el marxismo a debate

"Para cualquier interesado en las ideas, sea un estudiante universitario o no, es patentemente claro que Marx es y permanecerá como una de las grandes mentes filosóficas y analistas económicas del siglo diecinueve y, en su máxima expresión, un maestro de una prosa apasionada. También es importante leer a Marx porque el mundo en el cual vivimos  hoy, no puede entenderse sin la influencia que los escritos de este hombre tuvieron sobre el siglo XX. Y, finalmente, debería ser leído porque como él mismo escribió, el mundo no puede ser cambiado de manera efectiva a menos que sea entendido, y Marx permanece como una soberbia guía para la comprensión del mundo y los problemas a los que debemos hacer frente."

La clase obrera incorpora a las acciones revolucionarias a masas de trabajadores y explotados carentes de los derechos elementales y llevados a la desesperación. La clase obrera los adiestra en la lucha revolucionaria, los educa para la acción revolucionaria, les explica dónde está y en qué consiste la salida y la salvación. No les enseña con palabras, sino con hechos, mediante el ejemplo; ejemplo que no consiste en la aventura de algún héroe aislado, sino en la acción revolucionaria de masas, que abarca reivindicaciones políticas y económicas.

Del 23 de julio al 3 de agosto se realizó el IX Congreso Mundial de la LIT-CI. Fueron varios días de intensos debates en el acontecimiento más importante de la vida interna de una organización internacional. Además de todas las discusiones fundamentales, hechas en un clima de gran fraternidad, el congreso representó una victoria para todos los que vienen luchando por la reconstrucción de la IV Internacional.

El héroe de la novela The time Machina (la máquina del tiempo), que el joven Wells publicó en 1895, viaja, mediante un artificio mecánico, a un porvenir remoto. Descubre que el género humano se ha dividido en dos especies: Los Eloi, aristócratas delicados e inermes, que moran en ociosos jardines y se nutren de fruta; y los Morlocks, estirpe subterránea de proletarios, que, a fuerza de trabajar en la oscuridad, se han quedado ciegos y que siguen poniendo en movimiento, urgidos por la mera rutina, maquinas herrumbradas y complejas que no producen nada. Pozos con escaleras en espiral unen ambos mundos. En las noches sin luna, los Morlocks surgen de su encuetro y devoran a los Eloi.

Es de sobra conocido desde Lukács que “en cuestión de marxismo, la ortodoxia sólo se refiere al método” (“Historia y consciencia de clase” [Sección en inglés del Marxists Internet Archive] o en: Rosa Luxemburgo como marxista [Véase el original en la página en húngaro del Marxists Internet Arcive]).

Uno de los temas de mayor relevancia en el seno de la multiforme izquierda consiste en clarificar los “problemas de transición al socialismo”. A la luz de las experiencias históricas de los “socialismos burocráticos”, el rigor teórico, histórico y sentido crítico es cada vez mas urgente, dadas las obvias implicaciones de política, estrategia y táctica, que llega incluso a afectar procesos constituyentes y debates constitucionales en la coyuntura.

"(...) la cuestión del Estado es una de las más complejas, más difíciles y, tal vez, la más enrevesada por los eruditos, escritores y filósofos burgueses. (...) Todo aquél que quiera meditar seriamente sobre ella e incorporarla, debe abordar esta cuestión varias veces y volver a ella una y otra vez, considerar la cuestión bajo diversos ángulos, a fin de conseguir una comprensión clara y firme."

En los últimos cien años, en Bolivia, se han desarrollado cuatro grandes ideologías de carácter contestatario y emancipatorio: el anarquismo, el marxismo, el indianismo de resistencia y el nacionalismo revolucionario. Pero en el curso del último decenio, el indianismo ha dejado de ser una ideología que resiste, y se ha ido expandiendo hasta conseguir conquistar la dirección cultural y política de la sociedad frente a la ideología neoliberal.

La posibilidad de la reversión del proceso revolucionario y la restauración capitalista, siempre fue un tema que preocupó a los líderes del socialismo soviético. En el XI Congreso del Partido Comunista (bolchevique) celebrado en marzo-abril de 1922, Lenin (1) censuraba el “escolasticismo” de Preobrazhenski por insistir éste en que “el capitalismo de estado era capitalismo” al cual Lenin y otros dirigentes del Partido creían necesario consolidar con la NEP y poder controlar por la dirección que ejercía la vanguardia de la clase obrera, el Partido, sobre el estado.

El materialista histórico en cambio, según Benjamin, debe “cepillar la historia a contrapelo”. Y desde este punto de vista, dirá invirtiendo la famosa metáfora de Marx, los oprimidos más bien deben “frenar” esa locomotora de la historia que bajo la idea de progreso avanza sobre sus miserias. Así, más que alimentarse de un futuro de redención, es de la memoria de los caídos de donde deben sacarse las fuerzas revolucionarias, buscando el “instante de peligro” donde el presente pueda hacerse de su pasado completo, es decir, volver a adueñarse de su propia experiencia total y no de lo que dicta la historia oficial.

Este debate de ideas no es una cuestión escolástica. No estamos discutiendo el sexo de los ángeles sino sobre un diagnóstico del capitalismo actual y las eventuales rutas de su superación. Y sin una descripción y análisis certeros del imperialismo "realmente existente", no del que imaginan algunos, no habrá posibilidad alguna de superar ese régimen de producción que ha colocado a la humanidad en una encrucijada que por su gravedad no tiene precedentes en su historia.

Yo no tengo un modelo de socialismo. La historia es y será siempre una obra abierta. Ni siquiera creo que sea necesario postular un modelo único de socialismo (…) Opino que es mejor definir los principios político-jurídicos generales por los que ha de regirse una sociedad de iguales y atender luego a las diferencias culturales a la hora de aplicarlos, pues estas diferencias condicionan en gran medida las necesidades preferenciales, sobre todo aquellas que rebasan el marco de las llamadas necesidades básicas.

Si se analiza en detalles cómo se conforman los precios de las mercancías en el sistema del trabajo asalariado, vemos que el costo de la fuerza de trabajo está incluido en el costo final de producción y por tanto, el valor de la fuerza de trabajo no depende de los resultados de la producción, sino que es al revés: los resultados de la producción, la cantidad de productos y costos de las mercancías dependen, entre otros factores, de la inversión hecha en fuerza de trabajo, lo que se paga por ella.

El símbolo Che crece con los años,, después de su caída en Bolivia. Se reafirma como fuente de inspiración luego de todos los reveses sufridos, trasciende la época que le tocó vivir y demuestra toda la falsedad que encierra aquello del “fin de la historia” cuando más se requiere combatir y superar un orden capitalista cada vez más injusto, brutal y riesgoso para la vida en el planeta.

Marx denomina el trabajo el ‘metabolismo’ del ser humano con la naturaleza y lo señala como la condición primordial, eterna y natural del ser humano. Entendido de esta manera, el trabajo es el factor común de todas las formaciones sociales en la historia humana.

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