el marxismo a debate

La pequeña historia del tren "precintado" que los alemanes pusieron al servicio de Lenin y de un pequeño grupo de revolucionarios se inicia cuando la revolución de febrero (marzo) hace vibrar el jefe bolchevique hasta entonces un exiliado anodino para sus vecinos y un teórico pesimista (en enero había vaticinado en un forum de estudiantes suizos que, posiblemente. su generación no alcanzara a ver las revoluciones venideras), y culmina con su legendaria arribada a la estación de llegada de los ferrocarriles de Finlandia, en Petrogrado, cuando proclama las ideas y consignas que había elaborado en sus Cartas desde lejos. Este viaje resulta ciertamente de uno de esos “momentos estelares de la historia de la humanidad” que tanto sedujeron a Stefan Zweig

El doble poder es inestable. Como escribió Lenin: “no hay la menor duda de que tal ‘desdoblamiento’ no puede durar mucho tiempo. Dos poderes no pueden existir en un estado. Uno de ellos está destinado a desaparecer.”

En la gran mayoría de casos, el estado capitalista se aprovechó de las dudas y divisiones de los trabajadores para tomar la ofensiva y aplastar los consejos obreros y para restaurar el orden burgués.

Hasta el paroxismo, hasta la más infundada de las exageraciones llegó el intento por hacer creer a los militantes de izquierda que la base del materialismo histórico residía en el determinismo económico. El filósofo italiano Antonio Gramsci, quien puede ser tomado en cuenta como el más genial de los pensadores marxistas de todos los tiempos, insistió sobre la necesidad de no transformar al marxismo en una sociología, comprendida como conjunto de leyes y normas.

Los soviéticos no sólo fracasaron por las prácticas burocráticas del partido, sino porque reprodujeron la lógica de la acumulación capitalista en una óptica economicista y tecnocrática: no eliminaron la extorsión del trabajo, aplicaron los desarrollos científico-técnicos sin crítica, adoptaron el taylorismo bautizado para la época como "stajanovismo".

Hace décadas se ha instalado en el seno del marxismo un debate respecto a qué debemos entender por clase obrera. Los escépticos ante las posibilidades revolucionarias del proletariado, limitan el alcance numérico de ésta a los trabajadores de la industria y consideran al resto de los asalariados parte de las “capas medias”.

Los trabajadores no tienen más armas para la lucha contra el régimen, que un partido fuerte. El PCFR, con todos sus defectos, es ese partido. El propio partido necesita del apoyo de las amplias masas populares, que tanto echa en falta debido a la histeria desbocada y la propaganda calumniadora anticomunista de los últimos años. El objetivo del régimen es apartar al pueblo del partido, privarle del respaldo y apoyo de los trabajadores.

Sobre el tema que nos ocupa, Lenin escribió (no tengo aquí la referencia exacta) que quien no comprende cuándo hay que dejar de actuar de forma revolucionaria para actuar de forma reformista desconoce el abc del marxismo. Naturalmente, una tal declaración sorprenderá a muchos que se declaran "marxista-leninistas", pero intentaré explicar el sentido de dicha frase.

Sobre las inconsistencias de la Izquierda Transformadora y de sus principales estructuras organizadas: IU, Corriente Roja y PCPE
Considero que la izquierda transformadora (en concreto las estructuras organizadas que fundamentalmente la vertebran, esto es, IU, Corriente Roja y PCPE), si pretende ser verdaderamente transformadora, debe de superar el actual estado de ostracismo en que se encuentra. Ser izquierda minoritaria y testimonial no es ser izquierda transformadora.

Los trabajadores, los campesinos, los profesionales, los militares, las amas de casa, los estudiantes, la prensa oficial misma y la prensa digital alternativa de izquierda, llevan a cabo un importante debate sobre el problema de la propiedad en el socialismo que llevó a la creación de una comisión en la Academia de Ciencias para estudiarlo.

Es nuestro propósito probar la veracidad de estas afirmaciones, y lo haremos mediante el estudio y análisis de las proposiciones hechas por los trotskistas en el momento en que surgen las contrarrevoluciones, llamadas de terciopelo, que conllevaron a la restauración del capitalismo en Europa del Este y en la Unión Soviética.

Su compromiso ideológico con el marxismo lo llevó a afirmar que el materialismo encerraba todas las posibilidades de ascensión moral, espiritual y filosófica del hombre(5) . En su tiempo, tiempo de adhesiones apasionadas y de vehemente romanticismo, de candoroso misticismo justiciero y milenarista, no pudo intuir que en Europa el pensamiento crítico y afirmativo que postulara terminara en muchos casos derrotado por el liberalismo y la socialdemocracia; y mucho menos intuir la frustración histórica del socialismo.

¡Id y decid a todos en qué forma el zar ha tratado a los trabajadores de Petersburgo! . Recordad. campesinos rusos. cómo cada zar de Rusia ha repetido con orgullo "En mi país. yo soy el primer cortesano y el primer terrateniente"...Los zares de Rusia han convertido a los campesinos en una clase de siervos; han hecho de ellos. como si fueran perros. regalos para sus fieles servidores.

Campesinos: en vuestras reuniones decidles a los soldados. hijos del pueblo que viven del dinero del pueblo que no se atrevan a disparar contra el pueblo”.

Bakunin intervino activamente en la revolución de febrero de 1848 en París. Escribe que nunca había visto "tan noble abnegación, tan emocionante sentido del honor, tan natural delicadeza en la conducta, tan amistosa jovialidad, unido todo ello en tanto heroísmo, como en aquellos trabajadores incultos". En abril, se encuentra en las barricadas de Berlín, donde proclamará: "Nuestro estado de ánimo era tal, que sí alguien nos hubiese anunciado que Dios había sido expulsado del cielo y proclamado la República allí arriba´, le hubiéramos creído a pies juntillas y a ninguno le hubiera sorprendido tan fabulosa noticia".

Algo más veterano, Lenin no dudó que Trotsky le serviría de apoyo en la lucha que estaba librando frente a los métodos más tradicionales de Georgi Plejanov, Vladimir Petrosov, Vera Zasúlich, Pavel Axelrod y Yuri Martov —más tarde líder de los mencheviques—, todos ellos personalidades de primer rango en el primer marxismo (y populismo; Vera además era un auténtica leyenda) ruso. No se trataba, por lo tanto, de un debate sobre mayor o menor democracia interna, ya que éste fue un criterio que nadie se cuestionó; todos admiraban el modelo socialista alemán

Pasando, por último, al quinto punto, quiero plantear que lo que caracteriza al trotskismo es su condición de fuerza política subjetivista. No hace análisis objetivos y científicos de las cosas, de los procesos y, por lo tanto, tiene una política errónea. A veces de "izquierda", muchas veces de derecha -en definitiva errónea-, que le hace mucho daño al movimiento revolucionario. Y lo voy a ilustrar con dos o tres ejemplos.

Y, en segundo lugar, contra Stalin -si no conté mal- en ese testamento Lenin dedicaba 9 líneas en total. Sin embargo aquí tenemos el tomo I y el tomo II de "Contra el Trotskismo", con recopilación de citas de Lenin contra Trotsky, que suman más de 400 páginas. Y eso que ésto es solo una selección de algunos párrafos, o sea que no es una publicación completa de las obras en las que Lenin criticaba enérgicamente a Trotsky, tratándolo de todo menos de bonito. Le decía Judas, derechista, liquidador, menchevique, charlatán, etc.