BIETAN JARRAI. Del Aberri Eguna a la huelga general.

COMUNICADOS EHK
Tools
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

 El próximo 12 de Abril tenemos los comunistas vascos una cita con el Pueblo del que formamos parte. Una nueva cita con el resto de patriotas vascos que, desde sus distintas tendencias, unirán las ciudades de Irún y Hendaya para reclamar, de nuevo, que un viejo Pueblo y su no menos vieja cultura se asientan en ambas vertientes de los Pirineos occidentales. Ahora que el gran nacionalismo español se dispone a tomar posesión de la Lehendakaritza en vascongadas, por medio del fraude y la ilegalización de ideas; ahora que el Presidente del viejo reino se auto complace en la corrupción mientras trata de ahogar el paso de la korrika por tierras del viejo reino y ahora que el jacobinismo francés persiste en las detenciones de compatriotas en Iparralde, es ahora, precisamente, cuando la unidad de todos los abertzales y progresistas se hace más necesaria a fin de constituir la estación base del cambio político que anhela este Pueblo.

Porque es lo cierto, ante toda esta avalancha represiva, que la sociedad vasca se siente más capaz y determinada que nunca a constituirse políticamente como Pueblo, esto es, de constituirse en Estado. También el Estado francés, ladinamente, ha pretendido durante todos estos años hacer creer que la cosa no iba con él. Deja, conscientemente, que el Estado español arrastre la deslegitimaciónque acarrea la represión pero, no lo olvidemos, actuará en su momento- ya lo está haciendo-, cuando crea que sus intereses en Iparralde peligran.

Y el próximo 21 de Mayo tenemos los comunistas vascos otra cita no menos importante con los intereses de la clase trabajadora. Esta vez para decirle alto y claro a la burguesía nacional, estatal y mundial, que la crisis es la resultante de un modelo de producción y distribución caduco, el modelo capitalista, y que no vamos a consentir que sean los trabajadores quienes paguen este inmenso latrocinio.Y esa es una responsabilidad compartida con todos esos gobiernos – incluido el vascongado y el navarro, evidentemente- que, siemprecomprensivos con la patronal, han estado reduciendo durante toda una década de enormes beneficios empresariales el gasto público mientras aseguraban vacaciones y exenciones fiscales a las empresas. Toda una juerga financiera, inmobiliaria y especulativa consentida y alentadadesde los resortes gubernamentales cuya factura pretenden que paguemos los trabajadores.

 

Estamos hablando de un modelo económico, en el que el calificativo liberal es un verdadero eufemismo, que propicia la producción salvaje y la acumulación incesante de riqueza en cada vez menos manos, expoliando los recursos naturales, de suyo finitos, y explotando a los trabajadores mientras se especula y defrauda. Ese modelo del “Laizer faire, laizer passer”, cuando de atesorar se trata y de “socialismo” de las pérdidas, en el que el papel del Estado, con el dinero de todos, se limita a inyectar enormes fortunas para que la rueda de la producción y el consumo alocado no se pare. Se trata, por tanto, de crisis del propio sistema y de sus fundamentos. No hay futuro para la humanidad bajo el paradigma económico de la sobreproducción y la esquilmación de la naturaleza, de la que las personas formamos parte. Un despropósito descomunal que la clase trabajadora, en particular, no puede consentir.

 

No vamos a consentir, regulaciones de empleo que encubren despidos baratos y complementos públicos (INEM) para que empresas con beneficios, simplemente, “suelten lastre laboral”. No vamos a consentir extorsiones propias de la camorra napolitana en forma de salarios congelados indefinidamente a cambio de conservar un empleo precario y mal pagado. No podemos dejar que con el dinero de todos, y mediante el endeudamiento futuro, aquellas Empresas y actividades que han originado esta crisis salgan de rositas y dispuestas a seguir engordando sus beneficios y los de sus consejeros. Es hora de mostrar el músculo sindical y la dignidad de la clase trabajadora y la de todo un Pueblo. Por eso mismo esos otros sindicatos (CC.OO. U.G.T...) que hace tiempo vendieron su alma, la paz social, a cambio de su propia financiación, muestran su disgusto a salir a la calle. Hace tiempo que vegetan indolentes en las mullidas moquetas ministeriales de Madrid, de donde reciben las consignas y las prebendas. Por eso, estos sindicatos, no tienen sitio en Euskal Herria, sirven al amo que los tiene bien estabulados en el pesebre institucional. No los necesitamos.

 

Y a la vez, del mismo modo, vemos con ilusión el importante paso al frente que ha dado el sindicalismo vasco, la mayoría sindical vasca, especialmente el sindicato más numeroso, E.L.A., que, a pesar de que un importante sector de la clase trabajadora vasca les observa con recelo, ha demostrado tener los pies en el suelo, a pié de obra y se ha colocado codo a codo con los demás sindicatos de clase vascos, entre el sudor y las penurias de la clase trabajadora vasca.

 

Este es el camino: la lucha y la organización. No pocos ataques recibirá E.L.A. sobre todo, y los demás sindicatos de clase. Los poderes económicos y políticos establecidos no se los van a perdonar e intentarán frenar la progresivo fortalecimiento de la lucha obrera en este país. Seguramente veremos como leyes de excepción creadas para detener el avance de la izquierda abertzale sean utilizadas ahora para parar y dividir a los sindicatos más combativos.

 

Nada se ha conquistado gratis. Todo ha debido ser arrancado a la avariciosa burguesía. Antes y ahora. Pero el esfuerzo rinde frutos y la huelga general es ahora la mejor manifestación de dignidad de la clase trabajadora vasca. Por eso los comunistas vascos no vamos a fallar a ninguna de las dos citas. ¡Bietan jarrai!

 

EUSKAL HERRIKO KOMUNISTAK (EHK)