría no sólo a desechar el ataque personal que utilizó sino la causa profunda de haber incurrido en él; lo cual necesariamente le llevaría a hacer esta vez una crítica objetiva del militarismo y del proceso histórico que se estaba verificando a través de ETA .

¿Por qué ETA no es capaz de efectuar tal crítica ni, consecuentemente, una real autocrítica?. Aquí yace la explicación de todo: porque no defiende los intereses del proletariado ni posee el arma de la ciencia histórica marxista. Lo cual hace concluir lógicamente que la “literatura y fraseología proletarias" son solamente eso, letras de imprenta y palabras huecas y no servicio a los intereses del proletariado. Expliquémonos más detalladamente.

Cuando después de cuatro meses de alejamiento respecto a los militares expulsados, ETA publica esta "autocrítica", lo hace movida por un imperativo político. Hasta entonces era la época en la que ETA necesitaba captar a los militantes indecisos entre las dos tendencias; época de nueva recogida de militantes a los que la confusión ideológica y la falta de información más completa sobre lo sucedido en la Asamblea estaba dispersando y enfriando.([46]) Pero si desprestigiar al adversa rio era útil para reorganizar de nuevo un aparato propio, esos cuatro meses estaban retardando demasiado la urgencia política de relanzar la campaña nacionalista del FNV.

Es pues este imperativo pro-Frente quien origina la confesión casi-sacramental de los fallos y "personalismos organizativos". ETA pasa ahora a la vieja politiquería de balanceo y de componendas; advierte que esos militares que hasta el presente eran reaccionarios, racistas, aventureros y estudiantes cómodos ya "no son ni elementos de derechas ni traidores a la lucha nacional vasca. Son nacionalistas cuyo objetivo es la separación y la formación de un Estado vasco independiente".([47])

He aquí la cuestión.... Si esos tales no son de "derechas ni tampoco traidores a la lucha nacional vasca, el contenido de esta lucha nacional de ETA queda ya claro, pues los patriotas tienen entre si más puntos en común que divergencias. Esos patriotas podrían ser más exigentes que los de ETA VI; quien lucha por la independencia nacional inmediata como objetivo mayor, puede aparecer más patriota que quien proclama el derecho de autodeterminación, pero tanto los unos como los otros divergen en aspectos formales de la lucha nacional —opina ETA—. El contenido objetivo de la lucha nacional aparece nuevamente como idéntico al del documento "A todos los Makos" e implica igualmente una estructura de Frente Nacional para llevarla adelante. El proceso histórico de la opresión global que sufre Euskadi no es pues objetivado según la teoría efectiva de su opresión de clase, ni tampoco es la solución de clase proletaria quien solventará la opresión única de Euskadi: ETA continúa en la indigencia de cualquier análisis histórico y en la pobreza más absoluta de la ciencia marxista.

Al ser movida por esta urgencia política frentista, ETA tenderá de nuevo la mano a su tendencia militar contrincante pero el subjetivismo en que incurre ahora también es el de creerse ella misma la organización proletaria y la izquierda de ese Frente. Por esta razón deberá constatar a continuación que la expresión militar fue motivada solamente al no "tener cabida en una organización socialista y que afirmaba defender los intereses de la clase obrera".([48])

De ahí que ETA, la organización de “patriotas socialistas" está también "por la unión con ellos" siempre y cuando "no sean un freno para los intereses de la clase obrera" que dice ETA representar. Es decir, que después de analizar subjetivamente la lucha de Euskadi, e incurrido en el voluntarismo de tomarse por lo que no es, ETA, podrá tender la mano a la tendencia militar.

¿Cómo puede ETA apoyar el "contenido progresista de las posiciones de López Adán y Federico Krudwig en el GATASKA" , pero atacar las posturas de Etxabe cuando afirma que "la clase trabajadora española es imperialista en Euskadi?.([49])

El GATASKA que intenta suplantar la democracia proletaria por la etnocracia y el poder de las etnias, no es más que el ropaje literario de aquella otra burda afirmación; el poder de las etnias es nada más y nada menos que la premisa aberrante que lleva a defender que el proletariado inmigrado es imperialista para el proletariado autóctono.

El nacionalismo de ETA, imbricado pues como se halla en el absoluto desconocimiento de la opresión de clase de Euskadi, por muy sentimentalmente cerca que se encuentre del proletariado no hace otra cosa que servirse de los intereses obreros para sus aspiraciones nacionales. Su contenido es más positivo que el "militar" sin ninguna duda, pero más peligroso puesto que actúa como canto de sirena para los oídos de algunos proletarios vascos imbuidos de ideología pequeño-burguesa. Ahí salta el gato y se vende por liebre: Es esta ETA “proletaria" la más peligrosa hoy en la lucha de clases.

Esta necesidad de Frente Nacional, trae consigo por consiguiente el romper con cuatro meses de ataque personal y confesar que los personalismos se dejan de lado con el "unirnos para todo aquello que suponga un avance de la revolución.([50]) La autocrítica es inexistente por completo, pero su raíz se halla en el subjetivismo voluntarista que venimos exponiendo. Decir y confesar que "creemos que tanto los errores que nosotros hemos cometido como los que ellos han cometido; no deben volver a repetirse" (50) es seguir creyendo que los errores se subsanan en la confesión y que basta la buena voluntad para no incurrir en ellos. Es desconocer en absoluto que criticar la ideología adversa sin caer en lo "personal" solamente puede ser logrado apoyándose en el análisis del proceso histórico concreto por el que nacen esas diferentes ideologías y desenmascarando el contenido social que ellas encubren.

Este subjetivismo de base sigue manteniéndose con firmeza respecto a los análisis y a la actitud para con el grupo militar. Posterior al BERRIAK 2, apareció en el boletín interno KEMEN 4, un artículo pretendiendo hacer un análisis del grupo militar, en el que se sigue afirmando: "el grupo mili no es un grupo autónomo que hace resistencia, como dice Etxabe en el KEMEN sino que es un grupo, que hoy está asimilado y por tanto condicionado por la burguesía. Aunque los militantes del grupo (a nivel personal) por su naturaleza sean patriotas y luchadores, a nivel de grupo, por su naturaleza, ignorancia política, etc., han sido asimilados por la burguesía y condicionados, dirigidos por la política burguesa".([51])

Tales análisis siguen prolongando el subjetivismo de separar el campo de la honradez activista individual del campo del activismo como grupo. A nivel personal puede uno ser patriota y luchador y, a nivel de grupo empero puede resultar utilizado por la burguesía, y, precisamente, por "su simpleza e ignorancia política". Pero nosotros sabemos el grupo militar, como tal, no es la suma de sus individuos luchadores que cuando están solos son "buenos" y cuando se agrupan resultan "perniciosos"; eso lo cree el pequeño-burgués que desconoce el papel social del grupo como tal, y que cree que esa pequeña sociedad guerrillera es la suma de la simpleza y de la ignorancia de sus militantes. Pero estos son algo sólo en cuanto están enmarcados en el grupo entero, y son luchadores patriotas en tanto en cuanto prolongan el activismo y las concepciones del grupo; estos militantes se individualizan a partir del grupo en el que militan, como cualquier individuo que solamente se individualiza por cuanto es social y está en una sociedad. Y contrariamente a lo que sirve para justificarlos, ni su simpleza ni su ignorancia política constituyen el motivo de su integración a la acción burguesa. La función social y los intereses que les mueven (el servir a ciertas capas pequeño-burguesas) hacen de ellos el descuidar la teoría y el análisis; al igual que el militante al servicio del proletariado no es por su sabiduría por lo que puede llevar una práctica social obrera, sino que al contrario, son los intereses de servir a la clase obrera los que le mueven a ahondar en el conocimiento de la realidad y de la ciencia.

Todo ese desconocimiento de la realidad social llevará naturalmente a ETA a tomar sus deseos por realidades, haciéndose pasar por la vanguardia y avanzadilla de la lucha vasca. De esta actitud voluntarista nos ocuparemos en breve. Pero antes queremos mostrar otro exponente de este mismo subjetivismo organizacional y de su falta de análisis, no ya en lo que se refiera a la tendencia militar, sino en lo que se refiere a las relaciones con el PC de Euskadi.

Hacia finales de Octubre, ETA concertó un "llamamiento al pueblo vasco"([52]) con el PC de Euskadi, llamamiento a la movilización de masas contra la represión, pese a que algunas otras organizaciones invitadas no pudiesen acudir o se negasen a ello. El acuerdo fue efectuado días antes de la jornada del 3 de Noviembre, jornada "por la AMNISTÍA". Ciertas mesas de la base de ETA se negaron a secundar esta movilización mientras la dirección no explicase el contenido exacto que se perseguía con el llamamiento. Otras fracciones de la base, ante el hecho consumado secundaron la movilización. Para paliar ese desajuste entre la base que consideraba el acuerdo como un error, y la dirección, ésta se vio obligada a hacer un comunica do oficial.([53]) En dicho comunicado la dirección de ETA manifiesta asimismo la subjetividad de su línea política. Si ETA aunque se encontrase sola en la reunión que ella misma había convocado, tomó la decisión de hacer aquel "llamamiento conjunto", lo hizo porque entraba dentro de su táctica, elaborada para la movilización de masas contra la represión y ante los juicios militares previstos. Su línea estratégica debía salir consecuentemente reforzada caso que ETA afirme naturalmente llevar una línea política y una estrategia.

Sin embargo, otra vez más acusa a motivos organizacionales y de aparato el hecho de que el llamamiento conjunto con el PC sea considerado por su base como un error. No afirma ni niega nada sobre la justeza política de dicho llamamiento; lo cual implicaría naturalmente que ETA definiese en qué se cometió un error o en qué andaban errados los militantes al quedar disgustados por el "llamamiento"; esto haría que ETA hiciese pública una coherencia entre su estrategia y aquella tatica, coherencia que hubiera sido o ratificada por el acuerdo o, por el contrario, traicionada. Vemos sin embargo que ETA no posee tal y que dicho "llamamiento" correspondía a una necesidad nueva: hacer movilizar masas, obreras sobre todo. Entones su recurso es el balanceamiento a izquierda (recordemos la teorización del balanceo que hacía el documento "A todos los Makos" un año antes). Si ETA estuviese al servicio del proletariado, como pretende, es bien patente que esta alianza táctica tendría que justificarla según su congruencia o no en la lucha de clases y en el aumento del potencial revolucionario en el proletariado (no cabe duda de que el PC intentará justificar así este acuerdo, aunque por debajo existan móviles inmediatos como el "acuerdo entre las fuerzas revolucionarias" importante ante el otro acuerdo por arriba con las fuerzas burguesas). A la dirección de ETA sólo se le ocurre justificarse ante su base, importándole poco hacer un análisis de la lucha de clases durante aquel período que exigiría o no dicho acuerdo. En caso afirmativo debería llamar la atención de sus militantes y mostrarles la rectitud de su práctica, y en ese caso negativo hubiese tenido que hacer una seria autocrítica.

La dirección carece de línea política y su práctica está basada a través de campañas; una vez más, ETA tirará "a derecha o a izquierda"(como era su vocabulario usual) según las disposiciones de los ánimos. Tenemos que recalcar también el aislamiento general de la dirección respecto a la base; explicando el llamamiento dice: "creemos que este hecho es necesario situarlo en un contexto ideológico-organizativo. Por una parte, el período anterior a dicho llamamiento estuvo caracterizado por una desconexión prolongada entre el Comité Ejecutivo y el resto de los miembros del BT. Por otra parte señalar el escaso conocimiento del pensamiento de la base y de su situación debido a una falta mutua de información que ahora intentamos remediar. Asimismo la escasa homogeneidad ideológica que se da en la continuación del VI Biltzar".([54]) Pero aquí también la dirección de ETA se contenta con constatar este aislamiento de la jefatura y de la base (grave ya en sí mismo), y con llamarlo "contexto ideológico-organizativo*, cuando lo más grave de todo el aislamiento, del desconocimiento y de la escasa homogeneidad ideológica, es precisamente su causa. ETA no desciende a la raíz del porqué esa divergencia ideológica, que consiste en haber trabajado única y exclusivamente en salvar militantes de las garras de la tendencia militar. Esta práctica de recoger militantes sin una aclaración ideológica previa que precedió al "llamamiento", se sostuvo sobre la base ideológica del ataque personal a los representantes de la otra tendencia, etc., que más arriba hemos expuesto. No es pues de extrañar que los militantes carezcan de una homogeneidad ideológica. Resultando de esta manera que el hecho de que la base "nacionalista" no aprobase el llamamiento conjunto con el PC no era una causa ideológico-organizativa, sino un efecto de algo más estructural: la práctica pequeño-burguesa de ETA durante los meses posteriores a la Asamblea, (que ya hemos especificado en este mismo apartado en qué consistió).

Aunque ETA en este comunicado oficial de la dirección nacional no dice nada sobre la justeza o el error de dicho acuerdo se permite el gran juego politiquero de insertar a renglón seguido unas reflexiones de un solo miembro del CE, de esta manera esa reflexión viene como a explicar el comunicado precedente, adquiriendo un carácter oficioso pero extraoficial; porque siempre podrá argüir que es un solo miembro de la dirección nacional quien así reflexiona.

Por su interés "oficioso" analizaremos esta "reflexión autocrítica".([55])

El llamamiento constituyó "un acto político negativo" es el dato que añada tal miembro a la opinión reservada de la dirección. Tres argumentos:

1.- Pese a que un llamamiento PC-ETA "eleve considerablemente la movilización" en este caso "posiblemente no fue así" porque el juicio retrasó más de lo previsto y sus posibles efectos se perdieron. De todas formas en algunos sectores tendría alguna influencia " —dice el primer argumento.

Argumento completamente subjetivo como se observa, puesto que de ninguna manera el retraso del juicio hizo que los efectos del llamamiento sobre la movilización pudiesen perderse. Por el contrario. ¿Contribuyeron a ello las octavillas firmadas conjuntamente? si se admite el llamamiento PC-ETA que "eleva considerablemente la movilización" y el comunicado oficial de la dirección nos aseguraba que el pacto táctico con el PC estaba hecho precisamente para "lograr una mayor eficacia práctica", hay que admitir consecuentemente que el efecto de dicho acuerdo fue también en aumento día a día siguiendo del curso del aumento de movilización en las masas (movilización no exclusivamente debida a este acuerdo conjunto, naturalmente). Completamente distinto sería analizar el contenido de dicho "llamamiento", cosa que jamás efectúan ni la dirección ni este miembro. Posiblemente el acuerdo llevaba un claro matiz pro-Amnistía totalmente sobrepasado y en retraso respecto al contenido que las masas de Euskadi daban a sus manifestaciones y barricadas durante el proceso de Burgos. La razón de una pretendida no validez del acuerdo, no es pues el "retraso del juicio" sino su contenido democrático-burgués de Amnistía, totalmente superado por aquella movilización por grandes fracciones del pueblo vasco. Este argumento intenta justificar subjetivamente y a espaldas del movimiento histórico un posible error . No es tampoco una autocrítica.

2.- El segundo argumento pretende basarse en "la educación socialista e internacionalista del proletariado y del pueblo". El dirigente ejecutivo de ETA constata que las posiciones oportunistas del PC han creado una reacción anti-comunista en sectores del pueblo vasco, por lo que "acuerdos—incluso tácticos con el PC dificultan la educación internacionalista de las masas, sobre todo en los sectores dominados por la ideología nacionalista burguesa. Además crea el natural confusionismo ".

Los comunistas estamos obligados a la educación socialista y al internacionalismo proletario lo cual exige de nosotros:

"en las diferentes luchas nacionales de los proletarios anteponer y hacer valer los intereses comunes a todo el proletariado independientemente de la nacionalidad.en las diferentes fases de la lucha entre el proletariado y la burguesía representar siempre y por todas partes los intereses del movimiento en su conjunto".([56])

Las posiciones oportunistas del PC no son la causa del anti-comunismo visceral de grandes sectores burgueses vascos y de otros sectores populares influenciados por su ideología nacionalista. La única causa de ese anti-comunismo es por una parte el nacionalismo aranista, reaccionario clerical y anti-socialista, y por otro la práctica de clase de los burgueses vascos de este siglo. El PC nació (creciendo sobremanera en Euskadi) en 1920, escindiéndose del reformismo social-demócrata y chovinista gran español del PSOE; y para entonces una gran página anti-socialista había sido ya escrita en el movimiento de masas de Euskadi. Si el PC, desde sus orígenes presenta el programa del derecho a la autodeterminación de los diferentes pueblos, lo hace precisamente educando internacionalistamente a los trabajadores que representa -esto a nivel de programa. Algunos militantes comunistas podían poseer todavía efectos ideológicos chovinistas gran-españoles, herencia de la ideología burguesa que les había transferido su militancia precedente en el PSOE y en otros grupos obreros. La práctica internacionalista de clase y la lucha contra la ideología dominante pueden solamente revolucionar las mentes de esos militantes. Y en esto sí ha habido virajes, es decir, que la base comunista y los militantes obreros si van consiguiendo paulatinamente deshacerse de sus lacras ideológicas burguesas. Si las posiciones iniciales del BT han sido desvirtuadas y ha habido virajes -como el dirigente de ETA señala-, no han afectado para nada las concepciones fundamentales sobre el problema de la autodeterminación respecto a Euskadi sino más bien a las posiciones revolucionarias de la toma del poder obrero, de la estrategia y de la estructuración interna del Partido. Esta desvirtuación no puede jamás crear en los obreros anti-comunismo alguno sino verdadero comunismo y necesidad de mejorar la organización de su vanguardia. En las nasas el oportunismo tiene la acción de frenar su movimiento y movilización revolucionaria, enseñándoles un rostro reformista y mojigato del comunismo. Pero esto no es hacer anti-comunismo en el sentido que se refiere el dirigente de ETA, sino que es no hacer comunismo, lo cual es completamente diferente.

“Los acuerdos —incluso tácticos— con el PC dificultan la educación internacionalista de las masas, sobre todo en los sectores dominados por la ideología nacionalista burguesa "creando el natural confusionismo". Esto ya es otra cosa; ahora sabemos a qué atenernos cuando ETA considera erróneo dicho acuerdo contra la represión. En nombre del internacionalismo proletario y de la educación socialista, ETA toma el camino de seguir siendo fiel al nacionalismo y al sentimiento anti-comunista existente en grandes partes de Euskadi. Se llama educación internacionalista al hecho de preferir renegar de alianzas con una organización proletaria cuando de ello surgen dificultades de entendimiento con la clientela nacionalista. Al concluir aquel pacto ETA sabía lo que se hacia y con quién se las traía; pero como fracciones de su base y grandes fracciones de la pequeña-burguesía vasca no aceptaron el hecho consumado —por arriba, es cierto— encuentra ETA la cómoda salida de hacerse esta "autocrítica" oficiosa invocando un lenguaje ultra-izquierdista. La educación socialista implica ante todo el tener una concepción correcta de la situación y el no traicionar los intereses socialistas del proletariado pactando de cualquier manera y para cualquier cosa con cualquier organización, máxime si se la tacha de revisionista u oportunista. Pero además la educación internacionalista implica el enseñar a todo el pueblo la comunidad total de intereses del proletariado. independiente de la nacionalidad en que se esté efectuando la labor, y además, en Euskadi la lucha que lleva contra las "aspiraciones nacionales" de la burguesía vasca. Es decir que lo improcedente del Pacto resultaba para ETA la incomprensión de los sectores nacionalistas y de su abierta oposición, traicionando al internacionalismo y al socialismo; aunque se esconda la maniobra en la bella fraseología de considerar “oportunista y revisionista" al compañero de Pacto, en realidad ETA defiende el anti-comunismo de la reacción, pese a vestirse los amuletos internacionalistas. El confusionismo del pueblo, a parece de esta manera teorizado en este excelente trozo confusionista, lleno de subjetividad y vacío de análisis.

3.- El tercer argumento considera que la Información de la vanguardia revolucionaria del proletariado va unida a la lucha ideológica contra el revisionismo y el oportunismo, de los cuales el PC es un buen exponente", la alianza táctica con él consigue todo lo opuesto consolidándolo más todavía.

Estamos de acuerdo con que la alianza táctica con un partido revisionista es nociva en momentos muy concretos de la revolución como es el de la formación de la vanguardia; sin embargo, el aspecto más importante de la formación de la vanguardia es el cumplimiento más estricto de la educación más estricta e internacionalista del proletariado, para lo cual la más mínima concesión al nacionalismo supone mayor obstáculo —ya hemos visto la línea adoptada por ETA a este respecto—. Uno de los mayores defectos del revisionismo comunista en todos los pueblos de España es su esfuerzo de movilizar masas por móviles democrático-burgueses para lo cual busca alianza con cualquier partido o movimiento burgués o pequeño-burgués. En Euskadi le es imprescindible hacer lo propio con ETA y forzar la solución del Pacto por la Libertad, a nivel vasco probablemente; en este sentido, el Pacto puede representar para el revisionismo, un trampolín táctico formidable.

Pero ETA utiliza la misma táctica, haciendo pactos o alianzas con "derechas o izquierdas" porque cree llegar así a estar suficientemente representado en la coyuntura concreta del movimiento de masas de que se trate. La lucha ideológica primera y más importante es la que suponga su despegue del seno nacionalista, para lo cual tendrá que abandonar los viejos métodos subjetivistas. La lucha ideológica contra el revisionismo solamente puede ser llevada dentro de los presupuestos comunistas; fuera de estos será tan sólo la lucha por la clientela, y parece ser que esto es lo que más preocupó a ETA al verse obliga da a hacer esta farsa de autocrítica.

 

 Paso a un nuevo voluntarismo

Resucitado después de la VI ASAMBLEA, el KEMEN, refiriéndose a ella, subraya: "... en la primera parte del mismo se ha dado un gran paso al romper las ligazones que nos impedían avanzar hacia el socialismo, con la expulsión de la derecha. Pe ro se ha visto en él que existen muchos problemas a la hora de concretar nuestro ya tradicional "socialismo". Se ha visto que el cambio de estrategia hacia la lucha de masas en Euskadi no es cuestión, como en los anteriores cambios de "estrategia" de un incremento de voluntarismo. En una palabra, se ha visto la necesidad de un aumento del nivel teórico-revolucionario en todos los militantes, el cual se reflejará en un incremento a nivel organizativo y esto sólo puede realizarse mediante un incremento de la lucha ideológica..."([57])

Con este KEMEN parece que ETA va a traspasar los límites que la tenían amarrada, pues aunque durante la Asamblea solamente fueron conscientes de ello las tendencias rojas, nada impide el que los dirigentes pudieran recapacitar y adoptar una vía semejante al escribir: "no es cuestión de un incremento de voluntarismo".

El voluntarismo es una secuela inevitable de no poseer un análisis correcto de las contradicciones, ya que al aprehender subjetivamente la realidad, el paso lógico a la práctica política lo lleva el timón del sentimiento empírico o el de la voluntad de sus individuos. El proletariado organizado como clase, contrariamente, actúa desde una perspectiva exacta de las contradicciones sociales y de esa rectitud deduce una práctica apropiada, la cual a su vez hace avanzar la teorización intelectual. Su voluntad es simplemente audacia revolucionaria y no voluntarismo.

Una de las manifestaciones de voluntarismo en ETA es el ir tomándose por lo que no es —ya que la realidad ha sido aprehendida por ella diferentemente de la que es—. Viviendo del nacionalismo y representando políticamente a fracciones de clase pequeño-burguesas, el elemento ideológico predominante en ETA hará bascular en cada momento hacia sí misma la interpretación de su práctica. Así por ejemplo, en uno de los momentos culminantes de nuestro activismo individualista, ETA se podría proclamar la única organización revolucionaria de Euskadi; sus publicaciones disertaron sobre el “nacionalismo revolucionario". De este modo después de amoldar la realidad a su propia óptica , ETA amoldó la revolución a su ideología; es un proceso de tergiversación total, impelido por la predominancia de elemento ideológico pequeño-burgués nacionalista. Más tarde —y es el caso de hoy— considerándose como única organización que ha descubierto la auténtica liberación nacional,([58]) amoldará de nuevo su concepción de la revolución a esa meta; este proceso de tergiversación está orientado esta vez por la predominancia del elemento ideológico obrero dentro del conjunto (bien ajustado) de la ideología nacionalista pequeño-burguesa.

Se trata de una re-estructuración ideológica que cambia la formulación del nacionalismo revolucionario por otra nueva de "internacionalismo revolucionario". En Euskadi, la única organización que se sitúa en el camino de la revolución es su organización -que está siendo ya o llegando a ser casi-proletaria y fiel interprete de la liberación nacional, y lo es porque solamente es ella la vanguardia indiscutible en la cuestión nacional, y solamente es ella quien es "capaz de apartarse y detener a las falsas "vanguardias" oportunistas, que orientan la lucha en la dirección de sus particulares intereses; o puestos a los verdaderos intereses del proletariado vasco".([59])

Resalta ante los ojos este golpe voluntarista y totalizador que hace ETA de si misma: súbitamente resulta ser ella la vanguardia y la organización obrera que juzga a las otras por no defender los verdaderos intereses proletarios. Estos intereses intransigentes del proletariado vasco son para ETA —tal como enuncian los "principios generales" de este trabajo en el KEMEN 4"— el derecho del pueblo vasco a la reunificación nacional..." Es decir el derecho a unir una formación social vasca que no tiene ninguna convergencia estratégica ni social con la formación social vasca de allende el Pirineo !y esto en nombre de los intereses proletarios de la única vanguardia revolucionaria vasca!

Vamos a tratar de salir de estas generalidades sobre el voluntarismo, repasando algunas de las recientes frases de ETA que las corroborarán:

 

A) El proceso de Burgos

Burgos hizo levantar a las masas de Euskadi, y la justicia militar de excepción -que es la regla capitalista para todos los pueblos de España tuvo que batirse en retirada. Después de la conmutación de las penas de muerte, las masas volvieron a sus sitios y acabó todo.

Fundamentalmente han existido dos contenidos de clase que han movilizado unánimemente al pueblo vasco. Son dos contenidos netamente diferentes que ha revestido la lucha de clases en este momento concreto de la situación histórica y concreta del Proceso de Burgos.

Por una parte, ha existido la conmoción general de ingentes capas populares mostrando claramente un contenido político de oposición a las clases capitalistas gobernantes, así como los métodos de la dictadura militar. Y por otra ha existido la repulsa unánime hacia los métodos terroristas del franquismo y de las clases gobernantes. El primer contenido provenía sobre todo de las diferentes clases o capas sociales que efectivamente se sienten heridas —como vascas que son— por la opresión que sufren, ideológica y políticamente ante todo. El segundo aspecto lo mostraban más bien otras clases que no sienten la misma conmoción opresiva ideológica y políticamente, pero se encuentran en oposición a los métodos anti-democráticos, caso de numerosos intelectuales o pequeños capitalistas (o en oposición directa a las formas dictatoriales y "sin libertades" que reviste el poder de clase español) caso de obreros sin gran politización, o politizados fragmentariamente, es decir sin una clara impregnación revolucionaria de clase —son obreros muy combativos pero cuya combate es muy "dirigido").

Las dos actitudes eran frontalmente políticas. La primera era espontánea y "vivida" , la otra era más bien "decidida" por los representantes supremos de su clase, y pudo ser espontánea también en el sentido .en que una estrategia global dirigida se halla tan asimilada a ellos que a la menor ocasión actúa como resorte espontáneo. Nos explicaremos, empezando por esta segunda.

El proletariado de Euskadi, hoy por hoy y globalmente, se halla en una situación en la que el móvil económico hace de ce mentó fundamental de cuantas acciones emprende. La lucha política de clase va apareciendo empero a intermitencias y uno de sus principales resortes es la lucha anti-franquista, cuyo contenido varía según las zonas de influencia de diferentes sectores políticos. Uno de los más característicos entre ellos es el PCE, y la movilización que pretendía durante esta fase era una concreción de la amplia movilización "democrática" emprendida por las diferentes libertades y por la amnistía.

La lucha por la Amnistía demarró como campaña el 3 de Noviembre y debía ser mantenida durante el Proceso de Burgos como uno de los motores de acción del proletariado y de las capas populares. Esta campaña es un aspecto de los cuatro puntos mínimos que convertidos en exigencia democrática, harán —según cree el PCE— derrocar al franquismo instaurando un gobierno popularmente elegido cuya tarea es la instauración de la democracia burguesa no-monopolista. Uno de los aspectos de este programa mínimo en Euskadi (!y no en el programa de España entera!) es la libertad democrática para que Euskadi se autodetermine libremente —separándose o no— (los comunistas cumplen su misión de optar por seguir unidos a los restantes pueblos de España). Sin embargo, durante el Proceso de Burgos el contenido político determinante de su propaganda seguía siendo "¡Franco asesino!" ¡Libertad para Izko y sus compañeros!".

Las otras fuerzas con alguna implantación en el seno del proletariado, como el PSOE, USO, etc. llevan asimismo una poli, tica anti-franquista general pero mucho más negativa en lo que se refiere al incremento de la conciencia de clase revolucionaria en el proletariado de Euskadi. El Proceso de Burgos fue un momento histórico en el que estas fuerzas (a destacar el PCE) hicieron converger todos sus esfuerzos para movilizar a las masas obreras con ese contenido político y democrático "generales" tal como ellos conciben la lucha de clases hoy: lucha anti-franquista y por la democracia. El PC viendo el gran empuje en Euskadi y aún en el resto (aunque su volumen fuese menor, su contenido era idéntico) se propuso relanzar la táctica de movilización en torno al slogan de la AMNISTÍA.

Según la concepción del PCE esta campaña y otras más pueden actuar de dispositivo de la huelga general de masas. Destaquemos entre paréntesis que la huelga de masa (como la revolución rusa nos lo enseña ) "no es un medio ingenioso inventado para reforzar el efecto de la lucha proletaria, sino que es el movimiento mismo de la masa proletaria durante la revolución".([60]) La huelga de masas que es una huelga política es simplemente la forma que en un momento concreto toma la lucha revolucionaria v esto es un proceso imprevisto y espontáneo. Y no es la huelga de masa quien va a traernos la revolución, sino que es la revolución en marcha la que produce un momento revolucionario, como puede ser la huelga de masas. No es ésta precisamente a concepción del PCE quien busca un momento idóneo para lanzar la huelga de masas; huelga que en algunas condiciones pre-fabricadas traerá también una "revolución" prefabricada, cual es la revolución democrático-burguesa.([61])

Y pasaremos a analizar la primera actitud a que hacíamos alusión. En sus efectos, esta actitud ha supuesto una cohesión ideológico-política de las fracciones de clase pequeño-burguesas. Casi por vez primera después de la guerra, la pequeña-burguesía ha actuado como fuerza social claramente definida durante el Proceso de Burgos:([62]) sus efectos ideológicos, tan difíciles de plasmar generalmente en una acción unitaria de clase, se han visto puestos como "carne en el asador" a través de una práctica política coherente. Y en esto han desbordado a las organizaciones que habitualmente sacan su representatividad de tal clase social. Ha sido una acción completamente espontánea; al margen del "hay que esperar un poco todavía" que propugnaban indecisamente fracciones de ELA, y a espaldas también de las llamadas a la acción que iban manifestando ETA o PNV (éste se reservaba el día y la hora, naturalmente). Los comerciantes cerraron en masa; los pequeños propietarios pararon; los intelectuales y estudiantes callejearon, ocuparon o barricadearon secundados por los grupos obreros más decididos; los de cuello blanco y corbata no se presentaron en sus mesas de trabajo; todas esas fracciones cohesionaron por vez primera su clase social con una práctica de clase, claramente anti-gran-capitalista en sus efectos ideológicos. La situación material de algunos de ellos, la situación social de todos ellos manifestaban de esta manera su opresión de clase. El contenido político estaba ahí enseñando todavía calientes las cenizas de la guerra, estaba ahí enseñando que la opresión cultural y lingüística eran patentemente aborrecidas, estaba ahí enseñando que las ansias de libertad no son palabras huecas en Euskadi.

Hay que remontarse a la historia social de estas fracciones de clase para comprender todo el contenido político de tal sacudida durante el Proceso de Burgos,. La pequeña-burguesía ha sido durante el largo período de la pre-guerra sabiamente dirigido por el PNV; éste plasmó de manera elegante las aspiraciones materiales y espirituales de la pequeña y media-burguesía vascas a través de un cretinismo parlamentario excelente. Los intereses de clase de estas fracciones burguesas pasaron en todo momento a engrosar la vieja máquina oligárquica; el mismo PNV fue materialmente tomado por los oligarcas monopolistas vascos.([63]) A estas fracciones burguesas vascas les tocó hacer la guerra, mientras sus hermanos mayores tomaban el campo oligárquico franquista; estas fracciones sufrieron el odio y la represión de los vencedores; a estas fracciones se dirigía el Conde de Motrico, siniestro vasco llamado Areilza, prediciéndoles lo que les esperaba:

"... la villa entera de Bilbao, sometida durante once meses a la más abominable de las tiranías que conocieron los tiempos, porque no se sabía qué repugnaba más en ella; si la ferocidad criminal de los rojos, con todo su estigma de barbarie asiática, o la hipocresía refinada de los nacionalistas vascos

... que quede esto bien claro: BILBAO CONQUISTADA POR LAS ARMAS. Nada de Pactos y agradecimientos póstumos. Ley de guerra, dura, viril, inexorable. Ha triunfado la España una, grande y libre. Es decir, la de la Falange Tradicionalista. Ha caído vencida para siempre esa horrible pesadilla siniestra que se llama Euskadi y era resultante del socialismo Prietista por un lado, y de la imbecilidad vizcaitarra por otro (...) Para siempre has caído tú rastacueros del nacionalismo vasco, mezquino, rencoroso y ruin que jugaste a personaje durante los doce meses de robo y crimen en que te encaramaste al poder, mientras los pobres gudaris cazados a lazo como cuadrúpedos en las aldeas (grandes aplausos) se dejaban la piel en las montañas de Vizcaya, muriendo sin saber por qué...

        Ha triunfado en cambio la nueva España; sobre los falsos ídolos, arrojados en sus pedestales por los soldados de España, se levantará el edificio del nuevo estado cimentado sobre la base de la unidad interna, de la justicia social.... (...) Hasta ahora, amigos, podían discutir los polemistas una dialéctica estéril sobre supuestos derechos de Vizcaya a su autonomía o gobierno propio. Desde añora hay una razón que está por encima de todas las argucias históricas y los papeles abogadescos. La razón de la sangre derramada por 'Vizcaya es otra vez un trozo de España por pura y simple conquista militar. La espada de Franco ha resuelto definitivamente el litigio..."([64])

Y efectivamente "se levantó" el nuevo edificio de Estado cimentado sobre la base de la unidad interna del capitalismo monopolista, imperialista. La pequeña-burguesía vasca ni un instante tan siquiera fue asimilada por los correajes ideológicos corporativistas, a diferencia de las capas pequeño-burguesas del resto de la Península. Jamás ha sentido ningún vínculo ni ideológico ni político con los aparatos de Estado, sino que por el contrario siempre los ha aborrecido. Esto lo ha sublimado en un concepto, falso desde luego, de un nuevo sistema estatal contrario al sistema oligárquico actual tanto en su contenido ideológico cono político. Económicamente, aspirando a la perpetuación del sistema de propiedad privada de los me dios de producción; y políticamente, a un sistema con menos asperezas sociales y con más democracia y respeto para las costumbres e idiosincrasia vascas, (algunos de entre ellos adoptan incluso el separatismo total).

En la situación histórica del diciembre pasado, todas esas contradicciones han podido cuajar en una acción política común a toda su clase social. Fracciones del proletariado adoptaron (incluso conscientemente) estas mismas actitudes. Lo de Burgos no fue más que la mecha que necesitaba el proceso de lucha de clases en el que esas fracciones pequeño-burguesas es tan también insertas. Si en vez de Izko y Dorrontsoro fuesen Aranburu y Gil los condenados, el resultado no alteraría. Si en lugar de propugnar su internacionalismo y su marxismo-leninismo, los de Burgos proclamasen unas concepciones diferentes la reacción popular no sufriría variación alguna. Si en lugar de militantes de ETA fuesen juzgados militantes de EGI o de KOMUNISTAK tampoco hubiese alterado demasiado el estallido. Pero si en vez de 6 vascos, se condenase a 6 andaluces, la movilización revestiría sin ninguna duda otro cariz; probablemente no hubiera existido la cohesión global como clase social en plena acción de protesta violenta, sino que los móviles de "AMNISTÍA" generales hubiesen imperado.

La pequeña-burguesía vasca ha mostrado mediante esa cohesión social generalizada que en un momento imprevisto puede actuar políticamente como clase y arrastrar tras de sus efectos políticos e ideológicos a elementos dispersos de otras clases pasando a engrosar estos (por obreros y proletarios que puedan incluso ser) el área de la clase pequeño-burguesa.

"Libertad para Euskadi" ha sido el contenido político imperante en ese estallido de la lucha de clases contra el actual sistema de opresión, por lo que se refiere a esta primera manifestación social. Pero ese contenido político encerraba en si un contenido también económico por su situación social en la era actual de capitalismo monopolista, cobrando el slogan "libertad para Euskadi" un claro contenido económico anti-monopolista.

Ni el contenido político ni el económico pueden ser resueltos por la pequeña-burguesía. Ni uno ni otro puede apoyarlos mediante una larga acción autónoma de clase; puede esa clase a lo más saltar esporádicamente para retraerse de nuevo si es ella sola quien lleva el peso de la acción. La conmutación de las nueve penas de muerte sacaron del callejón sin salida a este primer contenido de la lucha vasca, ya que en caso de ejecución su acción global no hubiera podido ir mucho más allá, aunque algunas venganzas personales y otras acciones minoritarias violentas pudiesen sobrevenir. El proletariado era la típica clase que, efectivamente, podría en este hipotético caso dar un contenido revolucionario y hacer entrar la lucha de clases en una nueva fase, netamente política naturalmente. Pero tal como estaba orientada la acción obrera de masas, nada obliga a pensar que las masas proletarias estuviesen en tal situación de lucha política que espontáneamente decidiesen sobre el nuevo salto cualitativo a dar. Quizás una orden vertical al movimiento mismo podría hacer avanzar la lucha, con lo cual se demuestra que el proletariado se halla políticamente a mil leguas de sus quehaceres de clase, y que —hoy por hoy— está educado en elegir representantes para delegar en ellos su deber revolucionario y en secundar las directrices que estos reciban de lo alto.

 Como las directrices ante el proceso eran las de continuar la jornada pro-Amnistía, una vez conseguida la conmutación de las penas de muerte, la clase obrera creyó cumplida su misión. Sus representantes oirían una nueva orden de relance pro-Amnistía con la consigna del "AHORA, A SACARLOS DE LA CÁRCEL", pero el movimiento se había esfumado. Ahora tocaba esperar nuevas ocasiones para continuar batallando por las generalidades democrático-burguesas.

Las enseñanzas que se desprenden de aquella sacudida de masas de Euskadi, expuestas esquemáticamente pueden ser las siguientes:

* la situación de lucha de clases en Euskadi hizo aparecer uno de los mayores movimientos políticos de masas después de la guerra, y de un modo espontáneo.

* el proletariado no se hallaba con el suficiente potencial de fuerza ideológico-política para tomar por sus manos el movimiento ni para seguir impulsándolo hacia adelante.

* la pequeña-burguesía vasca consolidó por primera vez después de la guerra una práctica social y global contra las bases oligárquicas.

* pero el movimiento se vino abajo cuando los móviles políticos imperantes fueron parcialmente obtenidos:


a) el proletariado se había propuesto una lucha política reformista (AMNISTÍA) sin más contenido


b) la pequeña-burguesía (englobando bajo sus efectos ideológico-políticos a otras clases) se proponía metas más avanzadas y podía secundar una lucha en tal dirección pero no podía conducir y dirigirla.

¿ Por qué este final tan súbito como su origen? Fundamentalmente porque el proletariado no posee una visión exacta de la situación de clase de Euskadi ni está su conciencia política de clase lo suficientemente fuerte como para plantear de frente alternativas socialistas y revolucionarias.

La clase obrera como tal está siendo conducida en lugar de estar siendo servida ideológica-teórica y políticamente por el partido o los partidos que de ella se reclaman. Las metas que se marcó el desarrollo del movimiento de masas fueron las que el proletariado determinó, pese a ser reformistas; la pequeña-burguesía no poseía metas viables en su acción de clase, aparte de las que el proletariado le determinó, puesto que su contenido ideológico-político, pese a ser durante el proceso de Burgos más avanzado que el del proletariado, no pudo marcar metas frontales al capitalismo y distintas de las del proletariado.

De todo lo cual se deduce que los servidores de la clase obrera tienen como especialísima misión hoy: AUMENTAR EL CAUDAL Y LA POTENCIA POLÍTICA DEL PROLETARIADO y el único medio para ello es la calidad y la justeza en los principios revolucionarios que ofrezcan a la clase obrera a través de una organización de militantes comunistas que pongan en práctica esos principios. La calidad y justeza de los principios revolucionarios están obligando al proletariado a tener presente la honda exigencia del pueblo vasco de su libertad que, analizada históricamente, le impedirá olvidar que tales aspiraciones democráticas tienen un contenido que es preciso recoger para darle su verdadera dimensión/ El proletariado, globalmente considerado como tal demostró durante el proceso de Burgos que todavía no había recogido la expresión popular de la reivindicación vasca y no pudo por consiguiente canalizarla y dirigirla revolucionariamente proponiendo unas metas más avanzadas que las que de hecho propuso.

El nacionalismo , que es la recogida de esas aspiraciones por la burguesía vasca, no podrá dar alternativas políticas de verdadera libertad; y el internacionalismo proletario tampoco irá fraguando su camino revolucionario si no es consciente de cuanto sucede. La tarea actual de todos los servidores del pueblo, es decir, de todos los defensores de su único elementó motor (el proletariado) está en empeñarse en esa revolucionarización ideológica y política de la clase proponiendo análisis concretos de la Euskadi concreta y llevando una práctica concreta de loe yace en el sopor de la clase obrera. Solamente entonces podrán las capas populares seguir sus claras directrices revolucionarias que representarán su única esperanza de libertad.

Los 16 de Burgos pese a aprobar ciertos aspectos nacionalistas, dejaron bien sentada su ambición por llegar a servir al proletariado internacionalista. Fue esta enseñanza y el coraje inaudito en proclamarlo lo que dejó perplejos a ciertos sectores obreros. Creemos que después de Burgos el proletariado como tal reflexionará seriamente sobre esta lección. Quizás la politización de las elecciones sindicales son ya un indicio de ello.

ETA salió también ganadora del proceso, pero es en este punto en el que nos queremos detener para comprobar realmente en qué lo fue y para salir al paso de alguna interpretación abusiva que ella misma ha hecho.

En el Diciembre de Burgos, ETA puso a disposición de sus militantes varios trabajos de la dirección en los que se sacaban las primeras lecciones del Proceso. Porque estos trabajos sitúan de manera excepcional las coordenadas actuales en las que ETA se encuentra, consideramos necesario publicarlos enteramente en forma de ANEXO en la última parte de este trabajo. A sí colaboraremos a educar a todos los militantes de la base a enjuiciar por si mismos críticamente los análisis de la coyuntura actual.

LAS MASAS SE HAN IDENTIFICADO CON ETA POR SU CARÁCTER MARCADAMENTE ABERTZALE DE LIBERACIÓN NACIONAL, es ésta la tesis que defiende el "Carácter de la Coyuntura" que efectúa ETA. El hilo que le permite defender eso, viene a ser toda la historia de ETA con su "carácter marcadamente abertzale (patriota)", independientemente del sello de clase que posee la organización: pese a su acción de minorías y en derredor de minorías, las masas se han identificado siempre con ETA. Este proceso de identificación masivo con ETA culmina con el Proceso de Burgos, parque su carácter tiene específicamente un contenido de liberación nacional; y no un contenido cualquiera, sino precisamente el contenido que le ha impregnado ETA con la unión de lo nacional y de lo social a través del axioma de la revolución proletaria.

En esta tesis resalta el subjetivismo estructural de ETA, y la lógica caída en el voluntarismo más espectacular, como era de esperar.

  ETA desvirtúa totalmente su historia organizativa tomando la realidad diferente de lo que es. Primeramente, el análisis pretende desligar el "carácter abertzale" de ETA de "su sello ideológico", cayendo en una abstracción de lo abertzale, como si esto fuera un ente que en si mismo tiene ya valor. Lo "abertzale” que ha sido ETA, nunca puede separarse ni se ha se parado de su sello ideológico ni del contenido que daba al concepto de abertzale. ETA era abertzale, y no en abstracto, si no abertzale con el contenido nacionalista y con el sello de la ideología que representaba literaria y políticamente a unos intereses materiales más concretos y a una situación social muy concreta de fracciones de la pequeña-burguesía vasca.

Lo abertzale no es de ninguna manera un patriotismo abstracto sino que lleva siempre consigo el sello de un patriotismo de clase; es además el modo mismo de expresar un contenido de clase. En ETA, el carácter abertzale era la manera de expresión de capas sociales económica, ideológica y políticamente desplazadas y oprimidas. Esta es la realidad y en virtud de ella ETA actuaba fuera de las masas. Defendiendo el abertzalismo que defendía, ETA no podía ser sino una organización de mi norias y para minorías.

Es al no discernir este hecho objetivo por lo que el análisis da un segundo paso en falso; en efecto, cuando se afirma "si bien nuestra acción política se ha centrado primordialmente en una práctica fuera de las masas" ... se está afirmando que, pese al carácter popular y abertzale del contenido de ETA, ésta ha llevado una especie de existencia a espaldas de las masas: como si lo adversativo del “si bien ..." fuese un simple error de ETA. No hay "si bien" ni un "pese a", sino que es un "por consiguiente" o un "de modo que", lo cual es completamente diferente. Es decir que ETA no era abertzale pese a estar fuera de las masas la mayoría de las veces, sino que el ser abertzale como era ETA le llevaba a estar necesariamente fuera de las masas. Su contenido ideológico le obligaba a esa política de clase, lo cual no es ningún error ni ningún fallo sino una consecuencia social.

El tercer patinazo lamentable del análisis es el afirmar que, a pesar de todo, ETA ha logrado hacer identificar con ella a las masas, y ello a base de verse suministrada en militantes y simpatizantes masivamente, y a base de ver aprobado su activismo, ETA ha poseído en efecto una ingente cantidad de personal; por ETA habrán pasado efectivamente varios millares de jóvenes. El origen de clase de esos jóvenes ha provenido casi exclusivamente de la pequeña-burguesía de Euskadi([65]) pero todos ellos estaban profundamente impregnados de ideología pequeño-burguesa nacionalista. Su militancia ha sido esporádica y restringida a cortos períodos (períodos cortados o por la represión o por el abandono, y en ciertos momentos de crisis ideológica aguda por pasar a engrosar otro tipo de organización –ELA para los más timoratos y KOMUNISTAK para los más conscientes—. Mas que militancia se puede hablar de utilización, consentida o inconsciente. El engrosamiento y el continuo desangre de ETA es una característica más del contenido de clase de la organización; es la forma que ha ido tomando en Euskadi la organización que sacaba su representación de las fracciones sociales pequeño-burguesas cuya situación social iba produciendo convulsiones y protestas en ciertos momentos álgidos. La organización de la pequeña-burguesía. como clase -ya lo decíamos más arriba es una de las más difíciles de plasmar en cualquier país. Lo especial de Euskadi ha sido precisamente ETA como organización marcada por las intermitencias y la entrada a borbotones de ingente personal, fruto matemático de las sacudidas aquellas y de la dificultad de continuidad que reviste su representatividad como clase.

Todo lo cual viene a demostrar que la organización no hace identificar consigo misma a las nasas (!no olvidemos que también existen en Euskadi... masas obreras!) sino que ella se identifica con las contradicciones existentes en esas masas. Y hablando "a nivel de que las acciones en conjunto han sido bien asimiladas por el pueblo" no demuestran sino el hecho negativo de que las masas que aplaudían esas acciones eran precisamente las .nasas que relegan habitualmente su poder en una mi noria y que se niegan a tomar su suerte por la mano. Masas impregnadas ideológicamente por la conciencia burguesa de relegarlo todo en las manos de unos pocos y de esperarlo todo de la capacidad de esos tales. Masas que demuestran su impotencia habitual para derribar el sistema que les oprime, aplaudiendo y brindando cuando el activismo terrorista se desencadena ciertas noches. Masas que, al sobrevenir la represión se encierran bajo llave en sus domicilios.

Si de acción negativa se trata, es por cuanto su educación conduce a cualquier lugar menos a la revolución: ésa gran obra de las masas que sepultan en el estado de cosas actual.

Pero incluso hablando de esas acciones "bien asimiladas por el pueblo" creemos que son aquellas que el pueblo las aprueba y no aquellas que "una vez cometidas" necesitan ser mañosamente encubiertas o negadas (vgr. la muerte del taxista). Pero además ese análisis quiere hacernos creer que también son asimiladas las acciones cuando las masas excusan "a ETA de los delitos que nos achacan , cuando en realidad resulta que esas masas, al no aprobar ciertas acciones, prefieren creer y seguir creyendo en la pureza de intenciones de sus jóvenes que no han podido haber “cometido tales delitos".

Una vez analizada tan subjetivamente la realidad, aparecerá el voluntarismo: para ETA la realidad era lo que no era, y enseguida ETA será lo que en realidad quisiera ser.

En efecto, el análisis deduce que más que un carácter democrático general, la huelga de masas de Diciembre tuvo el contenido de liberación nacional, y resultando que tal liberación nacional se traduce en el derecho a la autodeterminación, la acción de las masas no puede ser integrada por la burguesía en el poder y “a duras penas” por la burguesía nacionalista, ya que ETA ha dado un contenido social a esa liberación nacional. Esto "nos da-la piedra de toque de lo que debe ser nuestra posterior práctica política” —añade ETA—, o lo que es lo mismo, las nasas nacionalistas están ya en el camino propuesto por ETA.

ETA ha desbordado al nacionalismo por la izquierda y las masas están con “su revolución proletaria"; ETA  es la vanguardia indiscutible de la cuestión nacional".

Resulta pues que ETA, porque así lo quiere ella, puede ya canalizar el proceso de la revolución vasca sacando argumentos del movimiento de masas del Diciembre pasado. Nada más erróneo puesto que el contenido político y social de aquella espontaneidad de las nasas tenía profundas motivaciones sociales, ligadas tanto a los intereses materiales cono a su situación general de opresión, como más arriba detallábamos. Aquellas nasas pedían libertad y se rebelaban contra toda su opresión, en un momento en el que las clases en el poder se disponían a ejecutar a seis hijos del pueblo.

Estos eran de ETA ciertamente, y afirmaron su marxismo-leninismo y a la vez su patriotismo. La acción de las nasas sin embargo desbordaba el programa de los 16 de Burgos([66]) y la solidaridad respecto a ellos era independiente de sus postula dos internacionalistas.

Ahora bien, durante el Proceso y pasado él sobre todo, los elementos más politizados y conscientes han podido comprobar y reflexionar sobre aquel contenido que daban los procesados al juicio. Es en esto como ETA ha crecido; y es por ello por lo que ha aparecido ante ellos como una organización con militantes revolucionarios y decididos. Y son sobre todo elementos del proletariado quienes han percibido que el prisma ideológico con el que juzgaban la situación social y el fenómeno vasco estaban bastante imbuidos en el óleo chovinista de la ideología dominante burguesa. Más que estas masas sentimentalmente nacionalistas, la enseñanza de Burgos ha sido recogida por el proletariado. Pero no cabe engañarse sobre la dificultad que le supondrá en adelante a la burguesía nacionalista el recuperar la expresión nacionalista.

Pese a tener militantes de valía en prisión, ETA como organización —con militantes de valía también— posee los mismos problemas que antes del Proceso de Burgos. Mañana puede suceder lo propio con cualquier sumarísimo contra los militares o a raíz de cualquier otra espoleta social que haga estallar violentamente la lacha perpetua de clases en la que nos debatimos. El problema ha sido, es y será el cómo podrá llevarse adelante el combate y qué plataformas de masas, nutriéndose de ese combate y no tergiversándolo con móviles reformistas, podrán canalizar la toma del poder político.

No seguiremos comentando esos trabajos ya que los reproducimos atrás para que todos, una vez que los lean, juzguen, critiquen y sinteticen las enseñanzas que se deban sacar del Proceso de Burgos. Las cuestiones fundamentales de esos trabajos siguen empero en franca interrogante, pese a las afirmaciones rotundas y voluntariosas de ETA:

* el análisis de la coyuntura es completamente contradictorio, afirmando en un mismo párrafo que el espontaneísmo es consecuencia de la coyuntura y que es causa también; pero aquel espontaneísmo no fue ni lo uno ni lo otro, sino simplemente la forma que revistieron las causas ideológico-políticas de la lucha de clases &n aquel momento en Euskadi. El flujo y reflujo del movimiento de masas espontáneo vinieron dados no por el espontaneísmo precisamente, sino por el contenido que predominó en aquella coyuntura y que, finalmente, fue enmarcado en torno a móviles parciales y reformistas.

* ¿Ha perdido la burguesía su último bastión de representación patriótica, como afirma el análisis?. Es decir, ¿qué significa "una derecha nacionalista" desbancada por ETA?. Sigue la gran interrogante sobre ETA, mientras sus análisis no despejen estas generalidades tan subjetivas y comience definitivamente a hacer un estudio real de la lucha de clases hoy en Euskadi y de qué manera está inserta ella misma en esa lucha de clases.

 

B) Actitudes frentistas

Tal como de esos análisis cabía esperar, ETA propuso seguir manteniéndose en él terreno de la "izquierda nacionalista" y mediante su ingreso en el Frente Nacional hacer impregnar con su programa todos los rincones de Euskadi.

El Frente fue vigorizado con el Proceso de Burgos en unas reuniones de Bayona. Estaban en él la tendencia militar, la fracción llamada GATAZKA, EGI-Batasuna aconsejada por Txillardegi, representantes de ELA, ANAI ARTEA, personalidades del PNV y APV. Se excluía a ETA VI, considerada españolista, y a toda otra organización trabajando en el proletariado de Euskadi. Este frente era un conato por arriba para consolidar una estructura de clase, llamad FRENTE NACIONAL VASCO. El contenido que la acción de masas había estado dando al proceso de Burgos, aquella práctica homogénea en sus efectos ideológico-políticos, resultaban de esta manera plasmados en algo estable: el FRENTE constituía el fruto teórico de cuantos representaban intuitiva y literariamente la práctica social de aquellas grandes masas durante el diciembre caliente.

  Es a partir de esta situación como se comprende el hecho de que APV (Ayuda Patriótica Vasca) exigiese la entrada de ETA en dicho Frente; las palabras de los 16 de Burgos, convertidas en acción, estaban ahí para quien quisiera considerarlas; la organización más vinculada a la acción directa de diciembre y la que mejor recogía el estado de ánimo popular era precisamente APV, integrada por elementos pequeño-burgueses que prestan toda clase de ayuda material a los represaliados nacionalistas. Para estos no había duda de que pese al marxismo-leninismo, afirmado, los 16 de Burgos y su organización eran tan vascos y patriotas como los demás.

ETA elaboró pues un programa para aquellas reuniones frentistas, con el prepósito de obligar imperativamente a que fuese aceptado; en caso contrario abandonaría el Frente delatando a sus miembros como burgueses. Estas eran Las intenciones de ETA tal como las hacía llegar a nosotros uno de sus miembros directivos.([67]) Pese a todo ello, la Dirección se hallaba dividida en dos opiniones divergentes: el Frente era para unos un arma únicamente de la clase proletaria, y para otros era más bien un BATASUNA POPULAR, el cual reagrupaba a diferentes clases sociales. No obstante fue elaborado un programa conjunto con cinco puntos.

Mientras tanto, la base militante seguía perpleja viendo cómo por encima de ella se iban tomando decisiones. En un BARNU LANAK ([68]) leíamos:

"Es harto frecuente encontrar entre nosotros posturas iracundas ante el silencio con que venimos observando la movilización pro-Frente. ¿Qué es le que tenemos que decir ante ello? ¿Sí al Frente? ¿No al Frente?. Una y otra alternativa encontrarán en la militancia sus adictos y oposicionistas. Sin embargo el problema no se detiene ante nuestras dudas; la historia no se paraliza para concedernos tiempo de reflexión. Tenemos que decidirnos".

"Últimamente hemos observado, no sin cierto desconsuelo, que debido a nuestra falta de elaboración (...) hemos hecho recaer en la práctica todo el peso de las decisiones y de las determinaciones sobre una parte de la organización: la Dirección, resultando luego por regla general que no habiendo tomado parte en la discusión y elaboración de las posturas (...) nos hemos mostrado sectarios ante la aceptación de dichas posturas y sus implicaciones."

Ciertamente la historia no había parado su reloj para conceder tiempo a la reflexión, pero la dirección de ETA había sacado ya las lecciones subjetivas del Proceso y las había transmitido a la base; probablemente resultaban demasiado abstrae tas para esta base puesto que se afirmaba y repetía lo mismo de siempre ("ETA es la vanguardia del Problema Nacional" y "se va transformando en organización proletaria") sin ofrecer análisis concretos sobre las diferentes clases de Euskadi y sus perspectivas en la lucha de clases. De ahí que la base, tal como aparece en este BARNU LANAK, siguiese postrada y perpleja al no saber qué posición debía tomar ante las actitudes frentistas que después de Burgos comenzaron a revigorizarse. En efecto, numerosas hojas y panfletos circulaban en Euskadi, distribuidos tanto por ETA V (la ETA militar), como por EGI-Batasuna. BRANKA publicaba así mismo una separata de su número 2 sobre "FRENTE NACIONAL VASCO O FRENTE DE CLASE".

Para la corriente nacionalista de BRANKA "propugnar así hoy el Frente de clase frente a la burguesía, es hacer el juego a la burguesía y reforzar el imperialismo franco-español. Que este empeño se disfrace bajo una terminología marxista no cambia el carácter profundamente burgués y reaccionario de la empresa. Para nosotros el planteamiento es exactamente opuesto, y no puede menos de serlo; pues sernos conscientes de la dimensión NACIONAL de nuestro problema".([69])

Estos mismos que se titulaban "abertzales revolucionarios" consideraban que "en España el frente de clase es revolucionario. En Euskadi el frente de clase es reaccionario y anti-vasco. hacernos creer que no es así, es EXPORTAR IMPERIALISMO IDEOLÓGICO de la peor especie; es confundir el internacionalismo con el imperialismo-hispano-francés".

 

 La otra corriente nacionalista de ETA V, militar, tonando las mismas premisas deducía que en adelante ya no serviría para nada la unidad vasca tal cual se formó en el 36, cuando el Frente Popular, arguyendo que "es incapaz de asumir el problema de Euskadi Norte", y consecuentemente "el Pacto Estatutista no puede ser admitido por las nuevas fuerzas revolucionarias".([70]) Estos utopistas añaden en su programa de Independencia, Euskaldunización y Democratización, "una legislación sobre la propiedad privada que limitará el ejercicio de la iniciativa privada, el campo de acción de la burguesía nacional, que sólo podrá manifestarse mientras no vaya en contra de los intereses del País". Pero todos sabemos que en todas partes es precisamente la burguesía la que pretende confirmar los intereses del País y que ella misma legisla sobre las formas de manifestarse la propiedad.

Tales alternativas frentistas y claramente burguesas que iban tomando fuerza en la clientela clásica pequeño-burguesa afectaban de un modo acuciante a la base de ETA VI, cuya ideología no difería grandemente de sus homólogos compañeros de guerra. Los BARNU LANAK no hacen pues sino preguntarse curiosamente qué deben opinar los militantes ante esa circulación burguesa y nacionalista de ideología frentista, y constatan una vez más que la alta jefatura, tan lejana, nada les dice sobre ello. ¿Cómo les iba a decir algo si ella misma estaba sumida en una idéntica contradicción?. De todas maneras, la base confía en que los sabios les hablen desde arriba para que ellos sin pensarlo más den por justas las decisiones tomadas. La dirección comenzó pues a trazar "su" línea de participación en el Frente, combinando nacionalismo e izquierdismo en un mismo programa, asistiendo a varias reuniones pro-Frente —en calidad de observadores.

Los cinco puntos que finalmente proponían consistían en:

1.- Derecho a la separación y a la unificación a través de un gobierno provisional vasco, compuesto por consejos obreros, arrantzales, baserritarras, etc. 


2.- Destrucción del Estado e implantación de otro compuesto por esos consejos. 


3.- Destrucción de la máquina represiva militar e implantación de la milicia popular, es decir, esos consejos armados.

4.- Expropiación de las oligarquías y de todos los contrarrevolucionarios y socialización total sin indemnización alguna. 


5.- Libertades políticas, excepto para los contrarrevolucionarios. 


El confusionismo de este programa mínimo es una bella muestra de nacionalismo y de voluntariedad ultra-izquierdista: para tener cabida en el Frente se fundamentaba ese programa mínimo en la premisa nacionalista del derecho a la reunificación nacional de Euskadi Norte y Euskadi Sur, premisa necesaria dentro del marco vigente en el nacionalismo. Si ETA era la vanguardia nacional ¿cómo no exigir lo mismo o más que la retaguardia nacional?. Poco importa si correspondía o no a las necesidades objetivas y al desarrollo histórico de la revolución vasca; el principio de la reunificación nacional era intocable y no debía ser sometido al examen de las contradicciones reales hoy en Euskadi. Además poco importaba hacer tal concesión nacionalista si el resto "probaba" que también se era vanguardia proletaria.

Bella muestra de las contradicciones en que ETA nada, para cuya dirección es suficiente mezclar lo más radical del nacionalismo con lo más radical del socialismo para hacerse pasar por la organización más revolucionaria de Euskadi. El voluntarismo resulta ya absoluto.

Con este programa esperaban los directivos de ETA ser expulsados del Frente, y no les faltaba razón. Pero en adelante poseerían ya un doble argumento para hacerse pasar por la única organización de vanguardia de la revolución, ya que ante el pueblo podrían hacer largo uso de que, pidiendo la separación y la reunificación nacional vasca, el programa de ETA había sido rechazado por la "derecha" nacionalista. Es ésta otra creencia sagaz de creer desplazar las derechas y de creer desbancarla de la pretensión de encauzar las masas populares. Es ésta otra creencia falaz de querer servir al proletariado y de darle la visión exacta de las contradicciones de clase en la sociedad vasca. Una octavilla fue repartida en el pueblo en la que se le quería hacer creer que los verdaderos "abertzales socialistas", los continuadores de los 16 de Burgos, estaban siendo arrinconados por la intransigencia del ala ultra-nacionalista.([71])

Desconocemos la interpretación que haya podido dar la organización sobre esta exclusión del seno del Frente; pero no cabe engañarse con afirmar que así ha sido porque ETA ya ha desbancado a la "derecha nacionalista". Una vez pasado el acontecimiento de Burgos, las diferentes organizaciones que representan a las clases pequeño-burguesas vascas están conociendo efectivamente la dificultad de coagular una unión por "arriba", lo cual es una simple consecuencia de la dificultad que poseen esas fracciones de clase por conseguir una homogeneidad y una representación global. Pasados los períodos de movilización, pasan también los efectos ideológicos de la práctica unitaria y de la necesidad de unidad global: ese Frente no puede tener más virtualidad que la de atar por arriba ciertas organizaciones para ciertas acciones.

Hoy se impone el estudio, en una perspectiva histórica, para dilucidar sobre las posibilidades reales de esas fracciones de clase para sentirse representadas globalmente por una organización, partido o frente y qué lado de la lucha de clases pueden optar. Y se impone rechazar la serie de afirmaciones generales por las que la derecha o la izquierda nacionalistas son desbancadas según la voluntad subjetiva de unos u otros. Nuestro deber es examinar correctamente las contradicciones que se están agudizando en Euskadi y saber de qué manera se puede incidir con una estrategia global, anti-capitalista, a fin de derrumbar el imponente edificio monopolista del capitalismo español sola manera de poder resolver nuestro problema específico de la libertad para Euskadi, en la que estamos verdaderamente concernidos.

Dejamos de lado el análisis de las últimas caídas de ETA porque creemos que son una repetición de las intermitencias represivas a que se ha visto sometida la organización a causa de su misma estructuración: estructuración condicionada por el contenido ideológico naturalmente. Cerrar los ojos como cerraron los directivos de ETA, afirmando "es una caída sin grandes consecuencias puesto que la base obrera no ha sido tocada" no ayudará en nada el paso obrero que subjetivamente se pro pone dar la organización.

* * * * * * *

Dudamos efectivamente de la rectitud de la nueva línea emprendida cuando en momentos de franca confrontación ideológica y de autocrítica generalizada, como es la actual para ETA, está optando por la práctica del ocultamiento y de la mentira . Así por ejemplo, el ZUTIK 52 en el que se esconde, se tergiversa y se miente sin vergüenza alguna al explicar el desarrollo de la VI ASAMBLEA. Alabar y pasar el jabón a los dimitidos no sirve para nada ni a la lucha de clases ni a ETA, máxime cuando sirve para enmascarar la falsedad del análisis. 

julio 1971

   

  

CONCLUSIÓN

 

Este trabajo, en su estado inacabado todavía, estaba siendo sometido a crítica por diferentes grupos de militantes e, igualmente, había sido puesto en manos de un grupo de base de ETA para que lo criticase antes de su aparición puesto que todos estamos interesados en que la reflexión y la crítica mutua deben ir desplazando a querellas o malentendidos, permitiéndosenos solamente de este modo entrar por el verdadero cauce que concierne al combate revolucionario de Euskadi.

El capítulo más importante quedaba todavía sin escribir, es decir el capitulo que atañe al futuro inmediato de ETA. Confiábamos en que los militantes más conscientes de ETA deberían llenar fundamentalmente ese capítulo dedicado a las alternativas próximas en las que su organización se debería debatir. Efectivamente así ha sucedido; sabemos que ha habido una reacción de esa base de ETA, motivada no tanto por el estudio crítico de este trabajo (1) cuanto por su nivel de militancia exclusiva en el seno de su propia organización, donde día tras día han podido ir tomando contacto con los problemas reales que les afectan y con las perspectivas elitistas y burocráticas que se estaban originando "por arriba" en virtud de aquella ideología" pequeño-burguesa mezclada con sentimiento obrero que imperaba en la dirección ejecutiva y cuyas causas ideológicas estamos denunciando en el presente trabajo.

Creemos saber que esa base militante se ha constituido en tendencia dentro de ETA y que, como tal tendencia, reivindican en un primer tiempo una paridad informativa respecto a la tendencia dirigista; pero además, debido a la intransigencia burocrática de los "de arriba" se han propuesto, en un segundo tiempo, desmitificar completamente ante la militancia de base dicha actitud omnipotente y elitista.

Antes pues de recibir las críticas a este trabajo y antes de elaborar el último capítulo dedicado a las alter nativas de ETA, hemos creído conveniente sacar este trabajo inacabado movidos por la convicción de que pueda aportar algo al debate de todos los revolucionarios y, sobre todo, al debate interno que se está efectuando en ETA, pese a que el balance que hemos intentado hacer quede cojo e incompleto por varios costados (2) y pese a que el balance se base única y exclusivamente en manifestaciones exteriores de la propia organización (en su práctica cara al pueblo y en las publicaciones que a él han llega do). Para nada hemos mencionado rasgos de aparato y otros aspectos internos que constituyen hoy un punto de crítica despiadada por parte de sus propios militantes: se trata fundamentalmente de asuntos de burocracia, dirigismo y de otras manifestaciones anti-base que no nos conciernen directamente por cuanto nos hallamos muy fuera de esos presupuestos ideológico-políticos, aunque sus raíces las estemos atacando sin piedad ya que son raíces ideológicas las que engendran tales efectos burocráticos. Sin embargo confiamos en que sus militantes más conscientes se metan a saco no solamente con estas taras internas si no que lleven el debate a su verdadero cauce, cual es el debate en el terreno ideológico. Sin querer inmiscuirnos en asuntos organizacionales que no nos conciernen, debemos ocuparnos de lo que realmente concierne a todos los revolucionarios de Euskadi (a los de ETA inclusive) pues se trata del problema de la representatividad de clase de los diferentes grupos que se están batiendo hoy en nuestro pueblo por la libertad y por el socialismo. Porque en esta lucha, que es una lucha de clases, nos interesa a todos saber de qué manera estamos sirviendo intereses diferentes; es imprescindible que nadie se intente engañar y que tampoco nadie engañe, y al proletariado le es necesario hoy más que nunca discernir claramente cuál es el potencial real de su clase y cuáles son los elementos que le están impidiendo desarrollar su capacidad revolucionaria.

Por todo ello debemos antes determinar, hacer resaltar el principal hecho sintomático que de nuestra crítica de ETA se desprende, y es el hecho indiscutible de la representación social de ETA, como organización: ETA ha sido y es ése movimiento tan heterogéneo que iba plasmando política e ideológicamente a una fracción de la pequeña-burguesía vasca. Y cada vez que militantes se propusieron hacer saltar esa representatividad de clase se encontraron frente a un bloque organizacional bien estructurado en el nacionalismo. Este bloque pudo siempre más que ellos, y a estos no les quedaba otra salida que la de abandonar la organización para poder servir a intereses antagónicos a los de la organización misma, cuales son los intereses del proletariado.

Después de la V Asamblea, y siguiendo firmemente nacionalistas y representando de igual manera a la pequeña burguesía, ETA logró sin embargo alterar sus enunciados sin alterar para nada la representatividad de su clase: el "problema social" empezó a gastar mucha tinta en las hojas de ETA y así mismo empezó también a hacer desgastar la organización de clase proletaria en Euskadi a través de un montaje funesto como lo fue el FO.

La representatividad pequeño-burguesa de ETA podía dar se ese tono "social" ya que, en realidad en virtud de sus contradicciones y de su típico balanceo hacía asimilables estos nuevos presupuestos a la pequeña-burguesía. En la VI Asamblea sucedió algo parecido. El nivel de tolerancia pequeño-burgués de la organización podía contrarrestar también otra vez más cualquier axioma socialista, pero de ninguna manera podía transigir con abrirse tal cual era ante las masas trabajadoras, es decir, no podía criticar su historia de clase al servicio de la pequeña-burguesía para, a través de una lucha ideológica firme, hacer cambiar la representatividad social de la base militante. Y naturalmente, otra vez más militantes tuvieron que abandonar ese bloque organizacional tan bien estructurado en las contradicciones pequeño-burguesas.

Pese a todo ETA VI recuperó la palabra y el lenguaje de "lucha ideológica", de "proletariado como única clase de vanguardia del problema nacional", etc., sin que sus presupuestos ideológicos alterasen en absoluto y sin que por ello las fracciones pequeño-burguesas temiesen haber perdido en ETA VI a un representante político e ideológico suyo.

En las masas nacionalistas existe sin embargo un malestar efectivo al no comprender el por qué dos organizaciones tan suyas parezcan haberse separado tanto. Pero lo que sucede es que la-lucha de clases no es algo estático y anquilosado sino que en ella se producen reflujos según la práctica social vaya alterando el área de las diferentes clases en pugna; así por ejemplo, en la lucha de clases de estos últimos tiempos existen por una parte representantes de esa fracción social "destinada a desaparecer" con la implantación monopolista que siguen perfectamente asidos a los intereses pequeño-burgueses retardatarios: pertenecen a estos los de la ETA V llamada militar, que confía hacer la revolución vasca basándose en la acción minoritaria de grupos armados. También estos hablan de socialismo y podría ser efectivamente tratados de socialistas utópicos o pequeño-burgueses porque desentendiéndose del único movimiento capaz de sacudir al sistema capitalista, pretenden suplantarse mesiánicamente a esas masas en su calidad de minorías fuertes y arma, das; estos tales no han comprendido nada del desarrollo histórico de las fuerzas productivas como tampoco la vez dadera raíz de la opresión de clase del desajuste "nacional" de Euskadi. Su representatividad de clase se ancla en los clásicos axiomas separatistas y racistamente anti españoles.

Pero las contradicciones que sufre de día en día esa fracción pequeño-burguesa de la sociedad vasca hace también que otros representantes suyos vayan calcando ideológicamente el balanceo real de esa clase hacia el proletariado, y estos otros forman parte de otra ETA, de la surgida en la VI Asamblea. Tales representantes literarios y agitantes de la pequeña-burguesía, con mucho más conocimiento que los anteriores sobre el desarrollo histórico, pretenden de la misma manera ir asimilando la dirección de la lucha vasca, pero la ayuda mesiánica que o frecen la hacen dirigir al proletariado: tal es la ayuda que sus aspiraciones "nacionales de clase", son capaces de aportarle. Creyéndose vanguardia indiscutible en lo nacional, consideran que debe ser el proletariado el elementó que debe culminar ese proceso subjetivo que sus cerebros pequeño-burgueses han concebido. Deberán ser por consiguiente ellos mismos los elementos que acaudillen la formación de la vanguardia proletaria ya que solamente ellos parecen estar al corriente de lo que se cuece en Euskadi (en contraposición a los revisionistas u otros liquidacionistas —según parecen estimar ellos mismos).

En un momento concreto empero de la lucha de clases, estas contradicciones en el seno de esta organización que, sacando su representatividad de las capas pequeño-burguesas vienen presentando axiomas social-nacionales tan aparentemente izquierdosos, se convierten en contradicciones que tan solo un "dirigismo obrero" o una "élite sabia" pueden solucionar: ésta es ETA VI .

Como observamos,, hay fracciones pequeño-burguesas que plasman ideológicamente de una manera clara y directa lo que políticamente representan (vgr. ETA V); pero existen otras fracciones de representantes pequeño-burgueses que enmascaran su verdadero contenido de clase tras una recuperación ideológica de esquemas obreros (pura fraseología obrera) y tras una labor en el proletariado donde comienzan a actuar a manera de cuña burguesa. Pues estos tales pretenden erigirse en su vanguardia centrando el movimiento obrero tras unos intereses "nacionales" que tan extraños le son al proletariado vasco. De ahí que esta segunda fracción aparezca por lo que no es y empiece a ofuscar algunos elementos de la clase obrera. Tal representatividad pequeño-burguesa que intenta implantarse en el proletariado en estos momentos la más nociva, pues quieren centrar la lucha proletaria tras de unos intereses tan contradictorios y balanceantes, arrogándose el título de vanguardia social de la lucha nacional de Euskadi.

Hoy mismo en el seno de esta fracción de ETA VI está surgiendo otra tendencia, nada homogénea ideológicamente pro algunos de cuyos militantes están dispuestos a hacer saltar en pedazos los principios de clase de su propia organización. El problema sigue pues planteándose de un modo acuciante: ¿puede ETA dejar de representar a la clase que tanto tiempo viene representando? ¿es posible alguna vez, alguna ETA cortada radicalmente e cuanto ETA entera ha significado en la lucha de clases de Euskadi?

Porque efectivamente ETA ha desempeñado hasta nuestros días un papel muy importante en Euskadi: ha actuado con papel, tinta, brea, bombas, y pistolas, y ha mandado a muchos jóvenes a las cárceles y comisarías fascistas, mostrando que el sistema imperialista del capitalismo y su aparato de Estado oligárquico explota y oprime ferozmente a nuestro pueblo, como a todos los demás  pero con formas muy específicas aquí en Euskadi. Una prueba de la especifidad de la opresión de Euskadi es la especifidad de sus sacudida violenta, totalmente inexistente en el resto de los pueblos sometidos al imperialismo imperialista y oligárquico español. La mayor parte de las pequeña-burguesía de esos otros pueblos ha sido asimilada por los correajes políticos e ideológicos de la alta-burguesía y además ciertos rasgos fascistas de ésta han aumentado más todavía dicha asimilación. Pero la pequeña-burguesía de Euskadi no ha dejado absorberse por tal asimilación ideológico-política que el Estado tiene preparado para la pequeña-burguesía en general; la guerra civil no es el único argumento para explicar esto, tampoco su situación económica en declive lo explica exhaustivamente: ES SU SITUACION SOCIAL ENTERA (con su opresión lingüística y cultural, con la xenofobia con que se ve y se siente tratada, con la ideología nacionalista que ella misma ha segregado contra la otra gran-nacionalista, etc.). La fase imperialista del capital en que nos hallamos incide sobre esas fracciones de clase no solamente de un modo económico, sino que las trata y vapulea en toda su estructura social (ideológica y políticamente sobre todo).

Esta opresión de clase con formas específicas en su fase imperialista de esta última década ha hecho aparecer en Euskadi un movimiento específico de sacudida violente que recogía precisamente de esas capas pequeño-burguesas su radicalismo político y su visión de la realidad vasca. En Euskadi ha resultado de esta manera que la lucha de clases ha venido apareciéndosenos como distorsionada; como que venía con retraso respecto a la lucha nacional entre Euskadi y España; como que el problema social aparecía apto a ser tratado... una vez que nuestra casa nacional estuviese cimentada y en vías de construcción.

Esta situación del “como si” la lucha de clases fuese una cara de una medalla con otra cara tan o más importante (la cara nacional), es una situación peculiar que se ha dado en Euskadi. Por eso no podemos dar un paso más sin examinar completamente el potencial ideológico y político pequeño-burgués que yace en nuestro pueblo, y sin sacar las consecuencias necesarias para contrarrestarlo. Lo de Burgos —no nos olvidemos— constituyó el mecanismo más importante después de la guerra en virtud del cual la pequeña-burguesía vasca consiguió coagularse a través de unos efectos homogéneos, es decir, se solidificó en una práctica social unitaria. Lo cual está indicando su papel preponderante en aquellos momentos en los que actuó como una fuerza social perfectamente delimitada. Su opresión económica y toda su opresión social la convirtieron en una fuerza social capaz de arrastrar momentáneamente tras de sí a otras clases y fracciones de clase de la sociedad vasca. Y el proletariado no se sustrajo a esa acción pequeño-burguesa demostrando no tener iniciativa propia de clase y tampoco alternativas políticas de clase que pudiesen llevar adelante la lucha encauzando la combatividad de las masas vascas, masas bajo la influencia ideológica pequeño-burguesa. Poe eso podemos deducir que el potencial de la burguesía, pequeña o median, tiene como contrapartida LA DEBILIDAD POLITICA E IDEOLOGICA DEL PROLETARADO; pues éste no ha sabido hasta el presente discernir teóricamente la situación real de opresión de Euskadi ni ha podido prácticamente contrarrestar la acción de protesta y radical que provenía del otro campo de clase (3). La debilidad ideológica del proletariado y su debilidad política enfrentadas al cúmulo de potencial nacionalista son el único factor que ha permitido a la juventud vasca seguir el camino nacionalista que los interese pequeño-burgueses estaban requiriendo. Y por mucha pupa que hayamos podido creer haber infringido al régimen, el verdadero mal y la verdadera pupa siguen vigentes en nosotros mismos; y estriba en la escasa capacidad que demuestra la clase trabajadora por dar una alternativa propia a su clase, una alternativa socialista como tal. No habrá tal alternativa sin sajar el potencial pequeño-burgués existente en el seno de nuestro pueblo, es decir, sin que el proletariado tome por su manos la causa de la libertad de Euskadi.

Pero por otra parte es también verdad que de la lucha cotidiana de ETA muchos militantes han ido descubriendo la raíz social de nuestros males y comprendiendo que la clase social que abanderaba el problema “nacional” no está capacitada en absoluto para extirpar ninguna de las raíces sociales de este mal. Es así como ininterrumpidamente en esto últimos años han existido salidas de militantes hacia organizaciones obreras e, incluso a veces, grupos enteros abandonaban ETA. Y hoy una vez más, debido a la lucha ideológica contra el nacionalismo vasco y español y debido a una práctica auténtica de querer ser revolucionarios, existe ora gran crisis en ETA VI que, a nuestro parecer dispone de pocas alternativas.

La primera de todas supondría una lucha meramente interna por alterar la metodología de la organización. Esta alternativa tendría como máximo fruto la democratización del aparato organizacional dando mayor poder de decisión a los diferentes grupos de base. En contraposición a la actual metodología pequeño-burguesa de dirigismo verticalista el debate se entablaría sobre el cómo y con qué medios la base comenzaría a tomar por su mano los asuntos más importantes de la organización. Sin embargo creemos que esta alternativa deja de lado al verdadero problema cual es LA CIARIFICACION EXTERNA DE ETA, es decir, saber qué intereses objetivos van a seguir vigentes en la organización cara a la lucha de clases o qué otros nuevos intereses van a sustituirlos. Podría suceder en el mejor de los casos —aunque somos escépticos a creerlo— que la 'burocracia" fuese barrida por la "basecracia", pero esa posible purificación de métodos no atañe todavía en nada a la representatividad social de ETA la cual seguiría siendo la misma de antes.

Sin embargo este primer lavado interno puede desembocar en una alternativa revolucionaria a condición de entablar en el seno mismo de ETA una lucha de clases. Se trata de que los militantes que emprenden esta tarea sitúen tu organización en todo el conjunto global de lo que en la sociedad vasca sucede, que no es sino situarla en el contexto de la lucha de clases de nuestro pueblo (situación de extrema debilidad política de la clase obrera por una parte y situación de potencial nacionalista siempre dispuesto a emerger, por otra : pero teniendo en cuenta que es solamente la primera la única que algún día podrá ofrecer alguna alternativa de libertad para Euskadi)

Entablar una lucha de clase en el interior de ETA es apercibirse de lo que ETA ha representado y representa y del porqué en ciertos momentos aparecen crisis tan profundas cono la actual. Esto representaría una autocrítica a nivel de organización única condición mínima para cambiar en realidad la representatividad de clase; y tal autocrítica supondría llevar el debate no solamente dentro del coto cerrado de la militancia de una manera clandestina (como está resultando hoy), sino ampliarla a todo el pueblo y, en especial, a todos los revolucionarios sea cual fuere su pertenencia política. Porque ETA y su lucha han repercutido en el combate clasista de Euskadi haciéndolo balancear hacia una clara demarcación de clase, por lo que su autocrítica exigiría precisamente desvelar los intereses que ha servido y los mitos que ha podido originar obstruyendo de esa manera el nivel combativo del proletariado.

Pero ¿es posible esta autocrítica? ¿es posible entablar una lucha de clases al interior de una organización pequeño-burguesa?. O lo que es lo mismo ¿puede tal lucha de clases interna —que debería revestir una lucha ideológica y una práctica de clase diferente—efectuarse en el seno de una organización no proletaria?. La historia de ETA nos ha demostrado que es imposible: fracciones de los mejores militantes irán abandonándola paulatinamente a medida que vayan comprendiendo el verdadero puesto pequeño" burgués que su organización tiene reservado.

Esta otra nueva tendencia dentro de ETA podrá quizás —y lo dudamos— arrastrar a algunos sectores de la base, pero si de verdad presentan nuevas alternativas de clase acabará escindiéndose de ETA. Porque esta organización como vehículo de expresión política e ideológica de ciertas capas de la pequeña-burguesía vasca, es y será una necesidad para ellas. En efecto éstas están necesitando tanto una ETA militar como una ETA implantada dentro de la clase obrera defendiendo cubas sus intereses de clase; y por muy diferentes y antagónicas que puedan aparecer esas dos corrientes, en ciertos momentos álgidos de la lucha de clases en los que la burguesía vasca logre cohesionar se de nuevo a través de unos efectos notorios (coso fueron los de Burgos y como pueden ser cualesquiera otros en el futuro post-franquista que se nos avecina) seguirán representando al unísono a esa nueva fuerza social. E incluso entonces la pequeño-burguesa y reformista ELA podrá ser una organización más de “cemento” para que todo ese fenómeno social pequeño-burgués sea finalmente encuadrado en los correajes de burguesía peneuvista, en los correajes burgueses que el PC está ansiando obtener para todo el conjunto del Estado (y en Euskadi a través del reforzamiento de un fantoche gobierno vasco erigido por arriba).

Para concluir opinamos que la alternativa revolucionaria que pueden dar militantes de ETA es exterior a la organización misma, en el sentido de apoyar el potencial del proletariado y en la medida en que no traten ya en a delante de guardar esa preciada caja milagrera que nos estaba haciendo creer dirigirnos a la toma del poder o a la "creación” de un Partido Comunista, sino en la medida en que traten de aumentar la potencia y las luchas del proletariado porque LA EMANCIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES DEBE SER LA OBRA DE LOS MISMOS TRABAJADORES.

Esos militantes de ETA si pretenden cambiarla deberán empezar por cambiar su contenido y su función de clase , y no supliendo política e ideológicamente la incapacidad de la pequeña-burguesía vasca, sino acrecentando por la base todas las luchas obreras y la capacidad política del proletariado. Grupos de trabajadores y de estudiantes revolucionarios salidos de esa ETA y revolucionarizándose a través de la lucha ideológica abierta y llevando una práctica de apoyo incondicional a las luchas obre ras y estudiantes podrán ir mostrando en Euskadi en compañía de otros grupos similares que el único camino de la libertad no pasa por el politiqueo por arriba ni por el milagrismo de unas siglas sino por la potencia de cía se de los de abajo. Todo ello traerá consigo la unidad de clase que tanto echamos en falta porque LA CLASE OBRERA NO ESTA DÉBIL PORQUE ESTA DESUNIDA SINO QUE ESTA DESUNIDA PORQUE ES DÉBIL POLITICAMENTE E IDEOLOGICAMENTE. El incremento de clase engendrará la unidad de clase y ésta hará en su momento surgir una vanguardia, la más audaz en las luchas y la más justa en las teorías.

Es pues la lucha ideológica tomada como práctica social global la única palanca que logrará hacer pasar a todos los revolucionarios de todas las organizaciones (también a los de ETA) a servir verdaderamente al proletariado y no a dirigirlo. Es su práctica social en la línea de masas la que solamente hará viable un futuro de libertad socialista.

HASTA EL PRESENTE TODOS LOS MOVIMIENTOS HISTÓRICOS HAN SIDO REALIZADOS POR MINORÍAS,EN PROVECHO DE MINORÍAS. EL MOVIMIENTO PROLETARIO ES EL MOVIMIENTO ESPONTANEO DE LA INMENSA MAYORÍA EN PROVECHO DE LA INMENSA MAYORÍA.

 

 octubre 1971

ANEXO. 3 documentos de ETA VI"

  

Carta a los Makos

 

EN EL AÑO DEL FRENTE NACIONAL, a 19 de Mayo 1970

“(...) No henos recibido ninguna noticia critica o comentario al último "comunicado a todos los Makos", que enviamos en Marzo. Allí os explicábamos nuestros proyectos para la campaña Batasuna a realizar entre Marzo y Agosto de este año del FNV Ahora mediada la campaña, os escribimos de nuevo para contaros como van las cosas.

Aberri eguna resultó bastante flojo. No hubo nada, excepto algo en los montes. Como novedades a señalar:

1) el PC sacó (creemos que por primera vez en su historia) propaganda apoyando el A. E.

2) Nosotros sacamos bastante propaganda (Batasun nº 1 y hojas de agitación especializadas encada zona) En Donosti se nos estropeó una de las latas a última hora y solo pudimos sacar 3.000 Pero parece ser que algún grupo no encuadrado le gustó y se decidió a reproducirlo por su cuenta.

3) E.G.I. aceptó entrar en contactos con nosotros y alguno del P.N.V. (aún nivel personal, individual) pidió conversaciones. En el número siguiente de "Euzkadi obrera" el P.C. sacó una editorial titulado: "Cuidado con las demoras", claramente dirigido a nosotros, instándonos a acelerar los contactos "por arriba" para constituir un frente con P.N.V., E.L.A. , etc..

En Gernika (Batasun Eguna) hubo bastante gente. Recogieron 350 carnets (aunque muchos eran gente del pueblo) Los que no pudieron entrar se concentraron en Amorebieta (unas 2.500 personas, quizá más) Se gritó "Askatasuna" y "Batasuna" y se tiraron unos cuantos Kolotov. En total (entre Gernika y Amorebieta) hubo 74 detenidos de los cuales 35 pasaron a comisaría, 4 al cuartelillo de la G.C. quedando el resto en libertad.

Quizás esperábamos que iba a ir más gente, pero también es cierto que desde lo de Erandio (y antes desde el funeral de Txabi en Bilbao) no había una manifestación así. Para este día lanzamos el Batasuna 2 y 3 relacionando en éste el batasun eguna (unidad del pueblo) con el 1 de Mayo (unidad de la clase obrera como Vanguardia del Pueblo organizado en Frente). Para estos días (B.E. y el 1 de Mayo) hicimos muchas pintadas. También miles de "pegaminas", una nueva técnica: papeles de esos con pegamento por una cara, como los de las zapaterías. Se recortan rectángulos de 10x5 cm. Y se imprimen slogans con una imprentilla barata; de las que usan los niños. Cada zona tiene la suya. Luego es fácil pegarlas en trenes, escaparates y bancos de jardines, etc.. Resulta muy bien. Hicimos 7 u 8 modelos por ejemplo: "Trabajadores de Euskadi, todos a Gernika, ETA...” Sin embargo la novedad fue el lanzamiento por parte de E.G.I. de 120.000 hojas (!) apoyando el B.E. y la idea Frente Nacional. La titularon "Batasuna" como nosotros, y en el encabezamiento pusieron las fotos de Artajo, Etxebarrieta y Azurmendi. Desde entonces Radio Euskadi ha estado diciendo que las hojas fueron financiadas por E.T.A. El contenido del panfleto era una síntesis de lo que nosotros decíamos hace tan solo 3 anos, en Zutik 47. Están donde nosotros estábamos en el 67.

A algunos ha extrañado que justamente ahora, cuando parecía que Íbamos a dar el salto hacia la izquierda, estrechemos lazos con E.G.I. y busquemos acuerdos con P.N.V. (es decir, con la derecha). Vale la pena detenernos en esto.

Una comisión está preparando una ponencia sobre el problema de las alianzas. Se supone que será un tema muy debatido en el Biltzar y nuestra política de alianzas será la que resulte de tales discusiones. De todas formas, las líneas de que partimos son, más o menos las siguientes:

- A un nivel de base, de estructura, socioeconómico, la contra dicción principal es la que opone a la oligarquía frente al pueblo (proletariado y sus aliados).

-Este enfrentamiento es una manifestación de la lucha de clases.

- En Euskadi, la lucha de clases toma la forma de (encarna en) una lucha deliberación nacional.

- Los sectores populares de la burguesía tienen intereses anti oligárquicos pero no tienen una política autónoma (como clase) La única política de la burguesía nacional es capaz de seguir por sí misma, es, hoy, una política de contemporización con la oligarquía, una política pro-oligárquica.

- El proletariado si tiene una política anti-oligárquica (como respuesta global y autónoma) y es hoy capaz de realizarla. (No hace unos años. En esto tuvo razón Carrillo cuando en los años cuarenta se dedicó a atraer intelectuales, universidad y artistas sobre todo: intelectuales burgueses que "acompañasen" si quiera fuera simbólicamente, a una clase obrera absolutamente perpleja e indefensa.)

- Los sectores burgueses populares (con intereses anti-oligárquicos) sólo participan en la lucha en la medida en que sean arrastrados a ella por la práctica política del proletariado.

- En Euskadi, este arrastramiento, sobre la base de unos intereses, insisto compartidos, se produce sin embargo en razón , fundamentalmente, de la existencia de factores tales como: tradición vasquista, cultura nacional, etc. O sea: solidaridad de tipo abertzales. La contradicción nacional como fundamental factor de unidad de varias clases.

- Por todo ello, la disposición de las fuerzas populares toma en Euskadi la forma de Frente Nacional de liberación y el contenido de su lucha es el de la Revolución popular-nacional, como previo paso para la Revolución Socialista (como en Cuba y China).

- El Frente Nacional agrupa a distintas clases. El proletariado como, clase es no solo la única capaz de dirigirlo sino también la única clase capaz de crearlo y consolidarlo. La única clase de crear, con su práctica política, una dinámica pro-frente. Los sectores populares de la burguesía nacional son arrastrados por la práctica política de la clase obrera en la medida en que tal política sea justa, es decir, la política históricamente adecuada a las condiciones actuales. Estas nos definen como tarea inmediata la realización de la RE. popular ( y no de la revolución socialista). Por tanto la política del proletariado deberá ser una política de lucha popular. Esta lucha popular (en Euskadi con la forma de lucha de liberación nacional) o es dirigida por la clase obrera o no existe. Y si es dirigida por la clase obrera, el posterior paso a la dictadura del proletariado y revolución socialista es tan inevitable como lo va ser (lo es ya) en Cuba, China, etc.. Ser socialista significa hoy luchar por objetivos populares (o sea: no estrictamente socialistas sino antioligárquicos)

- Al proletariado le interesa el pacto con estos sectores de la burguesía popular. Hacer política es, en último término, aumentar la propia fuerza y disminuir la del enemigo. En este sentido puesto que hay posibilidades (en Euskadi mucho más claras que en el resto de la península y Euskadi su más que en Euskadi norte) para que la burguesía no monopolista venga da nuestra parte.

- En lo que contribuye a aislar al enemigo y a fortalecer nuestras filas sería criminal y estúpido prescindir de tal posibilidad, Lenin dice: los pactos son inevitables y en la medida en que lo son, no se trata de no hacerlos, sino de ser capaces de mantener la independencia de la política de clase en el seno de tales pactos.

-El proletario como clase, es la única fuerza social capaz de erigirse en vanguardia en una revolución nacional-popular significa ser los primeros en la defensa del euskera, los más abertzales, los primeros en la lucha antimonopolio, etc., y en eso consiste, en las condiciones históricas dadas, el ser socialista (y no reivindicaciones que no son de la revolución popular sino de la posterior revolución socialista: socialización de todas las empresas, etc.)

- La dirección del proletariado como clase (“Como clase organizada en partido político” dice Marx en el Manifiesto) no solo garantiza el posterior paso al socialismo, sino que es además imprescindible para llevar hasta el final la misma revolución popular (aquí ahora igual a lucha de liberación nacional) sin quedarse en estatutismo o cualquier otra mistificación.

- Ciertamente, en una lucha de liberación nacional el instrumento fundamental es el Frente: pero el nacimiento, desarrollo y consolidación del Frente está en relación directa con el nacimiento, desarrollo y consolidación de su vanguardia, el partido obrero. Y viceversa. El nacimiento etc. del partido obrero está (en una situación de lucha de liberación nacional) en relación directa con el nacimiento, desarrollo, etc., del Frente.

- De manera que tenemos que esforzarnos a la vez en potenciar la creación del Frente y la del partido. No se trata de una cuestión de etiquetas, el absurdo, por ejemplo de que en una Asamblea I. se trasforme, por decreto (o sea, verbalmente) en Partido comunista vasco o cosa similar. Pero tampoco se trata de esperar (sentados) a que “las condiciones objetivas.... y bla, bla, bla. En concreto, tras los últimos 2 o 3 años de radicalización de la lucha abertzale (el despertar al pueblo de que habla el Zutik 50 y el reciente Batasuna 5) las condiciones parecen buenas para ir ya desde ahora a la constitución del germen de F.N. en que se integren varias organizaciones (hasta ahora I. era el Frente, con lo que I. se iría a la vez “especializando” (digamos) como partido de la clase obrera vasca y vanguardia del Frente. Pero esto no es una cosa repentina, ¡zas! I. se convierte en partido sin un largo proceso. Durante bastante tiempo, mientras el Frente no esté en verdad consolidado tendremos que seguir siendo todo a la vez. Pero, repito, tal consolidación sólo se producirá en la medida en que el Frente tenga una vanguardia real. Es una relación dialéctica. Nosotros tenemos que funcionar como si ya fuesemos la vanguardia en un doble sentido: primer movimiento: hacia la derecha (por decirlo de alguna manera). Acercamiento con las otras organizaciones vasquistas para constituir el Frente. Se trata de hacerles un hueco, de ponerles en postura apta para ser arrastrados en cuanto representan a la burguesía nacional, con intereses antioligárquicos per sin una política independiente de la del resto de la burguesía, para ser arrastrados, digo, por la dinámica abertzale del Frente (que es movido a su vez por su vanguardia, el Partido Langille, que tiene una respuesta política frente a la oligarquía).

- La creación inmediata de este germen de F.N. aun siendo apoyada en acciones comunes de base (ejemplo, la actual campaña batasuna, con manifestaciones, octavillas, funerales...) se puede abordar, pensamos, por arriba. Así como la campaña B.A.I. del verano-otoño 67 era por abajo (así se concibió y así se realizó porque no había condiciones para más) pensamos que ahora se puede llegar a acuerdos formales con E.G.I., P.N.V., JAGI-JAGI, Grupo de Txillardegi, etc. Según nuestra planificación, para fines de año (por eso “año del F.N.”) tendremos que haber constituido una mesa con todas esas fuerzas, excepto quizás con E.L.A., que sólo entrará cuando vea algo muy en marcha muy consolidado. Estamos en contacto con E.G.I. y es fácil (si todo va bien) que pronto podamos sacar un periódico de noticias, no ideológico, que se llamará “Berriak” y en cuyo consejo de redacción entrarán militantes de E.G.I. y  E.T.A. a partes iguales. Está también a punto de aparecer en Francia (Maspero) e Inglaterra un libro nuestro titulado: “La represión en Euskadi”, que tras mil líos y discusiones hemos decidido firmar B.A.I., explicando en el prólogo el significado de la sigla. Esta cosas crean el hueco. No podemos tomar la postura del jugador de ajedrez que sólo piensa en una jugada, sin fijarse en lo que hace el otro, y que por eso mismo acaba perdiendo. No podemos decir que queremos la unión si luego hacemos una política excluyente o sectaria (como los chinos o los likis), como os decíamos, este acercamiento lo hemos planificado en campaña y vamos cubriendo los pasos poco a poco. La planificación es de Navidades, o sea por adelantado y no a base de ir aceleradamente y a última hora, “aprovechando las oportunidades” (estrategia-suma de tácticas, decíamos antes, copiando a Debray) El que hay prevalecido el criterio de firmar B.A.I. y no I. Significa (aparte otras razones, el libro ideológicamente flojo y no convenía que cuando por primera vez nos presentamos en un libro ante la izquierda europea se nos notase demasiado la ignorancia, etc.,) significa, digo, tener en cuenta a los demás, no sólo queremos el Batasuna, sino que lo demostramos con los hechos sacando un libro y una revista con la firma B.A.I. Y F.N., respectivamente. Eso es hacer hueco a los demás, hacerles mover sus fichas en nuestro tablero (pero sus fichas)

Esto se ve también en nuestra propaganda, en los 5 Batasuna aparecidos hasta ahora, en el Zutik 52 (escrito hace tiempo pero no publicado, lo sacaremos para cerrar la campaña), en los 4 Gudaldis aparecidos, etc. Como dice una tonada de Euskadi N. “Aire zahar batean, kanton berria”: un canto nuevo en un tono viejo. A pesar de que en esta publicaciones se dicen cosas nuevas (más, digamos, de “izquierdas”) el lenguaje, el tono, la línea de la argumentación son muy tradicionales: se habla de guerra, de los heroicos gudaris, todo eso. La mayoría de las organizaciones (y nosotros durante bastantes años) hacen una propaganda para militantes. No en el sentido de que sea difícil entender, etc. sino en cuanto que se empeñan en explicar su teoría, estrategia y táctica. Esas cosas las tienen que saber los militantes, es cosa de sus publicaciones internas. Al pueblo hay que indicarle qué tiene Que hacer y por qué. Hay que explicarle para quién se lucha y que la victoria es posible. No se trata, pues, de explicar la filosofía de la revolución, sino de hacerla. Marx dice que la política consiste en realizar la filosofía, que es lo contrario a filosofar. Esta es la política que hemos seguido últimamente con las publicaciones.

En cuanto al segundo movimiento: hacia adentro y hacia la izquierda, hacia la creación del Partido de Vanguardia.

No se trata de "I. deviene Partido", sino de un proceso en que se busca la unidad práctica (por la base en este caso) de todo el proletariado de Euskadi; De todo él? Este es el problema a discutir. Hay varios trabajos en este sentido de cara a la Asamblea. Esperamos también las aportaciones que alguno de vosotros  habéis prometido sobre este tema. Nuestra postura en la Asamblea será más o menos ésta: (adelantamos que, tanto en el interior como en el exterior, hay posturas más a la izquierda y más a la derecha, la de Pravi en particular.)

A nuestro juicio las clases sociales que nos interesa, susceptibles de participar en la revolución vasca son:

- Burguesía antimonopolista abertzale (o abertzalizable, como por ejemplo los campesinos carlistas, etc.)

- Todo el proletariado de Euskadi, sea o no abertzale hoy.

Por de pronto, pues, no nos interesa la pequeña burguesía u otros sectores antimonopolistas no abertzales, pues creemos que sólo en razón de (o fundamentalmente por) el sentimiento, nacional será arrastrada esta burguesía hacia posiciones revolucionarias (excepto en "la tormenta final", en que casi toda la burguesía antioligárquica, abertzale o no vendrá con nosotros.

Se trata, pues de determinar quienes forman parte del pueblo (en cuanto que el enfrentamiento es: pueblo contra oligarquía en un país privado de su soberanía nacional).

De siempre, el problema ha sido el de los inmigrados. No se trata de un problema de detalle, pues probablemente el 60% de los obreros de Euskadi son de origen no vasco. Prescindiendo de las concepciones racistas, o jurídicas, la respuestas que desde el nacionalismo hemos ideo dando en los últimos anos son a) IV Asamblea: lo que determina la pertenencia al pueblo vasco conciencia nacional. Como la mayoría de los obreros inmigra dos no tienen conciencia nacional vasca, no pertenecen al pueblo vasco. Los que critican esa concepción hacen la acusación de subjetivismo, idealismo, etc. No hay que hablar, dicen, de conciencia, que es un término psicológico, sino de intereses nacionales, que es un término social. Los intereses (como la concepción del mundo, como la práctica social, etc.) vienen de terminados por la pertenencia a una u otra clase. A su vez se pertenece a una u otra clase según la posición que se ocupe en las relaciones de producción. Los intereses económicos, pues , estarán a la base. Pero eso no significa que las clases se diferencien sólo por sus intereses económicos. Sobre la base de tales intereses, cada clase tiene sus propios intereses culturales, políticos e ideológicos. Por tanto no habría que hablar de conciencia nacional, sino en todo caso, de intereses nacionales. La conciencia nacional no está por encima ni es independiente de la lucha de clases. En un momento dado. En un momento determinado, unas clases (el pueblo) tienen contradicción de intereses con otras clases (oligarquía). Lo que da unidad a las clases que componen el pueblo no es la conciencia (psicologisino) sino los intereses económicos, culturales, políticos e ideológicos. Tal es un interés de las clases populares la destrucción del monopolismo (que pertenece al campo de los intereses económicos como por ejemplo, la defensa del euskera (que pertenece al campo de los intereses culturales).

- Concepción antropológico cultural

Está desarrollado en el inédito Z. 49-50 que no se llegó a publicar al perderse la segunda parte; pero la primera (concepto de cultura etc.) se publicó como charla en algunas zonas. Sirvió de base para la elaboración del Kemen sobre F. Cultural de Octubre 69.

A cada recto del medio el hombre opone una respuesta (contestación) cultural. Así se va humanizando y desarrollando. En un momento, la respuesta es la revolución. Esta respuesta no se da en el vacío sino sobre previo de respuestas ya aceptadas por el grupo (su cultura). El pueblo Vasco, en su lucha por humanizarse ha ido creando una cultura (sistema de respuestas) que constituyen la base, el "líquido cultural" en el que la nueva respuesta (revolución) se ha de producir. Esta base cultural es transmitida de generación en generación y se manifiesta en la formación psíquica o idiosincrasia, que se encuentra sistematizada y sintetizada en el idioma, el euskera en nuestro caso, expresión de una peculiar concepción del mundo. El vasco que carezca de euskera está enajenado en su más íntima personalidad. Pueblo Vasco es el conjunto de hombres retados por una realidad que impide su desarrollo como colectividad humana específica, como comunidad cultural de base lingüística.

Esta concepción es (o era, en su día) relativamente original y relativamente brillante por lo que el Kemen de octubre ha tenido críticas muy favorables. Pero se trata de una concepción ideológica. Su traducción a la política puede revestir diversas formas, por ejemplo:

- En el 66 (creo que en la primera edición del informe verde no revisada) se dice que, puesto que estamos oprimidos naciónal, social y culturalmente, la vanguardia de la lucha revolucionaria (y vanguardia por tanto del F.N.) había de ser el proletariado abertzale y euskaldun, en cuanto son los que recogen en sí todas las contradicciones, en cuanto son los más oprimidos en todos los aspectos. La vanguardia no es por tanto una clase, sino un sector cualificado de una clase, (sin embargo en el mismo informe verde y así quedó aprobado en la primera parte de la V se define pueblo=el oprimido, es decir todo el que es oprimido en Euskadi por una única realidad opresora).

- Pravi, de conceptos antropológicos-culturales-étnicos deduce la siguiente política respecto a los inmigrantes: "El punto límite de la inserción de los inmigrantes en el pueblo vasco es la adquisición del euskera, y el punto mínimo es la aceptación consciente y formal, ya desde fuera, de la política monolingüística del futuro estado vasco". Como el reducto del euskera (nos guste o no, dice Pravi) es hoy el caserío y es en él donde se conserva lo autóctono en forma no envilecido, el partido que dirija el frente nacional será el ELNAS (Euzkal langille nekasarien alderdi socialista) alianza proletariado y campesinado euskeldunes. La argumentación está tomada de Paul y de la guerra campesina China. También de Txillardegi y sus elucubraciones estructuralistas-Althuser dice que el estructuralismo es empleado por la burguesía ilustrada para hacer un anti-marxismo tan civilizado como reaccionario. En el caso de Txillardegi, eso es cierto. (Otras concepciones también de base antropológico cultural relacionan el aspecto cultural de nuestra opresión con el aspecto estrictamente clasista de toda opresión; Así por ejemplo, partiendo de Adam Schaff Haveman, el Kemen de octubre, la ponencia "lo que es terreno del pensamiento " etc. Otras son más "templadas" respecto al monolingüismo ("también existe una forma de hablar el erdera por los vascos no euskaldunes que es tan distinta del español hablado en Jaén, como lo puede ser el español hablado en Lérida del catalán habla do en Barcelona") que es lo que decía Txabi en los últimos meses de su vida, después de haber aprendido como era su obligación el euskera pensante etc. De cada una de tales concepciones se deducen distintas políticas y es esto lo que ahora nos interesa. Por que si bien es cierto que el planteamiento cultural puede servirnos (nos está sirviendo) para aclarar determinados aspectos de nuestra teoría revolucionaria, las conclusiones políticas de algunos (Txillardegi, Pravi, Paul, informe ver de...) llegan partiendo de esa base ideológica, pueden ser criticadas desde la política y desde ahora mismo.

Desde hace muchos años (Z. 37-38 etc.) venimos diciendo que los trabajadores inmigrados están interesados objetivamente en la revolución vasca y que nuestra labor en este sentido tiene que ser "la incansable explicación y aclaración..."

Ahora bien, podemos de verdad ganarnos las masas inmigradas si vamos a las minas y a las fábricas hablando de la etnia vasca diciendo por ejemplo, "que se les considerará pueblo vasco desde el momento en que acepten como propia la política de estricto monolinguismo euskerico"?. No se trata aquí de negar la validez científica de conceptos como etnia etc., sino de negar su validez política. Seguramente se puede argumentar y demostrar que la política monolingüística es justa, que lo vasco reside en el caserío, que la verdadera vanguardia debiera ser el proletariado euskaldun con conciencia nacional, o que el marxismo no recoge satisfactoriamente los elementos étnicos culturales como factores del desarrollo histórico social. Del mismo modo, por ejemplo, que M. Thorez "demostraba" hace 20 años mal interpretando la teoría de la pauperización creciente de Marx y eruditas estadísticas que el obrero francés vivía peor en 1956 que en los tiempos de Marx. Semprun comenta que bastaba salir a la calle para darse cuenta de que tal verdad científica era, políticamente falsa, y que por eso la política del P.C fue errónea durante tantos años.

Hay “verdades" que por su esterilidad e inoperancia política se convierten en verdades abstractas o sea en lo que Althuser llamaría "mentiras políticas" (sabemos que en varios macos tenéis "la revolución teórica de Marx". Hay que leer también Lenin y la filosofía y "la Filosofía como arma de la revolución" de Althuser. En los macos en que haya posibilidad sería interesante organizar cursillos sobre Althuser.)

  Un ejemplo que nos toca de cerca es el de las posibles verdades (abstractas de los likis). Aunque algunos de sus planteamientos "científicos" fueron correctos (incluso muchos de sus planteamientos), han demostrado no tener —políticamente— razón en nada, estar equivocados en todo en cuanto que han "conseguido el difícil record de aislarse del pueblo.

Sobre el problema concreto del monolingüismo, el mismo Txillardegui, ha dado marcha atrás y ahora mantiene la necesidad de defender consignas bilingüistas puesto que desde el monolingüismo español en que nos encontramos, el bilingüismo es justamente lo que se trata de conseguir (Marx en el Manifiesto arre mete contra no se que grupo alemán de "terribles revolucionar! os" que se pasaban el tiempo huyendo de la labor concreta so pretexto de que la libertad por la que entonces luchaban el proletariado alemán no era la "verdadera" libertad, criticando, dice Marx aquello que todavía estaba por conseguir).

En cuanto si a la vanguardia debe ser el proletariado euskeldun y abertzale:

Cuando se dice que el frente ha de ser dirigido por el proletariado o cuando se dice que la revolución de nuestra época la ha de realizar el proletariado siempre, en fin, que decimos que la clase obrera es el agente revolucionario se nuestra época, la clase que ha de transformar la sociedad capitalista —explotadora— explicamos:

- Por ser la más oprimida


- Por ser la clase más numerosa

En Euskadi la clase obrera es la más numerosa (entre el 55% y el 60%). Pero el proletariado abertzale y euskeldun (que insisto , no es una clase sino un sector cualificado de una clase) representará entre el 5 y 10% de la población. No sería pues la clase más numerosa. Una vez más, una concepción verdadera de laboratorio, lleva a una conclusión política falsa. La clase mayoritaria, la clase obrera, está interesada objetivamente en la revolución. Y si realmente queremos que primero la historia el la historia de la lucha de clases, segundo si la lucha de clases encarna en Euskadi en la lucha de liberación nacional, está objetivamente interesada en la revolución vasca. A su vez, la revolución vasca tiene un contenido que no depende del capricho de nadie sino que viene fijado por unas condiciones reales. Estas condiciones nos llevan a un planteamiento de revolución popular nacional.

- Concepción del Z. 51. Allí se da una definición de P.T.V. Esta expresión que apareció por primera vez en el Z. 44 está tomada de Mao y equivale al de pueblo, o sea, clase obrera y sus aliados. La definición del Z. 51 es, "El que vende su fuerza de trabajo en Euskadi en situación de dependencia nacional". Esta definición fue inmediatamente criticada por Pravi y su grupito de Bélgica, acusándola, con los argumentos de siempre en él.

(Euskadi no es una nación oprimida sino una nación colonizada
y explotada por explotada. Nuestra lucha no es contra la oligarquía sino contra España y Francia, monolingüismo, etc. acusándola, digo, de Felipista, porque dice Pravi: "según esta definición todos los que son explotados en Euskadi forman parte del P.T.V., prescindiendo o no que haya o no conciencia nacional. Tal redundancia, decían, sólo conduce a confusión. Otra crítica se refiere a la ambigüedad de la expresión "que vende su fuerza de trabajo", pues si esto está claro en China ( por eso PTCH en lugar del siempre pueblo Chino por que el fundamental aliado de la clase obrera era el campesinado, que si vendía su fuerza de trabajo) no resulta tan claro en Euskadi, pues pudiera pensarse que se excluye a la burguesía nacional.

- Otra posible definición de pueblo es la siguiente: “El pueblo vasco lo forman quienes llevan (o están objetivamente destinados a llevar) una práctica política de liberación nacional. No siempre.

No se parte pues de la causa (del reto) sino de la respuesta (la negación de la causa). Esta definición forma parte de un trabajo titulado “Teoría del pueblo a través de la práctica política de ETA”, escrito en Euskera. Sus 150 pág. Están dedicadas a explicar el significado de liberación nacional, práctica política. etc.

De esta definición puede deducirse que todo el proletariado en Euskadi forma parte del pueblo vasco. Pero el camino lógico que nos lleva a aceptar esta definición no es “puesto que el pueblo es tal y tal, todo el proletariado de Euskadi forma parte de él”, sino al revés: Presto que por razones políticas deducimos que la clase obrera unida como clase y organizada políticamente como partido debe dirigir la revolución casca si queremos que tal revolución se realice, buscamos una definición de pueblo que le sirva de sostén ideológico.

Esta forma de pensar es una aplicación del principio que siempre hemos defendido: la teoría es el resultado de la práctica. Y del proletariado: se es lo que se hace. Todo este largo trozo sobre as posibles distintas concepciones de pueblo venia a cuento de qué clase nos interesa de cara a la revolución vasca. Tened en cuenta que todo esto no es una argumentación, sino una serie de puntos que había que demostrar uno a uno por separado.

Recordando lo dicho: para tomar el hilo nuevamente:

1) la lucha de clases toma en Euskadi la forma de lucha de liberación nacional.

2) organización fundamental-frente

3) pero el frente se crea y se consolida en la medida en que se crea y se consolida el partido de vanguardia (partido langille)

4) luego el frente y partido se desarrollan en una interrelación dialéctica y plantearse el problema frente, es plantearse desde ahora el problema partido.

5) las clases que debemos arrastrar hacia el F son:

-sectores abertzales (o abertzalizables de la burguesía monopolista)

- proletariado de Euskadi

6)  el partido de vanguardia no es una I. que cambia de nombre, sino el partido de todos los trabajadores de Euskadi

7) su política actual ha de ser la política de vanguardia de la revolución popular nacional, es decir de la revolución históricamente necesaria aquí ahora. Eso se traduce como política abertzale.

8) por ello desde ahora un doble movimiento

  1. a) hacia la derecha (por decirlo de alguna manera) para hacer hueco y arrastras a la burguesía abertzale (representada hoy por EGI, ELA, etc.) hacia posturas Frente
  2. b) hacia la izquierda, atrayendo a toda la clase obrera vasca hacia una política obrera-abertzale que la faculte como vanguardia del F.

Ejemplo del primer movim. Puede considerarse la campaña batasuna. Para 7 de Junio (aniversario de Txabi) hemos sacado propaganda titulando: “7 de Junio día de Etxebarrieta, artajo Asurmandi”, para consolidar el acercamiento con E.GI. La policía ha intuido por donde van las cosas y ha sacado varias hojas firmando E.T.A. insultando al P.N.V., invitando a boicotear el Aberri-Eguna, la manifestación de Bizkargi, etc. En Donosti ha aparecido una hoja firmada “Estudiantes socialistas vascos” en que se dice que la Asamblea de E.T.A. se acaba de celebrar en Bélgica se ha impuesto la línea españolista de Escubi (¿) y otras cosas por el estilo (dando nombres, hablando de la línea FO etc., siempre en el sentido de enfrentarnos con E.G.I., P.N.V., etc.) La policía se refina.

En cuanto al segundo movimiento, que como hemos dicho, será fundamentalmente a nivel de plataformas conjuntas de actuación por la base, en comisiones, Batzarres, comités antirepresión, campaña Amnistía, etc., hemos logrado algunos éxitos en Vizcaya pero casi nada en el resto. Hay buenas perspectivas en Iruña. Estas plataformas serían por así decirlo, el paso previo hacia la entrada en el frente, que hoy milita con los chinos en “Komunistak”, en los movimientos izquierdistas, etc., vendrán al frente en la medida en que la radicalización de la lucha revolucionaria vasca, convenientemente dirigida por su incipiente vanguardia (I.germen de vanguardia) lleve a tales plataformas a realizar una práctica política directamente inserta en la lucha popular nacional.

Sobre todos estos problemas hay, de cara a la Asamblea, otras formas más a la izquierda (por ejemplo: por qué el F; es la organización fundamental de esta etapa de la revolución? No estamos haciendo el juego a los reaccionarios del PNV y comparsa alargando su agonía?) o más a la derecha (Etnia, país colonizado, lucha contra España y Francia). Insistimos que todo esto está por demostrar y que en este sentido, esperamos vuestras aportaciones, y ahora ya con urgencia, aplazando las otras cosas que tenéis entre manos, naturalmente lo ideal sería que os pudiésemos mandar todas las ponencias y vamos a procurar hacerlo, pero no estéis esperando para poneros a trabajar porque a lo peor no podemos mandarlas, por lo menos no todas. Con el material que tenéis, de todas maneras podéis poneros ya a trabajar.

De varios makos nos preguntáis qué política debéis seguir en las relaciones con los partidos de oposición españoles. En cada caso concreto veréis qué política es más conveniente seguir. Por nuestra parte os ponemos las líneas generales de vuestra postura en este sentido:

La revolución vasca es un proceso político autónomo, lo cual exige que nuestra independencia estratégica sea mantenida. Ahora bien: nosotros solos no podemos enterrar al fascismo. Por otra parte, el afirmar que como somos vascos y n españoles nos da igual que hay en Madrid un gobierno u otro es otra verdad abstracta o falsedad política, porque es evidente que no nos puede resultar indiferente cual es la naturaleza del poder que nos oprime, y debemos participar con los demás pueblos peninsulares en la destrucción del fascismo. En tiempos no demasiado lejanos hemos dicho cosas como “preferimos antes una Euskadi fascista que una Euskadi española”, que no es sino ponerle txapela a la sentencia de Calvo Sotelo, cuando decía que prefería una España roja antes que una España rota o bien hemos dicho (Z. 44) que como la contradicción principal es la nacional hagamos primero la casa (Euskadi) ya veremos luego de qué color la pintamos, como si esto fuera un problema secundario, como si la misma construcción de Euskadi fuera independiente del contenido (color) de nuestra lucha, independiente de las clases interesadas en tal construcción. A partir del 66-67 se habla ya en otro tono, reconociendo que ninguna opresión está por encima o al margen de la lucha de clases y que la opresión nacional no es sino la forma de opresión que unas clases ejercen en un momento dado sobre otras clases.

Si admitimos (basándonos precisamente en la práctica, en una dinámica visible) que la lucha de clase tome hoy en Euskadi la forma de lucha de liberación nacional, esta lucha es nuestra aportación concreta a la tarea común es este sentido, de destrucción de las oligarquías franquistas (pues no existe una oligarquía vasca diferenciada respecto a una oligarquía madrileña o andaluza). No se trata solo de la solidaridad que podemos expresar, diciendo por ejemplo que la lucha del pueblo vietnamita y la nuestra son una misma lucha, la lucha del pueblo vietnamita y la nuestra son una misma lucha, en cuanto que se trata de combatir al imperialismo, enemigo común de todos los pueblos. Se trata de una solidaridad mucho más directa. Para la mayor parte de nuestro pueblo, o sea para Euskadi Sur nuestra lucha aún siendo una única lucha tiene 2 aspectos:

1) -lo que hay que destruir: el franquismo, la oligarquía

2) -lo que hay que construir: el estado socialista vasco

Para llegar a 2 hay que pasar por uno. Pero no es que se trate de dos combates diferentes. Los que impiden nuestro desarrollo como pueblo son precisamente los oligarcas fascistas. Se trata pues de dar un contenido vasco a nuestra lucha antifranquista (o sea, nuestra aportación a la tarea común). No se trata sólo de que si no damos un contenido vasquista a I.) no llegaremos a 2 sino que incluso para que nuestra aportación a la tarea común de destrucción del franquismo sea óptima, debemos recoger la contradicción nacional (cuya fertilidad revolucionaria nos parece hoy evidente). Eso significa que nuestra lucha antifranquista se adjetiva como lucha antifranquista vasquista Esta adjetivación es lo suficientemente determinante como para que nuestra lucha deba disponer de autonomía estratégica, o sea de disposición de las fuerzas. En Euskadi ambos sectores de la pequeña-burguesía serán arrastrados por la lucha de la clase obrera en razón precisamente del sentimiento nacional. Probablemente, en el resto de la península, eso no pasará excepto en los últimos momentos. Por eso, lo que nosotros aportamos a la tarea común es para decirlo esquemáticamente, el Frente nacional vasco y no únicamente el proletariado vasco.

Pero esta lucha nuestra, a pesar de su especificidad se pro duce en un marco bien definido: la lucha de todos los pueblos peninsulares contra la oligarquía franquista. De tal forma que por ejemplo, la lucha de los mineros asturianos tiene influencia en la posibilidad de llegar a tener nuestra soberanía nacional.

Nuestras relaciones actuales con los partidos de izquierda de los demás pueblos peninsulares son muy cordiales, en particular con los de las demás nacionalidades oprimidas. Igualmente con los partidos franceses, sobre todo con el P.S.U. con el que mantenemos contactos regulares en plan serio (uno de los contactos directamente con su Comité Ejecutivo). Respecto a la polémica entre prosoviéticos o prochinos nos mantenemos neutrales, llevándonos bien con ambos.

Desde luego no es difícil señalar desde un punto de vista teórico, las contradicciones etc. en que caen Carrillo y el carrillismo. Pero de eso ya se encargan los que no tienen otra cosa que nacer (como los likis y los grupitos de estudiantes izquierdistas) nosotros nos contentamos con tratar de que las masas españolas (sobre las cuales tienen influencia esos partido) comprendan el verdadero contenido revolucionario de nuestra lucha. Nos parece que este principio es el que os debe de servir

de norma en vuestras relaciones con los partidos de izquierda españoles. En algunos makos, precisamente para observar una política de neutralidad en lo que nos concierne directamente, las relaciones son muy cordiales y fructíferas con unos y con otros y no vemos porque no puede ser así en todas partes. Hay que hacer un esfuerzo para explicarles nuestra lucha que comprendan que no se pueden dar saltos en el vacío sino queremos vernos como los likis cortados del pueblo.

 

 

Análisis de la coyuntura

Antes de pasar a las manifestaciones concretas de la actual movilización de nasas, hemos de analizar el fondo de la actual coyuntura, es decir las causas de las actuales Manifestaciones, el tronco de donde nace la coyuntura; sólo viendo su trasfondo y sus causas evitaremos desviarnos de las auténticas perspectivas, evitando dar un cauce erróneo a la actual coyuntura y a la vez valorar justamente y con exactitud las implicaciones políticas.

Existe la movilización de las masas por el proceso de Burgos. El fondo de la actual coyuntura es la opresión nacional que viene sufriendo el Pueblo Vasco a través de la historia, por el poder central de las clases poseedoras del actual poder español. El Pueblo Vasco ha manifestado de diferentes formas su repulsa a esta opresión: ETA es una de esas manifestaciones.

Tanto su nacimiento como la totalidad del desarrollo de su acción política tienen un carácter marcadamente abertzale (independiente del sello ideológico, burgués, pequeño-burgués o proletariado). Si bien nuestra acción política se ha centrado primordialmente en una práctica fuera de las masas, fuera de la acción que éstas llevan diariamente, no menos cierto es que las masas se han identificado con ETA en dos formas: en los sectores más conscientes a nivel de militar, engrosar sus filas, ayudar a nivel de que las simpa  (texto no visible.......................) ................. filas, ayudar a nivel de simpatizantes; y otra, más general, a nivel de que las acciones, en conjunto han sido bien asimiladas por el pueblo (por ejemplo todos aplauden los atracos o las bombas, nadie se cree que ETA asesinó al taxista, todos ven en Izko a un inocente), La acción de ETA ha si do vivida por el pueblo y la tendencia casi automática por parte de las masas de excusar a ETA de los "delitos" que nos achacan, nos hace comprender la verdadera incidencia de nuestra acción. Evidentemente ésta no niega el carácter pequeño-burgués de nuestra historia, sino que se trata de situar y marcar las causas inmediatas que conducen a la huelga general política de Bizkaia y Guipúzcoa.

La historia de cierto periodo de ETA culmina con el juicio de Burgos; y este proceso, bien llamado "causa general contra ETA", hace de espoleta para el desencadenamiento del actual movimiento.

Es por esto que la actual coyuntura tiene un carácter marcadamente patriótico, abertzale, y no pacifista; no un carácter simplemente democrático general, sino un carácter específicamente de liberación nacional; la lucha de liberación nacional se traduce en el programa democrático, en la reivindicación del "derecho de los pueblos a autodeterminarse" en la actual coyuntura esto es imposible de ser absorbido por la burguesía en el poder, y a duras penas por la burguesía nacionalista , en virtud de que ETA ha unido de una forma eficaz la liberación nacional con la revolución proletaria; es así que la burguesía nacionalista encuentra (texto no visible.......................) ................. ria; es así que la burguesía nacionalista se encuentra en el ridículo de lanzar sus efectivos propagandísticos y sus hombres a través de la consigna "salvemos a los seis patriotas; mientras estos por su parte en juicio marxistas-leninistas. Esto, que nos sitúa perfectamente en el auténtico con. texto del problema nos da la piedra de toque de lo que debe ser nuestra posterior práctica política

 

Análisis de la coyuntura

El espontaneísmo,- El actual espontaneísmo en la coyuntura.- Cuando anteriormente hablábamos del receso del movimiento de masas, absolutizábamos y nos inclinábamos a pensar en que nuestras tareas eran casi exclusivamente, organizar a las masas; la actual coyuntura nos ha presentado ante una huelga nacional política, donde se ha llegado a un enfrentamiento con las fuerzas de represión que no se producían con tal magnitud desde la república, esto unido a las enseñanzas que de las revoluciones en los países industriales (tanto fallidas como triunfantes) se pueden sacar, que consisten en la enorme carga de espontaneísmo que viene unida intrínsecamente, a todo salto del "estatus quo" (hablamos de espontaneísmo en el sentido de los acontecimientos, primero no previstos por los partidos, y segundo que superan la acción de estos partidos). El espontaneísmo en general, y en partí cular en este caso, es consecuencia de una coyuntura tal, que impulsa a las masas a salir a la calle, aunque ni en esto hemos de absolutizar, ya que siempre existe una carga importante de la incisión que los "luchadores" de la clase y los partidos realizan en su labor constante. Nos enseña esta coyuntura que las masas que se encuentran “frías" ante reivindicaciones económicas, sin embargo actúan resueltamente cuando existen motivaciones cono el actual juicio de Burgos. Es de destacar así mismo, contradicción a ciertos mecanicistas, que el espontaneísmo actual y general desaparece al mismo tiempo que desaparece la coyuntura que lo motiva, abriéndose un periodo de recuperación de la burguesía en el poder, y en el que la inmovilidad de las masas es casi absoluta en virtud de la desaparición de las causas del flujo, esto es que a la vanguardia le es imposible dar continuidad al espontaneísmo, de la forma en que ciertos voluntaristas desean, en el sentido de confirmar los movimientos de masas. Este mismo voluntarismo o falta de objetividad a la hora de teorizar acerca de qué es el espontaneísmo y en qué coyuntura nos hallamos actualmente, lleva a ciertos hombres a darse golpes de pecho porque la vanguardia no está a la altura de las circunstancias, en nuestro caso se alza mucho la voz en el sentido de que la organización (ETA), nos da directrices a todos y cada uno de los momentos y situaciones por los que atraviesa el movimiento, y nuestros militantes, acostumbrados la mayoría de las veces a ser instrumento para recibir órdenes, llegan en algunas zonas al amotinamiento y la desesperación; en tales momentos lo normal es que las masas desborden a los partidos, ya que sería idealismo que el partido pueda estructurar y “guiar” el movimiento espontáneo de la forma en que deseen estos voluntaristas; es así que en estos momentos lo que se proponen es, o bien “subir al carro” y tratar de dirigir el movimiento de masas de una forma totalmente idealista, o darles un continuidad elaborando un programa mínimo y democrática (Amnistía, libertad sindical....) lanzarle a la calle, y esperando a que las masas se apropien de él y se pongan en pie de guerra. Esto se hace porque no se tiene en cuenta que el espontaneísmo de las masas sólo es causa de la coyuntura.

Es de destacar que no hay que confundir al culto a la espontaneidad con el espontaneísmo mismo, ya que, si bien las masas son capaces de bajar a la calle, y a las barricadas (la cuestión de poder), no son sin embargo capaces de resolver este conflicto; lo que en la actual coyuntura (e históricamente) son demuestra la necesidad en el momento actual de una organización de revolucionarios que sepan sacar los frutos de este espontaneísmo; para coagular en la práctica las enseñanzas que las masas y los elementos aislados de vanguardia han sacado. Y en un futuro, cuando la coyuntura sea verdaderamente revolucionaria para resolver la cuestión del poder, es decir de apropiarse del poder y destruir el estado. Resumiendo:

             - tanto el flujo como el reflujo del movimiento de masas, es esencialmente independiente de la voluntad de los revolucionarios, estén o no organizados.

            - por lo tanto es una ilusión pretender darle una continuidad al movimiento por lo menos en el sentido de mantener a las masa en la calle, sin que esto suponga por nuestra parte, el dejar las cosas a la espontaneidad.

Si negamos la tendencia de tratar de dar continuidad al movimiento de masas, afirmamos que la única continuidad es la acción de los revolucionarios que sacan consecuencias políticas del actual movimiento coyuntural y que sean capaces de convertirlo en frutos reales (explicación a los luchadores y al pueblo, clarificar los objetivos al proletariado, captación, llevar la militancia en las organizaciones de masas, estructurar organizaciones nuevas, etc., etc.,)

 

MANIFESTACIONES DE ESTA COYUNTURA

El juicio de Burgos es percibido de formas diversas por el pueblo. Es conveniente distinguir las diferentes manifestaciones concretas en que se ha plasmado la acción de las masas.

En Euskadi en función del carácter a que hemos aludido, el movimiento de masas se ha manifestado más nítidamente, y la combatividad ha sido mayor que en el resto de la península. El juicio ha sido absorbido por el pueblo vasco como el reto lanzado por el poder a las aspiraciones políticas del pueblo de Euskadi, y la causa contra ETA era esto mismo, tanto por lo que ETA representa a nivel político, como por lo que su práctica supone. Concluyendo: las manifestaciones en Euskadi tienen un carácter marcadamente patriótico, es en función de esto que las auténticas implicaciones teóricas no se han deteriorado por la acción reformista del PC que trata de llevar la acción revolucionaria hacia el molino propio de la reivindicaciones democráticas generales (amnistía, libertad sindical) DESVIRTUANDO el carácter de la actual coyuntura.

Es cierto no obstante que en Euskadi existen sectores para los que este carácter es más difícil y cobran más importancia otros (los del “salvemos a Izko”). En el resto del estado español el carácter de la coyuntura está más difuminado, en función de algo tan directo como es que lo que se juega no es el pueblo catalán o gallego, sino al pueblo hermano en que los factores de solidaridad internacionalista  tienen de por sí ya sus deslavados consiguientes, primero porque los 16 y el mismo ETA no forma parte de su historia cotidiana, y segundo por la influencia de posturas contrarias al internacionalismo que se concretizan en la falta de comprensión eficaz del problema vasco y tercero por la tendencia del PC de desvirtuar el carácter y bautizarle con un carácter democrático que en la actual coyuntura se traduce en hacer reformismo.

Teniendo en cuenta la estructura chovinista, tanto de gran potencia en España, como de racismo y nacionalismo burgués en Euskadi, las manifestaciones diversas por las que los sectores más avanzados del pueblo del estado español han expresado su deseo de ayudar a los vascos, nos muestra la importancia histórica de la actual coyuntura; es la primera vez de la historia que los pueblos de la península manifiestan su solidaridad en las barricadas hacia el pueblo vasco, es la primera vez que queda claro que el proletariado español no tiene intereses en oprimir al pueblo vasco, es la primera vez que se refutan en los hechos las teorías del nacionalismo burgués (España oprime a Euskadi), dejando claro que sólo es la clase que está en el poder y no el proletariado que está sometí do a este Estado; no debemos hacernos ilusiones pensando que la derecha vasca va a reconocer prácticamente esto.

Como antes decía, las manifestaciones del carácter netamente patriótico han sido diluidas y se han tomado otros derroteros a la actual coyuntura extraños, teniendo que en amplios sectores, precisamente en aquellos que campeaba el PC, se han levantado banderas tales como amnistía, y libertad de expresión, siendo el PC quien carga con esta responsabilidad, ya que no ha sido la tónica general (donde influían los grupúsculos, o donde la acción de masas ha tenido un carácter más espontáneo, las banderas han sido "libertad para el pueblo vasco"). Creo conveniente subrayar que esto pone al descubierto las auténticas intenciones del PC, ya que la práctica política pone al descubierto las teorías de dicho partido, no dejando lugar a dudas su catadura política. Es sólo en virtud del alejamiento efectivo de la lucha (que se limita lógicamente a ser solidaria ) y la acción del PC lo que nos conduce y nos da el por qué de la actual coyuntura a nivel peninsular. La derecha vasca también se ha exprimido y ahí tenemos la santa alianza Monzón-Etxabe, cuyo estudie lo haremos posteriormente.

 

Recesión del movimiento de masas

El actual trabajo está escrito el día 9 lo que lo hace un tanto imparcial, pero no obstante ya hoy a estas alturas, se puede ver claramente como el reflujo comenzará inmediatamente después de que acabe el proceso de Burgos, y hoy mismo la tendencia del PC de darle continuidad es una utopía, ya que los obreros están en su sitio de trabajo que sólo abandonaran momentáneamente en caso de producirse un resultado desfavorable en el juicio.

¿Por qué el PC trata de dar continuidad? es una pregunta que todos los militantes deben contestar y para lo cual es imprescindible conocer el Carrillismo.

 

Una alternativa: la Amnistía

EL PCE, EL ARTICISMO               Vuelta al 3 de Noviembre

Visto lo dicho anteriormente y teniendo en cuenta que la labor de la vanguardia es abrir el camino de las masas, guiarlas, y coagular los frutos obtenidos en las acciones de las propias masas, se nos plantea el problema de dar la actual coyuntura un horizonte, demostrar al proletariado el camino que debe seguir, o si el proceso ha finalizado sacar las enseñanzas y hacerlas coagular en la conciencia de los luchadores y del pueblo en general.

Antes de contestar a la pregunta, ¿qué continuidad tiene la presente coyuntura?, pasemos a darle la palabra al PCE, es decir analizar la propuesta de continuidad hecha por el PCE.

Lo que nos propone el PC consiste en hacer una campaña con un programa mínimo consistente en: Amnistía, libertad de asociación, libertad de expresión, derecho a la autodeterminación. Las razones que se esgrimen son que el momento actual puede tener continuación, que es necesario tumbar a la derecha vasca para lo cual debemos unirnos la izquierda, que es necesario elevar la combatividad de las masas, que a través de esta campaña se sensibilizará al proletariado para el futuro en este programa. Evidentemente que la propuesta tiene una cierta coherencia, y que mirándolo sin conexionarlo con la actual situación resulta aparentemente aceptable, pero no creemos que ocurra asimismo, cuando lo presentemos con la presente coyuntura y veamos los resultados prácticos que traería el llevar este programa en forma de campaña. No consideramos oportuno volver a remachar sobre el carácter de la actual coyuntura por lo que pasamos directamente a controlarla. Se argumenta que hay que tumbar a la derecha por lo que debemos de unirnos a la izquierda por supuesto que estamos de acuerdo que la labor de la vanguardia es clarificar al proletariado el papel de la pequeña-burguesía y del nacionalismo burgués la cuestión está en buscar el cómo y no idealizar acerca de los resultados de la unidad por la izquierda. El qué de la cuestión está fundamentalmente en descubrir en primer lugar lo impropio del programa para la actual coyuntura, y a continuación que dosis de voluntarismo y de reformismo tiene la citada pretensión. En un tal programa del PC el eje fundamental está en la amnistía, como demuestra no sólo lo que ellos pueden decir sino su actividad practica desde hace dos meses y que piensa continuar con ella, dejando de hecho la consigna de los pueblos
a la autodeterminación en un segundo término. Esto es evidente ya que en el momento álgido de la coyuntura lo han hecho tanto en la península como en Europa. Si en los momentos en que resultaba claro que no había que plantear el programa mínimo, sino que única y exclusivamente el problema de la opresión nacional que sufre el pueblo vasco, y hacer ver que la causa contra ETA, no es otra cosa que la causa contra las aspiraciones de independencia que tiene el pueblo vasco, así como la actual situación de opresión. Desviar hoy la atención en Euskadi y en el resto del estado español hacia un tal programa democrático se reforzar las aspiraciones de monopolios en la cuestión nacional que tiene la burguesía nacionalista (Monzón, Etxabe), bajo el pretexto de combatir la derecha nacionalista, lo que se hace es darle armas y justamente nos acusarían de españolismo. Torpedearíamos y echaríamos por la borda todo lo que ETA ha conseguido hasta hoy, y es el ponerse en primer plano como vanguardia indiscutible en la cuestión nacional. Asimismo en la actual coyuntura a nivel estatal eso no hace sino engrosar la posición política del Areilcismo, es decir del reformismo integrados. Veamos que en la práctica hay a pesar de no haberse finalizado los juicios de Burgos, de haber aún la misma coyuntura objetiva que al comienzo del movimiento de masas, y a pesar de haber aún la misma coyuntura objetiva que al comienzo del movimiento de masas, y a pesar de haber varios heridos y un muerto, después de haberse elevado la combatividad de las masas de forma inusitada, la situación laboral es normal. Si los obreros están a pesar de todo esto hoy trabajando desde luego no van a salir a la calle por un tal programa democrático. Sinceramente creemos que esto es voluntarismo, ya que se trata de movilizar a las masas sin tener en cuenta su disposición a hacerlo. Saber el argumento de sensibilizar a las masas hacia  este programa creo que viene ya contestado en lo anterior; claro que es conveniente decir que estamos de acuerdo en concienciar a las masas en este programa, tanto como por hacer lo que habla en contra de los programas mínimos, menos mínimo y máximos.

Deseamos la unión de la izquierda pero no en estas condiciones.

Nos negamos a volver al 3 de Noviembre

EL ABERTZALISMO Y LA COYUNTURA ACTUAL

Si no se quiere caer en clichés es preciso,  ver que el contenido político que ha tenido esta coyuntura ha sido, un contenido abertzale revolucionario. Identificarlo con “lucha contra la represión”, o cosas generales por el estilo, supondría no solo implantar el esquemita preconcebido sobre la realidad, sino incluso abortar el gran aspecto positivo de introducir INTERNACIONALMENTE la lucha abertzale en el proceso revolucionario. Ahora bien, ¿Cuáles son las alternativas que se ofrecen a esta coyuntura?. Diferenciamos tres niveles: Euskadi, Península y Europa.

A) EUSKADI

              1.- La alternativa nacionalista de derecha

Históricamente la lucha abertzale en Euskadi ha venido unida a un contenido ideológico pequeño-burgués. Con la aprobación y el desarrollo de ETA, este contenido ideológico se va uniendo a la práctica de ETA y el pueblo comienza a abertzalizarse según el prisma  ETA. El contenido ideológico mantiene muchas cosas del nacionalismo tradicional supera otras (racismo, pacifismo, etc.). Pero ETA es una organización muy “sui generis” que va cubriendo su historia a través de saltos cualitativos gigantes. Este desarrollo cualitativo de ETA se corresponde, casi matemáticamente con un desarrollo cualitativo del abertzalismo: se va admitiendo la violencia porque ETA la desarrolla, se va admitiendo al emigrante porque ETA lo llama parte del pueblo vasco, etc.

A lo largo de este proceso, el nacionalismo tradicional se va marginando como portavoz-vanguardia del abertzalismo. Incapaces de admitir el contenido de eta  necesitando rechazar sus métodos terminan por quedar marginados de un abertzalismo que no es sino la expresión del contenido y los métodos de ETA.

Y en este proceso se llega al punto cumbre: ETA se va transformando en organización proletaria. ¿Qué correspondencia trae esto en el proceso revolucionario? Desde el punto de vista del abertzalismo supone que este entra DIRECTAMENTE en la lucha por el socialismo, es decir, que es el proletariado el que asumiéndolo se hace el auténtico abanderado de la lucha nacional. Y por tanto la burguesía pierde hasta su último bastión de representación patriótica. Esto ante una derecha nacionalista desbancada por ETA suponía el quedar desbandados hasta la propia esencia del patriotismo. Ya no sólo  dejan de ser los auténticos representantes de abertzalismo, sino que este toma un carácter de unida con su enemigo de clase: el proletariado.

La salida que les queda es bastante simple: incapaces de comprender el contenido revolucionario “admiten” los métodos de lucha que les han desbancado. Por otro lado necesitan recuperar su unidad con el nombre que les ha desplazado: ETA.

Telesforo de Monzón se convierte en el líder del "affaire" cónsul y mediante esta admisión de los métodos que les habían desbordado, intentan implantar el contenido reaccionario de su abertzalismo. Monzón se convierte en arbitro de dos cuestiones:

  1. a) ¿Qué es ETA?
  2. b) ¿Qué es el abertzalismo?

Monzón decide que ETA es los militares, y lo decide así para poder montarse al carro que les ha desbancado, y separar ETA de que es lo que representa a los verdaderos patriotas de la política del proletariado.

En segundo lugar el "los marxistas españolistas" dirime la cuestión sobre la naturaleza del abertzalismo. Incapaz de rechazar el que los patriotas sean socialistas, llaman españolistas a los que defienden el socialismo. De éste modo el abertzalismo adquiere un "carácter monopolista" que significa el contenido nacionalista de derecha. Ser abertzale es ser nacionalista, luego los del "inter nacionalismo marxista-leninista" son españolistas.

Agazapados han estado esperando esta coyuntura. Se trata de destruir el contenido revolucionario que había tomado el partidismo y para ello se utilizan los dos métodos. Montarse al carro con ETA (luego la única ETA es Etxabe) y admitir la violencia. ¿Significa esto admitir la violencia? no. Ya que hay un desligamiento total del contenido respecto al método. En realidad todo es miedo a la violencia revolucionaria. En este momento ese miedo se concretiza en el miedo a la violencia revolucionaria de las masas y a su dirección proletaria. Se pacta hasta con el diablo: es mejor admitir la bomba y  el cónsul a que el enemigo de clase tome la dirección de la lucha abertzale. Concluyendo: ¿Qué puede ocurrir con la coyuntura?. Solamente dos cosas:

     a.- que sea recuperada por el sistema.

     b.- que sea recuperada para la revolución.

El sistema no puede recuperarla directamente. Hablar contra la violencia en el proceso de Burgos es tirarse piedras al propio tejado. Entonces el sistema trata de recuperarlo al menos para el carácter general de la ideología burguesa. Trata de impedir que la revolución, los intereses del proletariado sean los beneficios de esta coyuntura.

Y aquí entra el meollo fundamental del asunto. Para los revolucionarios determinar la dirección del golpe es fundamental. Concentrar nuestros esfuerzos ahora, para que el fascismo no recupere la coyuntura es perder el tiempo. En este sentido la coyuntura es irreversible: no puede ser reabsorbí da por el fascismo.

Pero sí por la derecha vasca nacionalista, y en dos sentidos:


            - Uno, en el que hablamos antes del monopolio abertzale

            - Otro, en el sentido de que la conciencia de la necesidad de organizarse que ha creado esta coyuntura, no se traduzca en la formación de esas formaciones de masas.

En este último sentido la labor de la derecha vasca es también clara. Retirar las cuestiones organizativas para sustituirlas por el guerrillerismo (aun cuando no se admita ni siquiera esto a largo plazo), es un objetivo que sólo beneficia al sistema franquista. Ahí entra la consulada, ahí entran también las declaraciones de Etxabe en Sud Ouest a untándose para su política la movilización de masas de los días pasados (es decir la movilización se concentra en la estrategia guerrillerista).

Decíamos antes: hay que saber dónde está el punto en el que hay que concentrar el golpe contra el sistema. Pues bien: a nuestro modo de ver está ahí. En que no podemos hacer abstracción y considerar a Monzón y a los suyos abstractamente fuera de lo que en este momento representan. Que no podemos afirmar que son patriotas nacionalistas de derechas pero de oposición al franquismo, y quedarnos tan contentos con ese descubrimiento. En este momento representan el instrumento recuperador de la oligarquía y es el momento punto contra el que se deben de centrar nuestros esfuerzos: desentrañar con la propaganda lo que significan, desbancarlos con la práctica del abertzalismo, reforzar las organizaciones de masas. Esas deben de ser nuestras tareas.

2.- Alternativa revolucionaria

Hemos hablado ya de lo que no pueden ser las alternativas revolucionarias: Monzón, PC, etc.

Por otro lado hemos visto que la coyuntura ha traído ya consigo unos frutos concretos. Junto a esto hemos visto unas enseñanzas concretas (dónde hay que concentrar el golpe). ¿Cómo unimos estas enseñanzas a los frutos logrados por el propio espontaneísmo, para que esto suponga un auténtico avance como diez, en vez de quedarse en un avance como tres.

Esta es la cuestión clave para los revolucionarios: ya que hemos interpretado el momento histórico, se trata de ofrecer las alternativas. Ya hemos hablado de algunas:

        a.- desentrañar el contenido de la alianza de la derecha.


        b.- hacer que el proletario sea el líder de la lucha abertzale: junto a las cosas habladas, ya habría que añadir: pasar a discutir el problema de autodeterminación vasca en CF, introducir en el programa de lucha proletaria los objetivos nacionales, formar bolsas comunes para detenidos patriotas y obreros, bilingüismo en toda la propaganda específica de los movimientos de masas, etc. Todo esto debe ser discutido en la militancia, y llevado a discutir a las organizaciones de masas.

       c.- reforzar las organizaciones de masas. Esto va en varios sentidos.


               1°.- en dar alternativas, programa a las organizaciones espontáneas que han nacido


               2°.- reforzar la unidad de las organizaciones de masas proletarias, (la campaña  del frente unido de clase, debe de concretizarse en programas precisos que refuercen esta unidad).


               3°.- recogiendo la gente combativa que en estos momentos ha salido, y organizándola ahora que "está caliente": dentro de dos meses va a ser irrecuperable, organizativamente hablando


               4°.- reforzando los seminarios de formación y captación, las escuelas sociales, etc.


               5°.- introduciendo SOLIDARIOAD CON GUIPÚZCOA Y QUE ADMITAN A LOS OBREROS DESPEDIDOS DE ESTAS HUELGAS, como puntos de aplicación inmediatos,


        d.- sobre todo a nivel general es preciso que en cada momento ETA no abandone el análisis de la realidad y la explicación de ésta al pueblo. No podemos perdernos de las cuestiones concretas y olvidarnos de interpretarlas, pero esto es necesario para poder desarrollar avances revolucionarios

 

B) España

Lo que ha supuesto a la izquierda española, el que el problema vasco haya dejado de ser “algo de la burguesía nacionalista", para convertirse en un problema de la izquierda revolucionaria.

1°.- Que el surgimiento de una crisis cuya característica más visible es el descarnado estado de represión que sufre el pueblo vasco, supone un fenómeno revolucionario válido para combatir el chovinismo nacionalista español. ¿El por qué el patriotismo vasco? ¿Cómo se verifica la . . . ?

2°.- Que esto condiciona a esa izquierda a asumir en su lucha por medio de un programa político el problema de la autodeterminación: campañas de solidaridad con el abertzalismo vasco, necesitará de un programa sobre bilingüismo.

3°.- La posibilidad de que en torno a ETA se hayan creado plataformas unificadas de izquierda, sobre iodo en torno a nuestros responsables de delegaciones.

4º.- Que pueden posibilitar la creación de verdaderos órganos antirepresión fuera del alcance de unos objetivos reformistas. Por ejemplo, las superación de la campaña pro-amnistía, (presión a la burguesía por unos objetivos revisionistas). Por unas orientaciones políticas inasimilables a la burguesía es decir que no sean instrumentos del PCE para unos objetivos, sino métodos de lucha revolucionaria.

5°.- Como consecuencia de esto la reasimilación del abertzalismo por la derecha vasca supondría la ruptura de todas esas plataformas revolucionarias y una pérdida de la potencialidad revolucionaria que caracteriza el abertzalismo vasco. De ello la importancia de las delegaciones cara al esclarecimiento de estos peligros.

Lo que la actual coyuntura ha supuesto cara a la agudización de las contradicciones del fascismo y las alternativas que esto da a ETA

Una cosa a quedado clara hasta para los sectores más conservadores y vacilantes. Que el fascismo es de una naturaleza intrínsecamente opresiva y que ante determinadas coyunturas, no ofrece ninguna alternativa evolucionista.

La durísima represión realizada durante el transcurso de los últimos acontecimientos, ha conseguido que la clase trabajadora y el pueblo en general, se haga impermeable a la propaganda del sistema. Se puede decir que de cara al pueblo sus contradicciones han quedado al desnudo, lo que da" unas posibilidades de permeabilidad muy grandes a las corrientes ideológicas revolucionarias. Los sectores populares están hambrientos de una explicación, de una exposición de los hechos ocurridos. Esta es una realidad que ofrece a ETA unas alternativas mucho mas grandes, que inclusive el movimiento negativo en si, que sin duda será reasimilado por el sistema.

   

OCTAVILLA

 A TODOS LOS TRABAJADORES, ARRANTZALES, NEKAZARIS, OFICINISTAS, ESTUDIANTES, INTELECTUALES, A TODO EL PUEBLO VASCO

El año 1970 fue para ETA el año del frente nacional vasco. Comenzamos los primeros meses la campaña BATASUNA, sacando miles y miles de hojas propagandísticas, llamando a todo el pueblo a la unidad, a la colaboración, a la lucha organizada contra el gobierno franquista, brazo armado del capital, en defensa de la liberación de Euskadi y de todo nuestro pueblo trabajador.

Todos nosotros, desde el obrero de la margen izquierda al baserritarra de Berango al estudiante de Sarriko, pensábamos que se iba a dar el gran paso con el que todos soñábamos que podría ser el arista que rompiera las murallas fascistas: LA UNIDAD DE TODOS LOS GRUPOS POLÍTICOS Y SINDICALES DE EUSKADI EN EL FRENTE NACIONAL VASCO.

En todo el año, nuestra única meta ha sido ésa. Desde la gran jornada de lucha del BATASUN EGUNA hasta las huelgas, maní festaciones, paros y enfrentamientos de todo el pueblo para salvar la vida de IZKO, MARIO, LARENA, TXOMIN, TEO y GOROSTIDI.

Sólo encontramos dificultades en la consecución del Frente ya sea por el sectarismo je grupos políticos o porque cada uno entiende la unidad como su "unidad" y así había tantas unidades como grupos había.

De todas formas la unidad no se da en abstracto, en frente no es para todos los que se digan vascos, no es para aquellos como Ibarra, Lequerica, Aznar, Careaga y Areilza que viven a costa del sudor de todos nosotros.

Algunos dicen: 1º "liberemos" a Euskadi como sea que luego resolveremos nuestros problemas. Esta es la mentira con que todos los explotadores ocultan la verdad. En los pueblos y esto lo demuestra la realidad mundial, libre es solamente una clase: en los países capitalistas, EE.UU. Inglaterra, Francia son "libres" los ricos, los poderosos; los demás, los trabajadores del pueblo, son esclavos. En los países socialistas sucede lo contrario: son libres los trabajadores y el pueblo y los esclavos son los que vivían a costa del pueblo.

Nosotros no queremos una Euskadi libre para los burgueses. Nosotros queremos una Euskadi libre para los trabajadores . Una Euskadi en manos de los trabajadores, de los arrantzales, nekazaris, baserritarras y estudiantes, no en manos de los Churruca, Muguruza, Areilza, Lequerica....Etc.

Nosotros hemos tratado de dinamizar el frente nacional vasco del pueblo pero sabemos que fuerzas oscuras —traidoras al pueblo— están tratando de crear un frente para vender a los trabajadores y al pueblo a los capitalistas "vascos"

Hasta ahora algunas fuerzas políticas se negaban a entran en el frente aludiendo miles de disculpas. En realidad nos tenían miedo porque éramos abertzales revolucionarios, es decir, socialistas.

Ahora algunos grupos se han unido a nuestras espaldas para la formación de un frente nacional vasco que sirva a los intereses de los capitalistas y nos quieren dejar fuera porque dicen que somos "españolistas".

Risa nos da a nosotros y al pueblo, al oír en nuestros oídos, que somos "españolistas", nosotros la ETA de Txabi, de los 16 de Burgos, del pueblo y de los trabajadores vascos.

¡Decidlo ya de una vez al pueblo vasco que nos queréis dejar fuera porque somos auténticos abertzales socialistas! !y que vosotros queréis vender a los trabajadores y al pueblo a los capitalistas "vascos"!

 

GORA EUSKADI ASKATUTA ! !G0RA EUSKADI SOCIALISTA!

ETA

SOZIALISMOAREN BIDEAN
IKASI ZABALDU INDARTU GAITEZEN IRAULTZAKO BIDEAK !!

PROLETARIADO Y PUEBLOS OPRIMIDOS DEL MUNDO UNÁMONOS!! GUZTIKO LANGILLEK ZAPALDUAK ALKAR

MUNDU GUZTIKO LANGILLEK TA ERRI ZAPALDUAK ALKARTU GAITEZEN!!!

E.T.A.

 

 

 

 

 

NOTAS:

 

(1) "SAIOAK 2" como primera aportación nuestra a esta lucha ideológica encerraba ya, en sí, una autocrítica, puesto que no hacia mucho tiempo nosotros mismos habíamos estado sumergidos en las concepciones ideológicas nacionalistas que criticamos sin piedad. Tal crítica es para nosotros una condición previa para poder pasar al campo de la clase obrera a la que pretendemos servir. En adelante, otras críticas irán haciéndosenos necesarias en la medida en que sigamos fieles a los intereses de la lucha de clases y nos insertemos prácticamente en ella. Especialmente contra el oportunismo el reformismo y revisionismo se deberán centrar nuestras perspectivas de clase.

(2) Pág. 23, de dicho suplemento a IRAULTZA 1, sacado por la rama militar o ETA V, expulsada de la VI Asamblea.

(3) Suplemento a IRAULTZA 1 , pág.  39

(4) IRAULTZA 1, Pág. 118

(5) ídem Pág. 95, con lo cual sale al paso de la concepción "militar actual de suponer que independientemente del poder español existente, Euskadi sola, puede liberarse alguna vez. Zunbeltz reconoce implícitamente que la liberación de Euskadi o vendrá por la implantación del socialismo en toda la Península o no vendrá jamás.

(6) Id. Pág. 93

(7) Los elementos de base de la refutación de esta ideología aparecieron en SAIOAK 2 los cuales remitimos al militante, invitándole asimismo a criticar despiadada y objetivamente aquellas posiciones. Han llegado ya algunas criticas entre las cuales la del propio Zunbeltz, y serán publicadas próximamente.

(8) Subrayado suyo, IRAULTZA 1 Pág. 137


(9) Como deduce Zunbeltz en IRAULTZ 1, pág.  94

(10) Principio básico del Manifiesto Comunista de donde Lenin podrá sacar la clara lección democrática del "DERECHO DE LOS PUEBLOS A DETERMINARSE LIBREMENTE» tal como lo hicimos ver en SAIOAK 2.

(11) Ver en el Suplemento a IRAULTZA 1 el capitulo "la estrategia defensiva en la campaña 1968-1969 pág.  32 ss; para todo lo que sigue.

(12)  "La guerra civil en China, como en cualquier otra guerra en los viejos tiempos o en la época moderna, en China o en los demás países, no conoce más que dos formas fundamentales de combate: la ofensiva y la defensiva" Mao, escritos militares, Pekín, 1964 pág.  109 ss.

(13)  El texto exacto es como sigue: "pero no vayamos a confundir lo que en estas páginas se está afirmando. Luego habrá quien salga diciendo, para nosotros, todo se reduce a poner bombas y matar guardias civiles, o que hemos afirmado aquí que el error de ETA en la campaña 1968-69 consistió en no hacer más activismo. No se trata de nada de eso. En ninguna página de este trabajo se encontrará nada que indique como finalidad estratégica la destrucción física de las fuerzas enemigas. Su destrucción moral y la desintegración política del enemigo es lo que debemos buscar" (como finalidad estratégica, se entiende —Nota nuestra—) 

(14) Para Mao se trata de tres momentos diferentes que corresponden a las diferentes etapas de la relación de fuerzas: 1º
defensiva estratégica 2º consolidación estratégica 3º contra-ofensiva estratégica; dejando bien patente que el carácter de una etapa depende de la relación de fuerzas. (“De la guerra prolongada, ibídem pág.  240 ss.)

(15) Debemos decir además que el equipo que confeccionó este KEMEN y los directivos que lo aprobaron son los mismos (salvo uno) que continúan hoy aferrados a la dirección política y ejecutiva de ETA VI.

(16) Así por ejemplo, el KEMEN 1, al hablar en su segunda parte del FO, constata todo lo contrario de lo que decía hace poco sobre la "disposición para la lucha" y "la solidaridad aumentada de los trabajadores" a raíz de las caídas, afirmando ahora tajantemente que "cuando en estos momentos hemos visto que la movilización del PTV en favor de nuestras caídas ha sido mínima”...

(17) Este voluntarismo sigue en pie todavía con más vigor. Ahora ETA VI predica la creación del Partido —al igual que meses antes predicase el FNV— y hará hablar a sus militantes y al pueblo según sus visiones del momento. La voluntad de la cabeza de la organización llega a ser un mecanismo milagroso, que sirve para interpretar los hechos con un idéntico subjetivismo y cinismo y para auto-titularse "vanguardia" (del FNV antes y del proletariado hoy) —como veremos más adelante—.

( 18) Recordamos que el KEMEN 1 es de Septiembre de 1968, es decir, que se sitúa de lleno dentro de esta fase de “recogida” de hombres.

(21) En el SAIOAK 2 tratamos ya de hacer mostrar que la “dependencia nacional” es un axioma que erige automáticamente la “independencia nacional de Euskadi” en virtud de que su desarrollo histórico se asemejaría a una colonia de los imperialismos español-francés. Todo lo cual lo rechazamos ya al poder comprobar científicamente lo contrario.

(22) KEMEN 2, pág.  4 y 5 respectivamente; título del artículo de la pág.5 "militancia y disciplina"

(23) "Todos los movimientos históricos han sido, hasta ahora, realizados por minorías y en provecho de minorías. El movimiento proletario es el movimiento espontáneo de la inmensa mayoría en provecho de la inmensa mayoría. Marx y Engels, Manifiesto Comunista.

(24) Esquemáticamente hablando, digamos que pretendían de esa manera independizarse de la oligarquía monopolista e instaurar por lo menos en Euskadi el reino capitalista concurrencial; es decir echar para atrás la historia capitalista hacia su fase inicial y poder autogobernarse como clase. Esto fue imposible e irrealizable por la intrínseca imposibilidad de volver para atrás la historia; pero si se hubiese dado ese capitalismo vasco, hace tiempo que también él mismo se hubiera metamorfoseado en monopolista e imperialista.

(25) Ya hemos insinuado que ELA representaba más el cretinismo de la otra fracción de la pequeña-burguesía, de la de cuello blanco, de la aristocracia obrera cooperativista, de la intelectualidad mediocre y snob, etc.

(26) Lo dice así el dirigente ejecutivo de ETA en aquella carta ya citada, y escrita desde Euskadi.

(27) “A todos los Makos” pág.  1

(30) Comentado ya parcialmente e inserto en el anexo de este trabajo.

(31) Lenin, "El Estado y la Revolución, Tomo 25 pág.  456-^57 Obras Completas Ed. Soc. Los ataques de Marx al parlamentarismo a los que Lenin se ha referido, vienen expresados en su análisis sobre la Comuna de Paris de 1871, "La Guerra Civil en Francia" pág. 65-66, etc. Ed. Soc.

(32) Es ésta la distinción que aparece en el documento A los Makos, pág. 7

(33) ELNAS es un rasgo izquierdosísimo de las tesis colonialistas de la ponencia de Beltza por las que se debería crear el "Eusko Langille ta Nekazarien Alderdi Sozialista" o "Partido Socialista de los Trabajadores y Campesinos.

(34) Y ha aparecido parcialmente porque de aquellos trabajos el SAIOAK 2 recogió solamente la crítica general al nacionalismo y, despersonalizándola en lo posible del contexto en que fueron escritas. Así mismo tampoco publicamos los trabajos en los que se rechazaban las posturas pro-Partido; existentes en ETA.

(35) Poseemos en nuestras manos la correspondencia entre las células rojas criticando aspectos del documento "A todos los Makos" los cuales nos han servido para el presente trabajo. Asimismo obra en nuestro poder la correspondencia con el representante del CE en el exterior instándole a convocar esta pre-Asamblea por los motivos indicados. Fue este mismo representante del CE, a su vez miembro de una célula roja, quien dispuso la fecha y lugar del pre-Biltzar. No hacemos uso público de esta correspondencia, confiados en la credibilidad más absoluta de cuanto afirmamos; si las circunstancias lo exigieran nos veríamos obligados a publicarla así como la correspondencia personal que mantuvimos con otros dirigentes del CE. del interior.

(36) Este segundo directivo del interior será en adelante un defensor más de la posición de las células rojas, y como tal dimitirá de ETA en la VI Asamblea.

(38) Lenin, Dos Tácticas de la Socialdemocracia, 1905 en el primer capítulo titulado “una cuestión política urgente”.

(39) ídem, en el capítulo final "¿Osaremos vencer?"

(40) Por la objetividad de este documento, hemos prescindido de aspectos anecdóticos que, pese a tener en sí mismos un gran valor ideológico (vgr. la contienda por mantener o no los rostros ocultos con caretas, las discusiones por revocar al Presidente y Secretario), no añaden en lo fundamental nuevos datos sobre aquella confrontación.

(41) Sobre todo ello leer la rica literatura y los epítetos que prodiga incansablemente en el ZUTIK 60, de esta tendencia.

(42) Cfr. ZUTIK 59 de esta misma tendencia militar.


(43) Puesto que tres miembros de dicho BT pertenecían ahora a las células rojas y uno se encontraba en prisión.

(44) Pero el problema real no es tanto el de saber si esta etiqueta corresponde o DO a tal o cual fracción, ya que es hablando en estos términos por lo que la etiqueta ETA, hoy por hoy, cuaja tan perfectamente a la tendencia mayoritaria de la VI Asamblea como a los militares de la ETA V. El problema real es, primero de saber si ETA podrá ser una organización de clase proletaria y con qué medios cuenta para ello; y segundo si la pequeña-burguesía vasca secundará a esa organización que ya no representaría sus intereses o si por el contrario necesitará de la tendencia militar o de otra organización nacionalista para seguir defendiendo sus intereses de clase. Son cuestiones fundamentales cuya respuesta la irá dando la relación de fuerza de la lucha de clases de Euskadi. En nuestro último apartado abordaremos este problema.

(45) BERRIAK 3, 27 de Enero 1971 pág. 3-4

(46) Téngase presente que ETA ha tardado casi un año en informar de lo sucedido en la Asamblea. El ZUTIK 52 aparecido en Junio-Julio, y fechado en Mayo 71 se ocupa de ello tan parcial y mañosamente como hemos podido comprobar al dar la única versión de la VI Asamblea. Entretanto los militantes recibían una información confidencial y no oficial a nivel de mesa de militancia.

(47) BERRIAK 3, 27 de Enero 1971 pág. 2

(48) Ibid.


(49) Ibid. Pág. 2


(50) Ibid. pág. 10

(51) KEMEN 4 pág. 25 -Artículo de la pág. 22-27

(52) El texto completo apareció en BERRIAK 1 y en EUSKADI OBRERA. SAIOAK recogía también el texto en su primer número.

(53) Véase el comunicado de la dirección nacional de ETA sobre el "llamamiento conjunto con el PC" aparecido en el KEMEN 4 pág. 14-15

(54) KEMEN 4, "comunicado de la dirección nacional de ETA...."pág. 14-1

(55) Reflexión autocrítica de un miembro del CE sobre el llamamiento. KEMEN 4 pág. 5

(56) MANIFIESTO COMUNISTA -Marx y EngelsPonemos en infinitivo lo que el Manifiesto pone en Indicativo, refiriéndose a lo que los proletarios en efecto hacen.

(57) Se trata del KEMEN 4 en la "presentación" que efectúa el comité de redacción, pág. 4

(58) En un trabajo tirado por ETA-durante el Proceso de Burgos, "Análisis de la Coyuntura" pág. 4, se afirma que lo que ETA ha conseguido hasta hoy “es el ponerse en primer plano como vanguardia indiscutible de la cuestión nacional. La vanguardia en la lucha por la libertad de Euskadi entraña a nuestro parecer el ser necesariamente la vanguardia o una parte de ella que puede iluminar y orientar el movimiento revolucionario peninsular que; destruyendo el sistema capitalista entero e implantando el socialismo, ofrezca la base para que la opresión global de Euskadi desaparezca. La vanguardia del aspecto "nacional" entraña necesariamente ser vanguardia “social” o de la clase obrera, la única competente para remediar la opresión de Euskadi. Y ETA no se halla en estas latitudes por desgracia. ¿No será que ETA se considera dentro del nacionalismo como la vanguardia más radical de la lucha abertzale? es en este único sentido como se puede interpretar este "análisis de la coyuntura", pero ya hablaremos más adelante de ello.


(59) Es ésta la formulación general del trabajo publicado en KEMEN 4 "Movimiento obrero de Guipúzcoa" pág. 1

(60) Rosa Luxemburgo "Huelga de masas, partido y sindicato" Ed. Maspero pág. 128

(61) Mundo Obrero reproducía en un número reciente(15 de Junio 71) estos pasquines recogidos de los muros de Madrid (y pegados en ellos por militantes que defienden sus concepciones, suponemos): "Elige a quien defienda tu programa" "por un sindicato obrero", "para la huelga nacional, elijamos nuestros representantes"; es decir, se exige que los obreros elijan a representantes suyos para el momento que la huelga de masas política sea decretada y decidida. Entonces, los obreros tendrán que seguir la huelga de masas, pues ya poseen directores suyos, y gente que ya se encargará de defender su programa.

(62) Quizás la primera fuese durante el año 1947, cuando el pueblo vasco, secundando "directrices superiores", efectuó la gran huelga general. No hemos estudiado aquellos efectos muy a fondo y es por lo que no poseemos una acertada visión de cuanto entonces sucedió


(63) El SAIOAK 4 detallará escrupulosamente todo ese desarrollo de la práctica nacionalista, absorbida siempre y directamente o por los oligarcas o por los canales de transmisión del Estado capitalista, según varias fases.

(64) Del discurso pronunciado por el Alcalde de Bilbao Sr. Areilza, 1 de Julio de 1937. Este lobo carnicero es quien pretende ahora echarse encima la piel de cordero anti-franquista y del liberalizador demócrata

(65) Después de 10 años de organización se puede observar estadísticamente que la proveniencia de los militantes y simpatizantes estaba restringida a hijos de (o) comerciantes y pequeños propietarios, estudiantes en general y seminaristas en particular; hijos de familias de profesiones liberales y , en menor escala, provenientes de algunos sectores rurales y algunos obreros

(66) Una pequeña prueba es el hecho de que fracciones nacionalistas muy combativas y conscientes han atacado de frente partes enteras del documento de los 16, y algunos incluso han ido reuniendo grupos en Euskadi para refutar la falsedad del internacionalismo proclamado por los de Burgos. Y esta gente hubiera pasado a la violencia, no hay duda alguna, caso que alguno dé los 16 fuese ejecutado

(67)  Tenemos noticias de que el recién salido KEMEN 5 explica los pasos organizativos y programáticos que se llevaron a cabo. No obrando en nuestro poder dicho documento, nos remitimos a la información recibida de aquel miembro directivo de ETA y a ciertas publicaciones interiores de ETA durante ese período.

(68)  TRABAJOS INTERNOS, publicación tirada por el Herrialde 3 el 1.4.71 y que constituye una plataforma de expresión de los militantes de base. Este trabajo viene firmado por un Hirurko (célula):"el problema de las alianzas y el FNV. Una cuestión que hay que solucionar".

(69) Separata de BRANKA 2 pág. 3

(70) Del "Programa del Frente de Liberación Vasco" fechado en Euskadi el 18.10.70

(71) Publicamos asimismo esta octavilla en el Anexo por considerarla como una bella muestra de esa contradicción insalvable a que nos referimos

 

 

 

 

 

 

 

[1] "SAIOAK 2" como primera aportación nuestra a esta lucha ideológica encerraba ya, en sí, una autocrítica, puesto que no hacia mucho tiempo nosotros mismos habíamos estado sumergidos en las concepciones ideológicas nacionalistas que criticamos sin piedad. Tal crítica es para nosotros una condición previa para poder pasar al campo de la clase obrera a la que pretendemos servir. En adelante, otras críticas irán haciéndosenos necesarias en la medida en que sigamos fieles a los intereses de la lucha de clases y nos insertemos prácticamente en ella. Especialmente contra el oportunismo el reformismo y revisionismo se deberán centrar nuestras perspectivas de clase.

[2] Pág. 23, de dicho suplemento a IRAULTZA 1, sacado por la rama militar o ETA V, expulsada de la VI Asamblea.

[3] Suplemento a IRAULTZA 1 , pág.  39

[4] IRAULTZA 1, Pág. 118

[5] ídem Pág. 95, con lo cual sale al paso de la concepción "militar actual de suponer que independientemente del poder español existente, Euskadi sola, puede liberarse alguna vez. Zunbeltz reconoce implícitamente que la liberación de Euskadi o vendrá por la implantación del socialismo en toda la Península o no vendrá jamás.

[6]  Id. Pág. 93

[7] Los elementos de base de la refutación de esta ideología aparecieron en SAIOAK 2 los cuales remitimos al militante, invitándole asimismo a criticar despiadada y objetivamente aquellas posiciones. Han llegado ya algunas criticas entre las cuales la del propio Zunbeltz, y serán publicadas próximamente.

[8] Subrayado suyo, IRAULTZA 1 Pág. 137

[9] Como deduce Zunbeltz en IRAULTZ 1, pág.  94

[10] Principio básico del Manifiesto Comunista de donde Lenin podrá sacar la clara lección democrática del "DERECHO DE LOS PUEBLOS A DETERMINARSE LIBREMENTE» tal como lo hicimos ver en SAIOAK 2.

[11] Ver en el Suplemento a IRAULTZA 1 el capitulo "la estrategia defensiva en la campaña 1968-1969 pág.  32 ss; para todo lo que sigue.

[12] "La guerra civil en China, como en cualquier otra guerra en los viejos tiempos o en la época moderna, en China o en los demás países, no conoce más que dos formas fundamentales de combate: la ofensiva y la defensiva" Mao, escritos militares, Pekín, 1964 pág.  109 ss.

[13] El texto exacto es como sigue: "pero no vayamos a confundir lo que en estas páginas se está afirmando. Luego habrá quien salga diciendo, para nosotros, todo se reduce a poner bombas y matar guardias civiles, o que hemos afirmado aquí que el error de ETA en la campaña 1968-69 consistió en no hacer más activismo. No se trata de nada de eso. En ninguna página de este trabajo se encontrará nada que indique como finalidad estratégica la destrucción física de las fuerzas enemigas. Su destrucción moral y la desintegración política del enemigo es lo que debemos buscar"(como finalidad estratégica, se entiende —Nota nuestra—) 

[14] Para Mao se trata de tres momentos diferentes que corresponden a las diferentes etapas de la relación de fuerzas: 1º defensiva estratégica 2º consolidación estratégica 3º contra-ofensiva estratégica; dejando bien patente que el carácter de una etapa depende de la relación de fuerzas. (“De la guerra prolongada, ibídem pág.  240 ss.)

[15] Debemos decir además que el equipo que confeccionó este KEMEN y los directivos que lo aprobaron son los mismos (salvo uno) que continúan hoy aferrados a la dirección política y ejecutiva de ETA VI.

[16]  Así por ejemplo, el KEMEN 1, al hablar en su segunda parte del FO, constata todo lo contrario de lo que decía hace poco sobre la "disposición para la lucha" y "la solidaridad aumentada de los trabajadores" a raíz de las caídas, afirmando ahora tajantemente que "cuando en estos momentos hemos visto que la movilización del PTV en favor de nuestras caídas ha sido mínima”...

[17] Este voluntarismo sigue en pie todavía con más vigor. Ahora ETA VI predica la creación del Partido —al igual que meses antes predicase el FNV— y hará hablar a sus militantes y al pueblo según sus visiones del momento. La voluntad de la cabeza de la organización llega a ser un mecanismo milagroso, que sirve para interpretar los hechos con un idéntico subjetivismo y cinismo y para auto-titularse "vanguardia" (del FNV antes y del proletariado hoy) —como veremos más adelante—

[18] BT, es el Biltzar Ttipia o Pequeña Asamblea que reúne a los diferentes responsables de ETA para delimitar nuevas etapas organizativas y para sancionar las anteriores. Es la autoridad competente después de la Gran Asamblea.

[19] H “Herrialde” Zona territorial en que divide ETA a Euskadi para su funcionamiento orgánico. Herrialdeburu-Jefe de esa zona territorial, pertenece al BT la mayoría de las veces.

[20] Recordamos que el KEMEN 1 es de Septiembre de 1968, es decir, que se sitúa de lleno dentro de esta fase de “recogida” de hombres.

[21] En el SAIOAK 2 tratamos ya de hacer mostrar que la “dependencia nacional” es un axioma que erige automáticamente la “independencia nacional de Euskadi” en virtud de que su desarrollo histórico se asemejaría a una colonia de los imperialismos español-francés. Todo lo cual lo rechazamos ya al poder comprobar científicamente lo contrario.

[22] KEMEN 2, pág.  4 y 5 respectivamente; título del artículo de la pág.5 "militancia y disciplina"

[23] "Todos los movimientos históricos han sido, hasta ahora, realizados por minorías y en provecho de minorías. El movimiento proletario es el movimiento espontáneo de la inmensa mayoría en provecho de la inmensa mayoría. Marx y Engels, Manifiesto Comunista.

[24] Esquemáticamente hablando, digamos que pretendían de esa manera independizarse de la oligarquía monopolista e instaurar por lo menos en Euskadi el reino capitalista concurrencial; es decir echar para atrás la historia capitalista hacia su fase inicial y poder autogobernarse como clase. Esto fue imposible e irrealizable por la intrínseca imposibilidad de volver para atrás la historia; pero si se hubiese dado ese capitalismo vasco, hace tiempo que también él mismo se hubiera metamorfoseado en monopolista e imperialista.

[25] Ya hemos insinuado que ELA representaba más el cretinismo de la otra fracción de la pequeña-burguesía, de la de cuello blanco, de la aristocracia obrera cooperativista, de la intelectualidad mediocre y snob, etc.

[26] Lo dice así el dirigente ejecutivo de ETA en aquella carta ya citada, y escrita desde Euskadi.

[27] “A todos los Makos” pág.  1

[28]

[29]

[30] Comentado ya parcialmente e inserto en el anexo de este trabajo.

[31] Lenin, "El Estado y la Revolución, Tomo 25 pág.  456-^57 Obras Completas Ed. Soc. Los ataques de Marx al parlamentarismo a los que Lenin se ha referido, vienen expresados en su análisis sobre la Comuna de Paris de 1871, "La Guerra Civil en Francia" pág. 65-66, etc. Ed. Soc.

[32] Es ésta la distinción que aparece en el documento A los Makos, pág. 7

[33] ELNAS es un rasgo izquierdosísimo de las tesis colonialistas de la ponencia de Beltza por las que se debería crear el "Eusko Langille ta Nekazarien Alderdi Sozialista" o "Partido Socialista de los Trabajadores y Campesinos.

[34] Y ha aparecido parcialmente porque de aquellos trabajos el SAIOAK 2 recogió solamente la crítica general al nacionalismo y, despersonalizándola en lo posible del contexto en que fueron escritas. Así mismo tampoco publicamos los trabajos en los que se rechazaban las posturas pro-Partido; existentes en ETA.

[35] Poseemos en nuestras manos la correspondencia entre las células rojas criticando aspectos del documento "A todos los Makos" los cuales nos han servido para el presente trabajo. Asimismo obra en nuestro poder la correspondencia con el representante del CE en el exterior instándole a convocar esta pre-Asamblea por los motivos indicados. Fue este mismo representante del CE, a su vez miembro de una célula roja, quien dispuso la fecha y lugar del pre-Biltzar. No hacemos uso público de esta correspondencia, confiados en la credibilidad más absoluta de cuanto afirmamos; si las circunstancias lo exigieran nos veríamos obligados a publicarla así como la correspondencia personal que mantuvimos con otros dirigentes del CE. del interior.

[36] Este segundo directivo del interior será en adelante un defensor más de la posición de las células rojas, y como tal dimitirá de ETA en la VI Asamblea.

[37]

[38] Lenin, Dos Tácticas de la Socialdemocracia, 1905 en el primer capítulo titulado “una cuestión política urgente”.

[39] ídem, en el capítulo final "¿Osaremos vencer?"

[40] Por la objetividad de este documento, hemos prescindido de aspectos anecdóticos que, pese a tener en sí mismos un gran valor ideológico (vgr. la contienda por mantener o no los rostros ocultos con caretas, las discusiones por revocar al Presidente y Secretario), no añaden en lo fundamental nuevos datos sobre aquella confrontación.

[41] Sobre todo ello leer la rica literatura y los epítetos que prodiga incansablemente en el ZUTIK 60, de esta tendencia.

[42] Cfr. ZUTIK 59 de esta misma tendencia militar.

[43] Puesto que tres miembros de dicho BT pertenecían ahora a las células rojas y uno se encontraba en prisión.

[44] Pero el problema real no es tanto el de saber si esta etiqueta corresponde o DO a tal o cual fracción, ya que es hablando en estos términos por lo que la etiqueta ETA, hoy por hoy, cuaja tan perfectamente a la tendencia mayoritaria de la VI Asamblea como a los militares de la ETA V. El problema real es, primero de saber si ETA podrá ser una organización de clase proletaria y con qué medios cuenta para ello; y segundo si la pequeña-burguesía vasca secundará a esa organización que ya no representaría sus intereses o si por el contrario necesitará de la tendencia militar o de otra organización nacionalista para seguir defendiendo sus intereses de clase. Son cuestiones fundamentales cuya respuesta la irá dando la relación de fuerza de la lucha de clases de Euskadi. En nuestro último apartado abordaremos este problema.

[45] BERRIAK 3, 27 de Enero 1971 pág. 3-4

[46] Téngase presente que ETA ha tardado casi un año en informar de lo sucedido en la Asamblea. El ZUTIK 52 aparecido en Junio-Julio, y fechado en Mayo 71 se ocupa de ello tan parcial y mañosamente como hemos podido comprobar al dar la única versión de la VI Asamblea. Entretanto los militantes recibían una información confidencial y no oficial a nivel de mesa de militancia.

[47] BERRIAK 3, 27 de Enero 1971 pág. 2

[48] Ibid.

[49] Ibid. Pág. 2

[50] Ibid. pág. 10

[51] KEMEN 4 pág. 25 -Artículo de la pág. 22-27

[52] El texto completo apareció en BERRIAK 1 y en EUSKADI OBRERA. SAIOAK recogía también el texto en su primer número.

[53] Véase el comunicado de la dirección nacional de ETA sobre el "llamamiento conjunto con el PC" aparecido en el KEMEN 4 pág. 14-15

[54] KEMEN 4, "comunicado de la dirección nacional de ETA...."pág. 14-1

[55] Reflexión autocrítica de un miembro del CE sobre el llamamiento. KEMEN 4 pág. 5

[56] MANIFIESTO COMUNISTA -Marx y Engels- Ponemos en infinitivo lo que el Manifiesto pone en Indicativo, refiriéndose a lo que los proletarios en efecto hacen.

[57] Se trata del KEMEN 4 en la "presentación" que efectúa el comité de redacción, pág. 4

[58] En un trabajo tirado por ETA-durante el Proceso de Burgos, "Análisis de la Coyuntura" pág. 4, se afirma que lo que ETA ha conseguido hasta hoy “es el ponerse en primer plano como vanguardia indiscutible de la cuestión nacional. La vanguardia en la lucha por la libertad de Euskadi entraña a nuestro parecer el ser necesariamente la vanguardia o una parte de ella que puede iluminar y orientar el movimiento revolucionario peninsular que; destruyendo el sistema capitalista entero e implantando el socialismo, ofrezca la base para que la opresión global de Euskadi desaparezca. La vanguardia del aspecto "nacional" entraña necesariamente ser vanguardia “social” o de la clase obrera, la única competente para remediar la opresión de Euskadi. Y ETA no se halla en estas latitudes por desgracia. ¿No será que ETA se considera dentro del nacionalismo como la vanguardia más radical de la lucha abertzale? es en este único sentido como se puede interpretar este "análisis de la coyuntura", pero ya hablaremos más adelante de ello.

[59] Es ésta la formulación general del trabajo publicado en KEMEN 4 "Movimiento obrero de Guipúzcoa" pág. 1

[60] Rosa Luxemburgo "Huelga de masas, partido y sindicato" Ed. Maspero pág. 128

[61] Mundo Obrero reproducía en un número reciente(15 de Junio 71) estos pasquines recogidos de los muros de Madrid (y pegados en ellos por militantes que defienden sus concepciones, suponemos): "Elige a quien defienda tu programa" "por un sindicato obrero", "para la huelga nacional, elijamos nuestros representantes"; es decir, se exige que los obreros elijan a representantes suyos para el momento que la huelga de masas política sea decretada y decidida. Entonces, los obreros tendrán que seguir la huelga de masas, pues ya poseen directores suyos, y gente que ya se encargará de defender su programa.

[62] Quizás la primera fuese durante el año 1947, cuando el pueblo vasco, secundando "directrices superiores", efectuó la gran huelga general. No hemos estudiado aquellos efectos muy a fondo y es por lo que no poseemos una acertada visión de cuanto entonces sucedió

[63] El SAIOAK 4 detallará escrupulosamente todo ese desarrollo de la práctica nacionalista, absorbida siempre y directamente o por los oligarcas o por los canales de transmisión del Estado capitalista, según varias fases.

[64] Del discurso pronunciado por el Alcalde de Bilbao Sr. Areilza, 1 de Julio de 1937. Este lobo carnicero es quien pretende ahora echarse encima la piel de cordero anti-franquista y del liberalizador demócrata

[65] Después de 10 años de organización se puede observar estadísticamente que la proveniencia de los militantes y simpatizantes estaba restringida a hijos de (o) comerciantes y pequeños propietarios, estudiantes en general y seminaristas en particular; hijos de familias de profesiones liberales y , en menor escala, provenientes de algunos sectores rurales y algunos obreros

[66] Una pequeña prueba es el hecho de que fracciones nacionalistas muy combativas y conscientes han atacado de frente partes enteras del documento de los 16, y algunos incluso han ido reuniendo grupos en Euskadi para refutar la falsedad del internacionalismo proclamado por los de Burgos. Y esta gente hubiera pasado a la violencia, no hay duda alguna, caso que alguno dé los 16 fuese ejecutado

[67]  Tenemos noticias de que el recién salido KEMEN 5 explica los pasos organizativos y programáticos que se llevaron a cabo. No obrando en nuestro poder dicho documento, nos remitimos a la información recibida de aquel miembro directivo de ETA y a ciertas publicaciones interiores de ETA durante ese período.

[68] TRABAJOS INTERNOS, publicación tirada por el Herrialde 3 el 1.4.71 y que constituye una plataforma de expresión de los militantes de base. Este trabajo viene firmado por un Hirurko (célula):"el problema de las alianzas y el FNV.

Una cuestión que hay que solucionar".

[69] Separata de BRANKA 2 pág. 3

[70] Del "Programa del Frente de Liberación Vasco" fechado en Euskadi el 18.10.70

[71] Publicamos asimismo esta octavilla en el Anexo por considerarla como una bella muestra de esa contradicción insalvable a que nos referimos